miércoles, 24 de diciembre de 2014

Llega la NAVIDAD, sí, con mayúsculas. Días de PAZ, AMOR Y FRATERNIDAD. Estos valores tan universales que tan fácilmente se nos olvidan debemos fortalecerlos en esta festividad tan entrañable. Que el Niño que va a nacer  nos ayude en ese propósito.
Romance del Nacimiento
Ya que era llegado el tiempo
en que de nacer había,
así como desposado
de su tálamo salía,
abrazado con su esposa,
que en sus brazos la traía,
al cual la graciosa Madre
en su pesebre ponía,
entre unos animales
que a la sazón allí había,
los hombres decían cantares,
los ángeles melodía,
festejando el desposorio
que entre tales dos había,
pero Dios en el pesebre
allí lloraba y gemía,
que eran joyas que la esposa
al desposorio traía,
y la Madre estaba en pasmo
de que tal trueque veía:
el llanto del hombre en Dios,
y en el hombre la alegría,
lo cual del uno y del otro
tan ajeno ser solía.
San Juan de la Cruz



domingo, 14 de diciembre de 2014

PROGRESO Y TRADICIÓN
Pancarta del Pulijón
Tres palabras que figuraron con letras mayúsculas en la pancarta que la peña “El Pulijón” exhibió durante las fiestas patronales del año 1.985.  No es para menos, pues  por  vez primera  se rompe la tradición fermosellana de celebrar todos los festejos de las fiestas patronales en la plaza de madera que se monta en la plaza mayor. Esto se publicó por aquellos días bajo las siglas de P.G.B:
“La plaza de toros no es un útil de la fiesta, es la fiesta misma renovada cada año. Querer mantener un atípico círculo de tablas y palos no es oponerse al progreso o poner trabas a la modernidad, simplemente es un deseo de perpetuar el espíritu de un pueblo que confuso o no tiene derecho a disponer de su idiosincrasia.
Así como las corrientes más novedosas encuentran gozo en la belleza hiperrealista, la generalidad de nuestro pueblo se embriaga en la estética de un recinto de edificación popular que han heredado de las generaciones que le precedieron. Y aunque todos los miembros de la comunidad deben defender la normativa que antes anunciaba, son las autoridades legítimamente elegidas las encargadas en primera instancia de proteger ese patrimonio.
Desfile del Pulijón por la plaza mayor sin maderas
Aunque nunca con carácter oficial, porque en estos casos no hay otra rueda de prensa que el rumor, la Comisión de Festejos ha querido explicar las razones del cambio de la plaza. Según algunas fuentes, en primer lugar adujeron que el empresario que tradicionalmente ha construido la plaza, pedía un precio muy elevado, sin embargo, este constructor ha negado que haya tenido ningún contacto con esa comisión. Para otros, algún concejal y determinados miembros de esa comisión, esgrimieron el argumento de la inseguridad de la plaza de madera, insistiendo que en años anteriores el técnico encargado nunca ratificó el buen estado de las instalaciones. La fuente antes mencionada niega este extremo y dice estar dispuesto a enseñar los permisos de las pasadas ocasiones.
También hay quien explica esta decisión guiándose de la reducida e incómoda capacidad del coso viejo. Sus detractores replican que el recinto se llenaba pocas veces y que los aficionados de Fermoselle son activos, más entusiastas de participar personalmente en cada momento del espectáculo, que de quedar relegado a la pasividad y al tedio del tendido.
Los del Pulijón en la plaza metálica
Numerosos vecinos, lejos de conformarse con las pocas explicaciones oficiales, entienden que debajo de los pretextos ocasionales, subyacen las verdaderas causas, aventurando muchos de ellos que en la decisión han podido más las rencillas personales que el interés público”.
Como se puede observar nunca estuvo claro el argumento en el que se basó la decisión que tanto malestar causó en una mayoría de las gentes del pueblo.
La Peña “El Pulijón” optó por las dos fórmulas, lo que a la larga nos ha venido a dar la razón. Pueden ser perfectamente compatibles las dos plazas mientras se disponga de la posibilidad de mantener la de madera, ya que la metálica es propiedad del Ayuntamiento.


jueves, 4 de diciembre de 2014

TAL COMO SOIS, TAL COMO SOMOS
Julio César Iglesias, fermosellano y "Maestro de Periodistas"
Julio César Iglesias, periodista y escritor, hijo de D. Julio y Dñª Pilar, ambos maestros en Fermoselle, vivió en la villa hasta pasada su adolescencia. Posteriormente dejó el pueblo para realizar  sus estudios y más tarde ejercer su vida profesional toda ella dedicada a los medios de comunicación. Maestro y referencia en el periodismo español trabajó en el diario AS, en la cadena SER, en RNE y en TVE. Tiene en su haber dos libros con temas deportivos, “El deporte en España” y “La esfera y el guante”. Ha sido galardonado con el Premio Nacional de Periodismo, tres Premios Ondas y dos Antenas de Oro, siendo el gestor del célebre artículo ‘Amancio y la Quinta del Buitre’, que dio origen a la denominación del grupo formado por Pardeza, Sanchís, Martín Vázquez, Butragueño y Míchel, publicado el 14 de noviembre de 1983 en El País.
Recibiendo la "Uva de Oro"
Siempre ha sido amante de Fermoselle y su entorno. En numerosas ocasiones ha visitado la localidad habiendo recibido en 2.008 la “Uva de Oro” en la VII Fiesta de la Vendimia de la que fue pregonero.
Con la peña “El Pulijón” mantiene una relación de amistad, habiendo compartido con sus socios momentos muy emotivos como fue el día que acompañó a su padre D. Julio en la recepción del “Pulijón de Oro” en 1.989. Nuestra asociación se siente orgullosa de tenerle como firmante en el “Libro de Oro”.
Con el chaleco de la Peña
Con motivo del 40 Aniversario de la fundación de la peña nos dedicó el texto que recogemos a continuación para que figurara en la revista que se editó el pasado 2.013.

Entregando trofeos en la Plaza (1985)
“Hace sesenta años, los niños de Fermoselle esperábamos con impaciencia la llegada de dos señales liberadoras. Aparecían después de las dos únicas estaciones que conocíamos: el invierno y el verano. A últimos de agosto, por fin, oíamos un tañido urgente de campana y veíamos acercarse la llama de una antorcha; eran El Pulijón y La Campana Torera. De pronto recuperábamos nuestras conexiones íntimas con la luz y el sonido. Reivindicábamos el espíritu de la fiesta.
Junto a sus padres en el asador del Pulijón (1989)
La peña El Pulijón se inspiró en uno de aquellos símbolos. Desde su fundación ha sido una referencia sentimental, el sistema nervioso conjunto de los fermosellanos que optaron por el exilio y compartieron un distintivo universal de la nostalgia: el impulso de volver. Desde primera hora, sus actividades mantuvieron una imagen de marca; en ellas se vislumbraban la solidaridad, la confianza, la gratitud o la compasión, los sentimientos que hacen posible un buen paisanaje. Más que una sociedad recreativa, fue siempre una conciencia colectiva y, en último término, un timbre de identidad.
Ahora, cuando cumple cuarenta años, reconozcamos también que su tiempo representa todo lo que conseguimos recordar o, mejor dicho, lo que nos negamos a olvidar. Es, por tanto, un hilo conductor que nos une con lo que fuimos y, necesariamente, la explicación de que seamos como somos. Es, además, la prueba de que crecimos en aquella montaña de piedra berroqueña y la de que seguimos tan vivos como entonces.
Por el aire que respiráis, ese aire que compartíamos bajo el sol y bajo la escarcha, permitidme que brinde con vosotros.
A vuestra salud, a mi salud.
A nuestra salud”..

Julio César Iglesias