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lunes, 17 de agosto de 2026

IN MEMORIAM

ANTONIO BAZ

«Algo se muere en el alma cuando un amigo se va». Lamentablemente, eso es lo que sentimos hoy ante el fallecimiento de Antonio Baz, miembro de la Peña El Pulijón y una persona ligada a nuestra asociación desde los primeros pasos de su andadura.

Con Antonio se marcha una parte de nuestra historia. Una persona que llevó siempre con orgullo el nombre de El Pulijón, luciendo su uniforme con aquel cuidado y aquella dignidad que le caracterizaban. «Soy de la peña hasta la médula», nos comentó en más de una ocasión. Y así era: un pulijonero de rompe y rasga, socio comprometido, colaborador siempre dispuesto y un auténtico caballero. Dicharachero, cercano y amante de la fiesta como el que más.

Son muchos los recuerdos que deja entre nosotros. Uno de ellos estará para siempre ligado a los chochos o altramuces, que Antonio convirtió casi en un arte. Él nos enseñó a prepararlos y aderezarlos para que pudieran ser degustados por fermosellanos y visitantes a las puertas o en la bodega de El Pulijón durante los días grandes de las fiestas patronales.

Era una tarea laboriosa que realizaba con paciencia y discreción: los ponía a ablandar, los cocía y los bajaba en sacos hasta el Tormes para que perdieran su amargor. Finalmente, regresaban a El Pulijón listos para ser saboreados. Con el paso de los años, Antonio se convirtió en un verdadero maestro de este oficio, dejando también en él una parte de su legado.

Junto a su esposa, Adela, fueron además los encargados de cultivar el orégano que posteriormente utilizábamos como ingrediente en algunos de los platos que compartimos durante nuestras jornadas festivas.

Y hay una historia de Antonio y Adela que ocupa un lugar muy especial en la vida de nuestra asociación. Ambos llegaron a El Pulijón como socios solteros, allí se conocieron, se enamoraron y finalmente se casaron. Algo que hasta entonces nunca había sucedido y que constituye una hermosa muestra de hasta qué punto El Pulijón formaba parte de sus vidas.

Hoy despedimos a Antonio con el corazón encogido y una profunda tristeza. Su marcha, además de inesperada, deja un vacío difícil de llenar entre quienes tuvimos la suerte de compartir con él tantos momentos, tantas fiestas y tantos años de nuestra historia común.

Nos queda el consuelo de pensar que ya se encuentra en los brazos del Padre Celestial, y desde El Pulijón pedimos una oración por su eterno descanso.

Te tendremos siempre muy presente en nuestro recuerdo, querido Antonio.

Descansa en paz, amigo y compañero.
Siempre serás parte de El Pulijón.

 

martes, 30 de junio de 2026

 D. HERMINIO RAMOS PEREZ

IN MEMORIAM

Con la partida de D. Herminio Ramos Pérez, Zamora y Sayago despiden a uno de sus más ilustres hijos y a un incansable custodio de su memoria. Maestro, historiador, cronista oficial, investigador y servidor público, hizo de la cultura una vocación y del amor a su tierra el eje de toda una vida.



Desde la humildad de sus orígenes como pastor hasta convertirse en una referencia imprescindible para comprender la historia y las tradiciones zamoranas, supo transmitir el conocimiento con generosidad, sencillez y cercanía. Su palabra, siempre dispuesta a enseñar, y su compromiso con la conservación del patrimonio permanecerán como un legado imperecedero.

La Asociación Cultural El Pulijón de Fermoselle tuvo el inmenso privilegio de compartir parte de su camino. Siempre encontró en D. Herminio una respuesta generosa, una colaboración desinteresada y una amistad sincera. Formó parte del jurado del primer Concurso de Tamborileros del Bajo Duero, impartió conferencias, participó en homenajes, escribió para nuestra revista con motivo del cuarenta aniversario de la Asociación y nunca dejó de alentar, con su palabra y su afecto, cuantos proyectos nacían para defender y difundir la cultura de nuestra tierra.



Todavía resuenan entre nosotros las palabras con las que quiso felicitar a El Pulijón, expresión de una amistad que nunca se apagó y que quedó sellada durante años con el intercambio de las tradicionales felicitaciones navideñas. Eran palabras sencillas, pero nacidas de un corazón agradecido, que revelaban la nobleza de un hombre incapaz de olvidar a quienes habían compartido con él el amor por la cultura.



Su recuerdo seguirá vivo en sus libros, en sus investigaciones, en la escultura que lo representa caminando por Zamora y, sobre todo, en la memoria de quienes aprendimos a amar nuestra tierra a través de sus enseñanzas.

Descanse en paz D. Herminio. Su vida fue ejemplo de servicio, su obra patrimonio de todos y su memoria permanecerá para siempre entre nosotros.

lunes, 14 de abril de 2025

 MARIA DEL PILAR GARCÍA GÓMEZ

IN MEMORIAM

“Los designios de Dios son inescrutables”, hemos escuchado tantas veces esta expresión… y sin embargo, cuando el dolor nos alcanza de lleno, cuando lo inesperado nos golpea con fuerza, cuesta aceptarlo, cuesta comprenderlo. Hoy, en medio de la tristeza, nuestras mentes buscan respuestas, pero es el corazón, lleno de fe, el que debe hablar.

En esta hora de dolor, aún nos cuesta creer que nuestra querida Pilar —Mari Pili para todos nosotros— ha partido a la Casa del Padre. Se ha ido sin aviso, sin tiempo para el adiós, en un momento donde la vida le sonreía con esperanza y dicha, ilusionada por la próxima llegada de su nieta, con salud, con proyectos, con el alma encendida.

Pero Dios, en su infinita sabiduría, la ha llamado junto a Él. Y aunque nos duele, profundamente nos duele, confiamos en que su voluntad es perfecta, aun cuando no logremos entenderla.

Mari Pili fue una mujer ejemplar en todos los aspectos de su vida. Una madre entregada, una esposa fiel, una hija devota, una amiga entrañable, una cristiana de fe sencilla pero firme. Amaba a su familia con todo su ser y mantenía viva la llama de los valores que le fueron transmitidos, sobre todo el amor al prójimo y la humildad del corazón.

Fue, además, una servidora incansable en la vida social e institucional de nuestra comunidad. Durante muchos años, formó parte de la Junta Directiva de la Peña El Pulijón, asumiendo con responsabilidad y dedicación el cargo de Tesorera que heredó de su querido padre Emilio, quien ya la espera en el cielo junto a su madre Pilar. Su entrega desinteresada, su compromiso constante, su silenciosa eficacia fueron un ejemplo para todos nosotros.

Hoy queremos dar gracias a Dios por habérnosla regalado, por el privilegio de haber compartido su vida, su alegría, su compañía. Queremos también, en nombre de toda la Peña El Pulijón, expresar nuestro más profundo agradecimiento y reconocimiento por su entrega generosa y amorosa a esta institución, que tanto significaba para ella.

Mari Pili, tu familia, tus compañeros y amigos te lloramos, pero también te encomendamos a los brazos de Nuestro Señor. Estamos seguros de que ya gozas del descanso eterno prometido a los justos, y de que, desde el cielo, seguirás cuidando de los tuyos: de tu esposo, de tus hijas, y de esa nieta que, aunque no llegó a conocerte en este mundo, llevará tu luz en su alma.

Que los ángeles te reciban en la gloria. Que la Virgen María te cubra con su manto. Que tu alma descanse en paz, en la plenitud del Amor de Dios.

sábado, 11 de enero de 2025

 PAULINO HERNÁNDEZ SALVADOR

IN MEMORIAM

Con profunda tristeza, la Asociación Cultural El Pulijón de Fermoselle se despide de uno de sus socios más queridos y carismáticos: Paulino. Su fallecimiento se ha producido en Avilés, lugar de residencia y recibirá sepultura en el cementerio de Fermoselle, su pueblo natal. Su partida deja cierto vacío, no solo en nuestras filas, sino también en el corazón de todos aquellos que tuvimos el honor de conocerlo y compartir con él momentos de alegría, camaradería y dedicación.

Paulino fue mucho más que un miembro de nuestra asociación; fue un pilar fundamental prácticamente desde su fundación, un alma llena de energía y entusiasmo que, con su presencia y su inquebrantable amor por Fermoselle, iluminó cada rincón de la comunidad. Su compromiso con El Pulijón fue incansable, y su pasión por la música y la cultura popular de nuestro pueblo dejó una huella imborrable.

Creador del Himno de El Pulijón, Paulino no solo compuso la melodía que ha acompañado durante años nuestras celebraciones, sino que también dio vida a su letra, que refleja el espíritu y la identidad de nuestra peña. Con su acordeón, animaba cada evento, cada reunión, cada fiesta, siempre dispuesto a alegrar a los demás y a contagiar su entusiasmo. Su música, alegre y vibrante, resonaba en cada rincón de la peña y en las festividades del pueblo, convirtiéndose en una de las notas más entrañables de nuestras celebraciones.

Además, Paulino fue una pieza básica en la charanga Los Atronadores, el alma de los pasacalles que recorrían las calles de Fermoselle durante las fiestas. Su acordeón marcaba el ritmo de cada paso, acompañado de Isaías y otros miembros de la peña conformando una agrupación que dio mucho juego.

Más allá de su talento musical, pues escribió y compuso otras piezas dedicadas al Pulijón y a Fermoselle, Paulino fue un enamorado de la Villa, de sus tradiciones, de su gente, y de todo lo que representaba nuestra comunidad. Su amor por el pueblo y su dedicación a El Pulijón eran una muestra constante de su generosidad y su deseo de mantener vivas nuestras costumbres y nuestra historia. Nos deja un legado que perdurará para siempre.

Paulino no se irá nunca del todo; su himno, sus canciones, su acordeón y su sonrisa seguirán sonando en cada rincón de la peña, en cada fiesta, en cada pasacalles, en cada reunión. Nos deja un legado de alegría, de música y de saber estar que vivirá para siempre en todos nosotros.

Durante las fiestas de 2010 recibió un merecido homenaje

Desde la Asociación Cultural El Pulijón, extendemos nuestro más sincero pésame a su familia y a todos sus seres queridos.

Descansa en paz, amigo,  y que el Padre Celestial te acoja entre sus brazos y te invite a animar a tantos pulijoneros que ya se encuentran en ese cielo.

 HIMNO   AL   “ PULIJON “

Fermoselle en fiestas

vive lo mejor,

porque tiene cosas

como El Pulijón,

como El Pulijón,

como El Pulijón,

Fermoselle en fiestas

vive lo mejor.

Cuando El Pulijón asoma

por la calle del Requejo,

amenizando las fiestas

y sus típicos encierros.

Cuando El Pulijón asoma

vivimos con ilusión

porque El Pulijón conserva

su típica tradición.

“ Pulijón “ de Fermoselle

y eres cosa singular,

que sin tener pasaporte

te has hecho internacional.


En Asia y Oceanía,

en América y Europa,

y hasta en Africa sus gentes,

saben que eres una antorcha.

Una antorcha con solera,

una antorcha singular

porque con tus alegres llamas

iluminas el lugar,

lugar tan bello y querido

cuna de fermosellanos,

donde los hombres se entregan

con sus vinos y sus granos,

para al fin poder brindar

con “ pulijón “ en la mano.

Viva “ El Pulijón “,

los fermosellanos,

la virgen de La Bandera

nos acoja con su manto.

Viva “ El Pulijón “,

los fermosellanos,

y viva San Agustín

que por Él lo celebramos.

Paulino Hernández Salvador

Socio del Pulijón

Agosto  1.975

domingo, 10 de noviembre de 2024

 ISAÍAS HERNÁNDEZ MARINO

IN MEMORIAM

La peña “El Pulijón” se encuentra apesadumbrada tras recibir la triste noticia del fallecimiento de ISAÍAS HERNÁNDEZ MARINO. Y es que Isaías era y será un símbolo  festivo para todos sus socios, no en vano convivió 30 años consecutivos animando todas nuestras reuniones gastronómicas y de ocio. 

Ya en el año 1978 participó en el I Concurso de Tamborileros, junto a su hija Montserrat de 9 años (recientemente fallecida). Para entonces, Isaías había pasado a formar parte de esta gran familia “pulijonera” manteniéndose activo los cuatro o cinco días que era contratado para actuar como tamborilero y dulzainero. Y la verdad es que cumplió con creces en su trabajo.

Isaías fue un hombre íntegro, cumplidor, amigo de todos, cercano a cuantos se encontraran a su lado, dicharachero, siempre dispuesto a echar una mano en lo que se le solicitara, entendido en la cultura tradicional de su querida Salamanca…

En todos esos años no solo se dedicó fundamentalmente a lo suyo, es decir a tocar la flauta, el tamboril y la dulzaina, sino que nos enseñó a cantar muchas tonadas, animaba los ratos libres con sus chascarrillos, nos descubría aspectos hartamente interesantes de las tradiciones y costumbres salmantinas. 

Era un músico incansable. Un verdadero “todoterreno”. Resistía, siempre acompañado por la percusión de aficionados del Pulijón, los largos pasacalles por las calles empinadas de Fermoselle, tocó en alguna ocasión en la procesión de la Virgen de la Bandera el “domingo de toros”, por tres veces participó en los festejos taurinos para avisar de los cambios de tercio y animar la novillada. Aunque nada tenga que ver con el Pulijón, intervino dos años en el desfile de faroles de Tordesillas con la panda el “Niloko” y alegró bastantes bodas de los hijos de socios.

Desde agosto de 2000 su foto con traje charro permanece enmarcada en una de las paredes del domicilio social. En el mes de agosto de 2013 y durante la XXIX Muestra de Música y Danza Tradicional se le entregó una placa como reconocimiento a su compromiso con nuestra Asociación


Isaías fue maestro de tamborileros en las aulas de cultura tradicional de la Diputación de Salamanca y uno de los últimos referentes de aquellos tamborileros autodidactas que han sido modelos para cientos de aficionados a la gaita y el tamboril. Son incontables las personas que disfrutaron escuchándole en la plaza mayor de Salamanca.


En su memoria, vayan estos versos de la canción “el tamborilero” de Félix Grande

“Para ser tamborilero

se necesita tener,

corazón muy jaranero

y un alma para querer.

Hay que ser como los robles

de la hidalga tierra charra,

que siempre miran al cielo

y no les arredra nada…

Amigo Isaías, ahora que ya estás junto al Padre Celestial seguro que te dedicarás a reunir a cuantos “pulijoneros” se encuentran en ese “lugar” para desfilar al son de tu tamboril.

Descansa en paz y siempre con nosotros…en el corazón del PULIJÓN.

lunes, 14 de noviembre de 2022

 IN MEMORIAM

DON ISAAC PRIETO ARRIBAS

D. Isaac ya se encuentra junto al Padre Celestial. Se lo merece como persona y como sacerdote. Detrás de su presencia un tanto llena de seriedad era un hombre agradable y de trato afable. Cercano a los vecinos con los que compartía tertulia en el “mentirote” y con los mayores de la residencia. Amante de la naturaleza y gustoso de pasear sin prisa por el entorno de la Ronda.


Su vocación fue tardía recibiendo el sacramento del orden sacerdotal a los 48 años. Anteriormente había ejercido como profesor. Decidió abandonar esta noble profesión por otra no menos noble como la de ministrar a los hijos de Dios individualmente y a sus familias. Y lo hizo poniendo toda su vida y todos sus esfuerzos en servir a los demás.

D. Isaac Prieto Arribas había nacido en Muelas del Pan un 2 de marzo de 1951 y nada más ser ordenado  en 1999 recibió el mandato de ejercer su labor pastoral en las parroquias de Formariz, Fornillos y Pinilla, a la vez que atendía los oficios religiosos como capellán en la residencia “Conchita Regojo”. En 2002, tras la restructuración de algunas parroquias del arciprestazgo de Sayago se le unieron las de Cibanal y Fermoselle. El último año, debido a una enfermedad que le limitaba su movilidad pasó a ejercer como párroco emérito exclusivamente en la residencia de mayores. 

Han sido 22 años dedicados en cuerpo y alma a su labor ministerial ejercida acompañando a los fermosellanos y sayagueses en las eucaristías, en procesiones, en romerías, en los entierros, en la administración de los diferentes sacramentos, en las catequesis, en la atención de enfermos y en otra serie de actividades que confieren la vida de un sacerdote. Fue un hombre de pueblo para el pueblo. Y sus pueblos se lo han tenido en cuenta.

Desde la asociación cultural “El Pulijón” queremos trasmitir nuestro más profundo pesar a sus familiares, pues D. Isaac siempre estuvo dispuesto a oficiar la misa-funeral ofrecida por los fallecidos de la misma. Descanse en paz un hombre bueno.

lunes, 18 de julio de 2022

 A LA MEMORIA DE UN AMIGO

Emilio Garcia Codesal, Emilio, falleció víctima del COVID19 y meses después falleció su esposa Pili a cuyos anteriores achaques se sumaron tristeza y desesperanza. Descansen en paz. Como se dice en Fermoselle “que nos esperen muchos años”.



Emilio fue uno de los socios fundadores de la Peña El Pulijón, tesorero desde siempre, y no solo eso, también se encargaba de muchas otras tareas imprescindibles para el funcionamiento de la Peña. Todos lo recordamos vendiendo lotería hasta a las vaquillas, también gastaba muchas horas de su tiempo en tareas administrativas, logísticas, enseñando las bodegas, atendiendo la barra y la cafetera, haciendo la limonada y muchas cosas más.

Emilio fue una persona buena, un amigo leal y desinteresado, siempre atento y servicial con peñistas y visitantes. Se dice que cuando uno muere todo son elogios y alabanzas, pero todos sabemos que en este caso concreto responden a la verdad y a la realidad.

Siempre lo recordaremos sonriente y positivo. Emilio, nos alegramos un montón de haberte conocido.

EL PULIJÓN

 FIESTAS DE FERMOSELLE AGOSTO 2022.



Alejo Marín Esteban

viernes, 18 de marzo de 2022

 EL LEGADO DE JOSÉ LUIS “CRISTO”

“IN MEMORIAM”

De forma un tanto inesperada falleció hace unos días, debido al COVID, José Luis “Cristo”.  Desde hace cinco años la figura de José Luis emergió con fuerza entre el vecindario de Fermoselle. José Luis sufrió lo indecible cuando el fuego provocado en agosto de 2017 calcinó una zona de monte en el pago de la Tabanera heredado de su padre. En este suceso no sólo se abrasó gran parte de la flora sino que también desaparecieron muchos de los recuerdos y vivencias infantiles cuando acompañando a su padre se desplazaba hasta ese lugar para cultivar en el huerto parte de los alimentos que serían consumidos en el hogar.



José Luis, ante esa situación, tomó una decisión plausible, pero muy costosa; la de recuperar lo que en una mala hora había perdido. Sin ayuda de nadie y en solitario se puso manos a la obra para ejecutar la idea que había diseñado en su cabeza. Era una persona muy inteligente, con un poder de creación un tanto inusitado, con una capacidad  clarividente para conseguir sus objetivos y con fuerza de voluntad basada en la constancia y la laboriosidad.


Aprovechando su deteriorada furgoneta para realizar los desplazamientos y trasportes de materiales necesarios y utilizando sus propias herramientas provenientes de su última profesión, su primera faena se centró en el  desescombro, desbroce y clareado del camino que le daría acceso hasta su propiedad. Fueron dos kilómetros, aproximadamente, en los que desaparecieron los baches, las piedras, los arbustos y hasta se repararon los paredones.



Posteriormente inició el trabajo más serio y artesanal. Dentro de aquel espacio ennegrecido tuvo que acabar con el arbolado, encinas centenarias principalmente, que había quedado carbonizado. Igualmente acometió el podado y limpiado de las que ofrecían un aspecto de poder ser salvadas. Pateando la gran extensión de metros cuadrados retiró todos los restos de vegetación   para ser quemados de forma controlada en las diferentes hogueras. Apartó todas las piedras que dificultaban el tránsito formando montones en puntos concretos.

Todo este trabajo de recuperación le llevó muchísimas horas uniendo el amanecer con el ocaso, eso sí, con pequeñas pausas pare reponer energías. Poca gente en el pueblo sabía de esa actividad que algunos calificaron como la acción de un chiflado.




Pero José Luis no se conformó con esa acción rehabilitadora y decidió completar la idea que le seguía bullendo en su interior realizando nuevas plantaciones de vegetales autóctonos del pago de la Tabanera. Transportaba agua, minerales y herbicidas para conseguir el crecimiento saludable de las mismas. Sabía el nombre de todas. Las mimaba como si de su familia se tratara. Incluso las señalaba para que nadie las pisara o se las llevaran por delante.

Realizó acciones un tanto novedosas en ese entorno: sobre algunas lastras confeccionó con cuarcita las dedicatorias a su padre, hermano y sobrino Daniel. Trazó perfiles de algunos animales del hábitat. Construyó una “cueva” en la que descansaba y en ocasiones compartía ratos de ocio con sus amigos, y hasta “descubrió” restos de alguna civilización que habitó hace miles de años en estos territorios.



En cierta ocasión eligió agrandar el espacio ya en perfecto estado. Le quedaba pequeño para sus aspiraciones de naturalista. Por ello adquirió parte del monte colindante  suyo dedicando toda su atención para dejarlo como el suyo. Y a fuer que lo consiguió.




Por supuesto que también se preocupó de la fauna, respetando nidos y madrigueras, proporcionando sitios de paso de mamíferos y confeccionando “pajareras”.

En los últimos tiempos llegó el momento de ofrecer al pueblo y turistas su obra ya consolidada  y aquello se convirtió en una romería de personas ávidas de conocer y disfrutar de aquella especie de “jardín botánico” que José Luis había creado en el corazón del Parque Natural de los Arribes.



Con la ausencia de José Luis y su dedicación a la Tabanera me surge una pregunta obvia, ¿y ahora qué? No sería de recibo que esa ardua tarea quede silenciada u olvidada por el pueblo. Que ese espíritu emprendedor y desinteresado finalice liquidado con su muerte. Esperamos y deseamos que el ayuntamiento o los responsables del Parque Natural eviten su deterioro y tomen las medidas oportunas para que ese vergel inmaterial se mantenga tal cual para el bien de Fermoselle y el Parque de Arribes del Duero con la seguridad que revertirá en el deleite de los fermosellanos y visitantes. José Luis, permanecerás siempre en el recuerdo de tus amigos. Descansa en paz, cuñado.