SILENCIO EN EL PULIJÓN

Finalizaba el año 1.973 cuando un grupo de fermosellanos en el exterior tomaron la decisión de formar un grupo de trabajo de cara a la constitución de lo que sería la Asociación “Gran Peña Fermosellana El Pulijón”. Desde entonces no ha dejado de trabajar por y para Fermoselle y sus gentes teniendo como principio básico que aquí tienen cabida todas aquellas personas de bien. ¡Entrad y conoced al PULIJÓN!

Eduardo, fermosellano consorte por parte de su esposa, lleva
participando asiduamente en la programación de los “ATARDECERES POÉTICOS” que
el Pulijón organiza coincidiendo con las fiestas patronales de San Agustín.
Eduardo es recitador de sus propios poemas y tanto su actividad de rapsoda como
la de poeta las realizas con maestría poniendo sus sentimientos y su corazón en
cada una de sus obras. Aquí dejamos uno de sus últimos poemas dedicado a la
luna que tan espléndidamente se puede contemplar en muchas de las noches
fermosellanas.
Una de las muchas
fiestas que se celebran en honor de la madre de Dios es la de su Natividad coincidiendo con el día 8 de
septiembre. Son numerosas las advocaciones con las que se denomina a la
Santísima Virgen María. En Fermoselle se la designa como Nuestra Señora la
Virgen de la Bandera (de la “Bandeira” como la conocían en la otra parte del
Duero, Portugal, cuando los frailes franciscanos la portaban en un estandarte
en sus jornadas de evangelización en el siglo XVIII).
Con motivo de las
fiestas de agosto y desde 1.948 se la procesiona hasta la parroquia donde pasa
varios días hasta que finalizan los festejos y nuevamente es trasladada a su
santuario.
Hoy es fiesta
marcada con letras de oro en el calendario de los fermosellanos. Es una fecha
que llevan grabada en su corazón y que les empuja a estar junto a ella, aunque
sea desde la lejanía. La devoción a la excelsa patrona pasa de padres a hijos y
su fervor permanece intacto con el paso del tiempo. No conozco a ningún fermosellano que no la lleve en forma
de estampa en su cartera, en su vehículo
o la tenga en algún rincón de su vivienda.
Hoy es el día de
la Patrona en Fermoselle. Después del novenario en su santuario se inicia la
jornada festiva con la eucaristía. En esta ocasión tres sacerdotes han
participado en el ritual, presididos por el párroco, y seguido por numerosos
fieles que han llenado el templo. En los primeros bancos aparecían los
representantes del ayuntamiento y el equipo de mayordomas que se encargan
durante el año de que el templo permanezca aseado, que no falten las flores y
que no se apague la lamparilla del Santísimo. El oficiante, en su homilía, ha
destacado los valores de María como madre de Jesús y como madre de todos los
creyentes.
Tras unas horas para
el tapeo y la comida, a media tarde se repite la operación pero a la inversa.
Siguiendo el mismo protocolo se la devuelve a su santuario no pudiendo faltar
la Salve de despedida. Mientras el templo permanece abierto hasta el atardecer
en la explanada sigue la actividad: las mayordomas invitan a chochos y limonada,
las cofrades ofrecen una gran variedad de souvenirs, la charanga invita al
bailoteo tradicional, los más pequeños juguetean entre los adultos, algunos
vecinos comentan lo más sobresaliente de las pasadas fiestas patronales, otros
aprovechan para despedirse del periodo vacacional y hay quien se anima pensando
en la próxima fiesta del Cristo de Santa Colomba. Ha sido una tarde que ha
dado para mucho.
El punto final
del día de la Virgen de la Bandera lo pone la rifa de los obsequios a cargo de
los cofrades, en la que no puede faltar un cuadro de la misma y un cordero.
Fecha para recordar.
El Pulijón recupera una actividad que en tiempos pretéritos se desarrolló
durante varios años y con muy buena acogida. Se ha vuelto a organizar una
salida turística y el lugar elegido ha sido la ciudad de Toro para asistir a la
exposición de las “Edades del Hombre”.
Gracias al trabajo
encomiable de nuestro presidente, Alberto, se han superado con matrícula los
objetivos programados. A las 8,30 de la mañana tomaban el autobús en la Plaza
Vieja los 60 socios que habían solicitado su participación.
El primer destino fue
a Morales de Toro para visitar la bodega “Francisco Casas”. Atendidos
magníficamente por un operario de la misma recorrimos todas las instalaciones
de la empresa recibiendo una explicación muy completa de todo el proceso de la
elaboración del vino desde la llegada de las uvas a la tolva externa hasta el embotellado de los diferentes caldos
y su comercialización.
Posteriormente se
regresa a Toro y más concretamente a Queserías Chillón Plaza. Recibidos por
Gustavo, uno de los hijos del patriarca propietario de la quesería accedemos al
Museo del Queso, recientemente inaugurado. Durante todo el recorrido hace un
panegírico continuo de su bisabuelo Manuel Chillón con quien arranca la
tradición quesera y su abuelo Valentín que funda la quesería como firma comercial
en 1.943. Expone los procesos de elaboración del queso desde que es leche,
pasando por la transformación en cuajada y posterior concreción en el queso en
sus diferentes sabores. En el recorrido se muestra una interesante colección
de recipientes, moldes, fotografías,
documentos, etc. relacionados con los 125 años en que los Chillón llevan
fabricando queso.
La visita finaliza con
un audiovisual que recoge una amplia selección de imágenes que ayudan a
entender el proceso de fabricación y el mimo con el que la familia Chillón
trata su producto final.
A mediodía corresponde
la visita a las Edades del Hombre. En grupos de 20 y tras colocar los audios pasamos a la Colegiata, sede de las
cuatro primeras partes de la exposición. Los guías trabajaron a fondo para
mantener la atención de los pequeños que durante la explicación de cada pieza preguntaban hasta lo más
inverosímil. El conjunto de obras de arte religioso que bajo la denominación de
AQUA se exhiben tanto en la colegiata como en la iglesia del Santo Sepulcro
(quinta parte) sorprendieron gratamente a los visitantes.
Se mantienen los
tiempos convulsos sobre la “fiesta nacional” como popularmente es conocida la
fiesta de los toros. Corren malos tiempos para todo lo que sabe o huele a
taurino. Para el colmo de la sinrazón a los grupos animalistas se han
incorporado los partidos políticos, de todos los espectros, que venden la animosidad contra esta fiesta
buscando votos a cambio de amenazas más o menos veladas contra este tipo de
espectáculo. Incluso a nivel de ayuntamientos se retiran subvenciones y apoyos.
El Pulijón, como
asociación enclavada en un pueblo taurino por excelencia como es Fermoselle y en
el que los festejos taurinos son la base fundamental, viene avisando de este
peligro que nos acecha como espada de Damocles. Por segundo año consecutivo
dedica su pancarta anual, siempre con un sentido reivindicativo, a este tema
que recorre “la piel de toro” nacional y que nos puede afectar directamente, como
ya ha ocurrido en algunas localidades en varias comunidades autónomas. Dice el
refrán que “cuando las barbas de tu vecino veas pelar…”. Esperamos que estos
malos augurios se frenen, aunque esa posibilidad no se contempla en el
horizonte, pero si llegara, el Pulijón desempolvará sus pancartas para recordar
a esos que se ríen de nuestros slogans o que se mofan del mensaje que queremos transmitir públicamente que el “lobo” puede
aparecer sin que nos demos cuenta. Entonces nos “cogerá el toro”, nunca mejor dicho
en este caso.
Dos componentes básicos que caracterizan y dan un
tinte propio al Pulijón son la elaboración de la limonada y la preparación de
los chochos o altramuces. Emilio con la primera y Antonio Baz con los segundos,
adquiridos a cosecheros de la villa, son expertos maestros desde siempre en esa
dos faenas consiguiendo unos resultados que sería muy difícil igualarlos. Es
tanta la minuciosidad y el orden que se debe mantener en los diferentes pasos
del proceso que no están al alcance de
cualquiera si no han recibido las clases y consejos correspondientes. Ellos
dos, junto a un pequeño grupo de colaboradores, consiguen unos resultados tan
extraordinarios al paladar que llenan de alabanzas cuantos, bien en la bodega
del Pulijón o en la plazoleta de la misma, degustan durante los “días grandes
de las fiestas”. Son muchos los
cántaros de vino que se dedican a
la elaboración de ese “elixir de los dioses” que tanta salud proporciona a
quienes tienen la suerte de refrescar su gaznate con unos cuantos tragos.
Y para que no haga
daño a nadie conviene acompañar la faena
gastronómica-festiva con un buen puñado de chochos, y si hay que repetir se
repite, utilizando la técnica fermosellana para pelarlos, para llegar con temple hasta la Colomba, las
Eras o la Plaza Vieja.
Los actos culturales
organizados por el Pulijón tuvieron en el día de hoy un sello especial al
tratarse de una serie de protagonistas relacionados con Fermoselle. Nos
referimos a la presentación en la sede de la asociación del libro publicado por
Iza Flores con el título de LA FAMILIA DE TOMAZ GARCÍA RODRIGUEZ.
Iza en un acto similar
dio a conocer su obra tiempo atrás en la Casa del Parque. Desde el Pulijón
consideramos que sería interesante dar la oportunidad a los que llegan a la
villa durante este mes de agosto de conocer a todos estos personajes
descendientes de Fermoselle y así lo aceptó la escritora muy ilusionada. Iza,
fermosellana de adopción hasta los tuétanos, es profesora, investigadora,
escritora y una persona con una vasta cultura que la transmite con un perfecto
dominio de la didáctica y además en castellano. Tan enamorada se siente de
Fermoselle que cuando se despide de la villa camino de su residencia en Oporto
lo hace con lágrimas en los ojos.
Pero vayamos al grano.
En la sala de usos múltiples del Pulijón, preparada con todo detalle para la
ocasión, se congregaron medio centenar largo de personas con el objetivo de
aprender cosas nuevas sobre el pasado familiar de los “García”. La presentación
corrió a cargo de Alberto Gavilanes, presidente de la asociación, quien
agradeció al público su asistencia a la
vez que a Iza Flores y Olga Rivera su esfuerzo por estar presentes físicamente.
A continuación fue Iza
quien tomando la palabra y portando su
obra en la mano se explayó aportando datos sobre sus antepasados y la relación
con Fermoselle. Sobre las imágenes que aparecían en la pantalla concretó algunos
de los aspectos que aparecen en el libro: árbol genealógico, los avatares de
los “primeros García” en su emigración a
Portugal, algunos de los documentos que dan fe de ello, etc.
Tras responder algunas
preguntas que se le plantearon se dio por finalizado el acto con la firma de
algunos ejemplares que le solicitaron parte de los presentes.
Y aconteció un remedo
de lo que con asiduidad ocurría hace
aproximadamente tres mil años en la Grecia antigua. El salón de actos
del ayuntamiento de Fermoselle se completó para escuchar y contemplar el
recital de una decena de rapsodas y aedos (poetas) que como cada año nos
envuelven en un halo de sosiego y silencio que rompe la vorágine de ruidos,
música y barullos típicos de las jornadas festivas. 
La asociación cultural
El Pulijón es la encargada de organizar estos ATARDERES POÉTICOS en su ya VIII
edición y que visto el resultado de partícipes y seguidores continuará celebrando
inexorablemente en el tiempo. Es un acto poético de muy elevada calidad a fuer
de los poemas (casi en su totalidad escritos por los lectores) recitados con
mucha templanza y corazón. Algunos de
los textos declamados acaban de ser compuestos en fechas cercanas al acto poético.
A la hora señalada el
presidente del Pulijón, Alberto Gavilanes,
inició el acto agradeciendo la presencia del Sr. Alcalde y una de sus concejalas,
a los intervinientes y al público que llenaba el aforo del salón dando paso al
coordinador de la velada quien se refirió a este acto como “la cultura abierta
a todo el pueblo y animó a intervenir a todo aquel que deseara compartir con
los demás sus vivencias poéticas”. Aclaró, también, la diferencia entre
rapsodas y aedos.
En un primer turno
presentaron sus trabajos cada uno de los actuantes: Juani, Eduardo, Iluminada
(con dos libros de poemas publicados), José Manuel, Mary, Manuel, Emilio, Antonio,
J.J. Montero y Ángela, una joven fermosellana
estudiante en Madrid. Cada uno con estilo propio y poniendo sus sentimientos a
flor de piel encandilaron al público que
con un silencio sepulcral y la emoción contenida no daban pábulo al arte que se
mostraba en todo momento. Destacó en esta fase, por su novedad, el recitado de
Montero acompañado con los acordes de su propia guitarra convirtiéndose en el punto álgido de este atardecer poético.
Siguiendo el orden establecido
de forma espontánea volvieron a subir a la palestra y nuevamente sorprendieron
con sus “reflexiones líricas”.
Para el final quedó la
foto acompañados de los representantes del consistorio que guardaremos para el
recuerdo.