miércoles, 17 de agosto de 2022

 PASEO MEDIOAMBIENTAL CON SORPRESA

Mañana primaveral la que acompañó al grupo de 22 componentes del Pulijón que cumplieron con lo programado este año dentro del “IV Paseo Medioambiental”. Roberto, el guía oficial y buen conocedor de la zona de las Dos Aguas nos preparó esta ruta de forma muy escrupulosa y sin riesgo alguno para disfrute de los caminantes. Desde el caserío de la antigua aduana hasta la confluencia del Duero y del Tormes nos separaba un kilómetro y medio. 


El recorrido, con alguna parada para las correspondientes explicaciones de Roberto, resultó muy ameno hasta que llegamos a la sorpresa de la mañana. En un punto determinado hubo que cruzar el Tormes para pasar al término de Villarino. Descalzos y protegidos por una cadena humana de los más fornidos el “paso del Tormes” se realizó sin ningún tipo de incidencia y cargado de emoción y cierto temor por parte de media docena de paseantes.




Salvado el cauce del río visitamos uno de los molinos en perfecto estado de conservación y nos acercamos al punto en el que el Tormes ofrece sus aguas al Duero. Paraje pleno de belleza que sólo se puede contemplar en esta zona de los Arribes. Sesión de fotos para el recuerdo y vuelta atrás para acercarnos a otro de los molinos, el del señor Ricardico, marqués de Ambasaguas. Una construcción que ofrece toda la estructura de lo que fuera uno de los molinos harineros más impostantes construidos en todo el arribanzo. 


A destacar sobre todo un arcada de granito que parece flotar en el aire al no disponer de ningún tipo de apoyo en las zonas laterales, obra arquitectónica digna de ver y que es desconocida para el gran público. En este mismo punto el grupo aprovechó para reparar fuerzas a base de hornazo y salchichón regados con la sabrosa limonada pulijonera.

Llegó la hora del regreso. El paso del Tormes nos esperaba de nuevo. Ahora se hizo disfrutando plenamente de la experiencia. Ya no existía el miedo. La subida costó un poco paro todos , pero lentamente se llegó a la carretera donde esperaban los más rapidos. 


Con la degustación de unas pastas y  periquillos se dio por concluido una jornada que siempre recordaremos y que se repetirá el próximo año, a petición de todos los asistentes, por otros parajes de nuestro territorio de los Arribes.  

1 comentario:

Francisco dijo...

Estaría bien que publicaseis cómo hacer la ruta con indicaciones, o mejor aún, publicar el GPX para poder seguir la ruta