lunes, 18 de junio de 2018

FERMOSELLE, PRIMER CLASIFICADO
Ya es definitivo. Cerrada la fase provincial de clasificación como “PUEBLO MÁS BELLO DE CASTILLA Y LEÓN”, concurso organizado por RTVCYL, Fermoselle ha ocupado el primer lugar de la provincia de Zamora dándole el pase a la fase final que se iniciará en el mes de octubre. 
Es momento de felicitarnos por el resultado obtenido fruto del esfuerzo de mucha gente que ha apoyado la iniciativa fermosellana.
La peña “El Pulijón” presentó en su momento la candidatura aportando varias fotos acompañadas del texto que reproducimos.
El 5 de marzo recibimos el siguiente e.mail:
"El pueblo más bello
Lun 05/03/2018, 17:37
Buenas tardes,
 Ya pueden votar a su pueblo en la página web www.elpueblomasbello.es. Recuerden que pueden votar a varios pueblos pero solo una vez a cada uno. Cuando voten deben introducir un email para recibir así el mensaje de validación en su correo electrónico. Es imprescindible que validen el voto para que se compute.  Si no reciben ese email de validación,  revisen la bandeja de correo no deseado.
 El plazo de votaciones finaliza el 14 de junio. En los días posteriores se dará a conocer a los dos ganador de cada provincia, uno de menos de 1.000 habitantes y otro de más de 1.000, que serán los 18 pueblos protagonistas del programa y los que competirán en la fase final por el título de Pueblo más bello de Castilla y León.
 Muchas suerte!"

Aquí el texto al que hacíamos referencia anteriormente:
Escribía D. Miguel de Unamuno en su libro De mi vida lo siguiente: ‘…Es Fermoselle un pueblecito cuyas casas parecen sembradas a voleo entre peñascales, a los que se agarran para no caer, en medio de un paisaje de berruecos, tormos y peñascos, en que donde quiera se resquebraja el suelo mostrando sus entrañas rocosas. Y a este paisaje pedernoso de entrañas rocosas a flor de tierra, adulcígualo una fresca verdura de vegetación que medra allí a sus anchas, merced al calor que incuba en la cuenca…’
En su primera visita a Fermoselle en carnavales de 1.898 relata: ‘Fuimos a Fermoselle desde Zamora, atravesando la mísera tierra de Sayago, llena de calvicies, entre enclenques robles. Según se baja hacia la Ribera, las arboledas menudean más y se hacen más lozanas y de un verde más rico, y dais vista a Fermoselle, encaramada sobre peñascos cual para ver cómo se abrazan Tormes y Duero. Diríase que han sido sus viviendas sembradas a voleo sobre los peñascos, y peñascosas a su vez’.
Estos comentarios del profesor nos sirven como magnífica presentación al concurso ‘El pueblo más bello de Castilla y León’
Y es que a esta localidad del oeste zamorano, cuyo significado etimológico es el de ‘FERMOSA ELLA’ se la conoce por su tipismo y por las impresionantes vistas que ofrece del río Duero y de su afluente, el Tormes, donde se abrazan y fusionan. Esta parte de Zamora, enclavado en una zona sumamente agreste, es uno de aquellos territorios donde parece que el tiempo ha pasado de largo, preservando la vida tradicional de sus gentes y los incomparables paisajes que la conforman. Es un lugar de ensueño que invita al paseo sin prisas y a descubrir que la vida hay que saborearla día a día, a la vez que la disfrutas arrastrado por la autenticidad de cuanto te rodea.
Fermoselle es pueblo medieval como pocos y lo testifica con su estructura:
Las calles, angostas, quebradas y sinuosas en extremo, trepan con dificultad sobre el desnivel en el que se asientan y lucen unas denominaciones tan evocadoras como: el Guapo, la Callejina, la Amargura, el Mesón, las Tenerías. Algunas, como la Nogal, el Montón de Tierra o la Cuesta de San Juan, mantienen su empedrado original como ejemplo de la prestancia que tuvieron en otros tiempos todas las arterias del casco antiguo. Y qué decir del entramado laberíntico de las callejuelas en las Palomberas, antigua judería, donde se confunden el principio y el fin.
Sus sugerentes rincones, silenciosos y mágicos, enredan en un aura, entre misteriosa y diabólica, que impiden seguir avanzando. Hay que introducirse en el Callejón de la Cárcel o en el Corral de Concejo para entender de verdad la aseveración.
No faltan los miradores, magníficamente adaptados para contemplar cualquiera de los puntos, tanto paisajísticos como urbanos, que desde ellos se divisan en perfecta conjunción. Ahí están el Castillo, el Torojón, el Terraplén, las Peñas, los Barrancos, las Escaleras. Sus vistas panorámicas no dejan indiferentes a cuantos se acercan a sus lugares de emplazamiento.
Y qué decir de sus viviendas, construidas de mampostería o cantería, aprovechan la base de roca para utilizarla como cimientos, disponiéndose muy juntas y formando pasos estrechos, como en la calle las Tenerías, donde los aleros parecen querer darse la mano. Puertas minúsculas de madera dan acceso a las innumerables bodegas, ¡hasta 1.400 tiene contabilizadas un vecino!, verdaderos refugios pétreos donde antaño se elaboraban los conocidos caldos de los Arribes. Algunas, como las del Pulijón, se ofrecen como reclamo a los visitantes siendo uno de los activos turísticos de la localidad.
El conjunto estaba rodeado de murallas en la época medieval, quedando en pie una puerta conocida por el Arco.
Todo esto y mucho más se aportó para que Fermoselle fuese declarado Conjunto Histórico Artístico el 24 de octubre de 1.974.

lunes, 11 de junio de 2018

FERMOSELLE,
EL PUEBLO MÁS BELLO DE CASTILLA Y LEÓN
A falta de tres días para que se cierre (lo hará el día 14 de junio a las 12:00 horas) “La segunda  fase: Selección de Candidaturas Provinciales” del concurso “EL PUEBLO MÁS BELLO DE CASTILLA Y LEÓN 2018” organizado por RTCYL podemos decir que Fermoselle, por segundo año, se ha clasificado en primer lugar con el 71,7 % de los votos superando a localidades tan importantes como Puebla de Sanabria, Toro y Fuentesaúco, que le siguen en la clasificación.
Ha sido mucho el esfuerzo puesto al servicio de nuestro pueblo para auparle con claridad a esa posición tan privilegiada. Desde su inicio, allá por el 5 de marzo, con los votos emitidos a través de los correos electrónicos, fermosellanos y simpatizantes de la Villa han demostrado que la unión hace la fuerza para conseguir el objetivo propuesto y por ello nos podemos sentir altamente satisfechos.
Pero nos encontramos a medio recorrido. El próximo 26 de septiembre, miércoles, se iniciará la fase Final Regional que se desarrollará en web, redes sociales y televisión con los 18 pueblos (2 en cada categoría) de Castilla y León más votados de entre todas las candidaturas. Además, se emitirán una serie de programas que mostrarán la belleza de cada uno. A partir de esa fecha y hasta el miércoles, 12 de diciembre, se podrá votar a través de esos medios solamente una vez a cada pueblo.
Y aquí es donde comienza el reto. La movilización debe ser total, no solo para votar individualmente, sino buscando el apoyo del mayor número de gente. Sabemos que fermosellanos los hay esparcidos por todo el mundo y no digamos simpatizantes de nuestro pueblo. El trabajo hay que enfocarlo en el “efecto dominó” y en el “boca a boca” para llegar a ellos. De nosotros depende el concitar voluntades encaminadas a conseguirlo.
Una buena oportunidad se presenta durante el mes de agosto y sobre todo los días de las fiestas patronales.  Desde el ayuntamiento, asociaciones, peñas, grupos de amigos, etc.  hay que utilizar todos los medios posibles para explicar con claridad cómo hay que votar y verificar a continuación el voto. Igualmente insistir en la labor, importantísima y fundamental, que, a nivel individual a la vez que grupal nos corresponde, de extender vía  e.mail, whatsapp, twitter, instagram, facebook esta iniciativa abierta a todas las edades, desde los niños a los más mayores. Todos los votos son válidos.
Pues a tenerlo en cuenta si queremos que Fermoselle se proclame como el PUEBLO MÁS BELLO DE CASTILLA Y LEÓN 2018.

viernes, 8 de junio de 2018

EL PULIJÓN,
NUESTRA ANTORCHA SEÑERA
Cuando finalizaba el año 1.973 y un grupo de fermosellanos decidimos crear una agrupación con el principal objetivo de potenciar el devenir de la villa, enseguida nos inclinamos por denominarla como Gran Peña Fermosellana “El Pulijón” al considerar que ese símbolo festivo no debía caer en olvido. Así, en las primeras fiestas en las que nos presentamos “en sociedad”, correspondientes al año 1.974, hubo que preparar un pulijón que nos serviría de guía y que nos uniría en el proyecto común que acababa de iniciarse.
Donado por Manuel Rivera
Antes de seguir adelante, como deferencia a los lectores que desconozcan el significado de esta “palabreja” y el objeto que representa, consultamos  el “DICCIONARIO FERMOSELLANO” del que es autor nuestro socio Roberto Fariza y que lo define como “Antorcha compuesta por un palo terminado en tridente, en el que se coloca la base de un cántaro roto, en él, se queman recortes de cuero con pez o brea, éste se utilizaba antiguamente para iluminar los lugares donde se desarrollaba una fiesta, posteriormente en las fiestas era paseado por la Villa por una persona, la cual era seguida por la multitud. En la actualidad la “Peña El Pulijón” mantiene la tradición en los días de las fiestas patronales. Manuel Rivera, en su obra “FERMOSELLE”, escribe al respecto: “El pulijón, especie de tridente a manera de cazo sobre el que se coloca un recipiente con pez y gomas que arden y otrora servía de antorcha en las noches festeras. Los porteadores que más empaque y solera le dieron fueron: “El Muerto”, “El Choto” “El Marujo” y últimamente la peña “El Pulijón”.
Volvamos al hilo del artículo. En las fiestas de 1.974 era obligatorio disponer del “artefacto festivo”. De esta tarea se encargaron   los socios José Robles y Montero,  y lanzándose al monte  consiguieron extraer de una encina un palo un tanto irregular, pero que cumplió con el objetivo, alumbrando durante muchos años la mayor parte de las calles de la villa en su recorrido, de hecho aún se conserva en el domicilio social.
Por cuestión de seguridad, a finales del siglo XX, hubo que recurrir a un pulijón que garantizara su movimiento durante los desfiles y que no produjera daños colaterales con el desprendimiento de gotas de la pez derretida que pudiese dañar al portador, a peñistas o a espectadores. Fue el socio Ángel Pintado quien de forma artesana elaboró uno en el que se eliminaron los tres “dientes” del soporte superior siendo sustituidos por unos alambres.
En el mes de abril del año actual, José Mary “El Bicho”, nos obsequió con una “joya pulijonera”, fabricada por José Rodríguez y que según la fecha que figuraba en una hoja de periódico que tapaba el cántaro corresponde al año 1.986 aunque su elaboración pudo haber sido anterior. En este caso son tres pletinas rematadas en un aro que “abrazan” el recipiente las que suplantan a los tres “dientes” de madera. En el próximo agosto encabezará el desfile nocturno. Desde aquí, gracias al donante y al artífice.

lunes, 4 de junio de 2018

INQUILINO BODEGUERO EN EL PULIJÓN
A veces nos preguntan si pervive el murciélago del que hablamos en el año 2.004 como habitante en las bodegas del Pulijón. Pues podemos responder que, efectivamente, el quiróptero continúa con vida en las cuevas. Hay que reconocer que existe una gran dificultad para poder dar con su paradero debido a la enorme  cantidad de ranuras, grietas,  rincones y aberturas que  conforman nuestras bodegas. No obstante, en algunas ocasiones, como la que nos ha dispensado hace unos días, lo detectamos normalmente en estado de reposo o hibernando, colgado hacia abajo sin que se le note el más mínimo movimiento; pero claro, vuelves al poco tiempo y ha cambiado de habitáculo.
Como la longevidad media de los murciélagos  suele ser de cuatro a cinco años, aunque a menudo alcanzan diez y hasta veinticinco, y algunas especies pueden llegar a vivir treinta años de edad, estamos en disposición de afirmar que se trata del mismo ejemplar y que pertenece a la especie de los que viven solitarios.
En algunas ocasiones también se le ha podido contemplar revoloteando en la planta del asador pero en cuanto percibe que hay gente con rapidez se introduce en su hábitat habitual.
Siempre nos ha llamado la atención que cuando se encuentra “adormecido” es fácil aproximarse a él para visualizar y observar su anatomía e incluso fotografiarle utilizando el flash de la cámara.
Esperamos y confiamos sea de los más longevos para que siga disfrutando del silencio sepulcral que se produce en estos subterráneos durante una buena parte del año.

martes, 29 de mayo de 2018

LICESIO, ARTESANO TAURINO
Así es como podemos calificar a nuestro socio Licesio  B. García Marcos, también conocido como “Lice” o “Licesín”. 
A veces tenemos en nuestro entorno a personas con una gran valía en aspectos que pasan  totalmente desapercibidos para los demás y cuando descubres que esas personas muestran capacidades que nada tienen que ver con la actividad concreta de sus trabajos diarios quedas gratamente sorprendido.
Entre estas personas catalogaremos a Licesio. Conocíamos su afición a los toros como arriesgado corredor de los encierros de Fermoselle en el último tramo de  entrada a la plaza. Cada año, revisando fotos, nos encontramos a Lice mostrando su chaleco azul del Pulijón a las astas de los novillos que siguen su estela hacia el coso de madera. 
Sabíamos también, desde hace mucho tiempo, de sus cualidades como artesano, pero desconocíamos su gusto  por fusionar su amor a la tauromaquia fermosellana y su maestría en representarla en las obras que materializa con  sus manos.
Desde su más temprana edad le encandilaba  moldear objetos metálicos en la fragua de su abuelo Quico y su padre Licesio. Esa tendencia la arrastró siempre ejecutándola en su totalidad llegada la jubilación y con ella la disponibilidad de ocupar muchas horas en esos menesteres artesanales.
Como ejemplo de esa afición nos presenta dos piezas que hablan de la maestría y la calidad de sus obras. 
Por un lado la plaza de madera de Fermoselle con los toros en el albero, la balconada del  ayuntamiento con su campana torera en lo alto, los tendidos numerados y las talanqueras, los “encerriles”, en fin, un dechado de perfección. 
Y qué decir de su encierro campero al completo, compuesto por caballos y jinetes que envuelven y controlan la manada, novillos y cabestros que avanzan sin ánimo de escabullirse y, por cierto, todos en color negro zaíno.
Licesio nos comenta que disfruta con estas actividades dando rienda suelta a su imaginación y que le ayuda a mantenerse activo y disfrutar de sus habilidades y los buenos resultados.
Pues adelante y larga vida para seguir creando esta pequeñas obras de arte, amigo Licesín.

lunes, 7 de mayo de 2018


40 ANIVERSARIO DEL PULIJÓN
1.973 – 2.013
Alejandro Fermoselle Berdión ejerce como  Alcalde de Fermoselle desde las elecciones municipales de 2.011. Empleado de banca ahora jubilado inició sus pasos en la oficina de Banesto de la localidad llegando a ser Director Territorial de esa entidad en Cantabria y Castilla y León. Alejandro atendió la petición del Pulijón aportando su reflexión personal sobre la labor de nuestra asociación tanto dentro como fuera de la localidad. En pocas palabras compendia lo que pudiéramos considerar como el ideario que nos mueve e impele a trabajar por y para Fermoselle. Muchas gracias, alcalde.
PARA EL PULIJÓN
“Desde hace 40 años las fiestas de Fermoselle son totalmente inconcebibles sin dos elementos. Uno es un color. El otro es un nombre. El color es el azul celeste. El nombre es El Pulijón.
Pregón de Fiestas - Agosto 2.013
         Unidos ese celeste de vuestro chaleco y bordado en el corazón el escudo de vuestra peña, Fermoselle late en los días de nuestras fiestas con el ritmo que marcáis en sus calles.
         Brindáis con música, reís con algarabía, nos dibujáis sonrisas en las miradas, camináis por nuestro pueblo con la seguridad que da el compromiso de mantener una peña que es un referente de nuestro pueblo.
         Consolidar el trabajo que hacéis desde El Pulijón año tras año es una herencia que transmitís de padres a hijos. No es sólo un legado de algo vuestro. Es el legado de todo fermosellano que vuelve a su localidad cuando llega el mes de agosto, cuando se olvidan los relojes y sólo la campana torera marca el ritmo de nuestra vida. Vosotros sois parte fundamental en que nuestras tradiciones no desaparezcan. Ese esfuerzo vuestro por cuidar todo lo que nos une es algo que siempre tendremos en cuenta.
         El Pulijón se ha convertido en un referente para Fermoselle. Habéis sabido evolucionar con el paso de los años sin olvidaros de todo lo que habéis sido a lo largo de este tiempo. Lleváis con orgullo el nombre vuestra peña asociado al nombre de nuestro pueblo. No importa el lugar en el que os encontréis. Ya sea en España o fuera de ella lucís felices vuestros emblemas y paseáis el nombre de Fermoselle con la satisfacción de quien se muestra feliz de sus raíces y que, por muchos kilómetros de distancia que le separen, siempre llevará a su pueblo en su corazón, que lo nombrará con felicidad.
         Sois unos grandes embajadores de Fermoselle. Vuestras charangas, vuestros bailes, vuestras canciones, vuestra participación es fundamental para conseguir que las calles de nuestro pueblo revivan cada mes de agosto con su tradición más íntima.
         Por eso, sólo me queda daros las gracias por tantos esfuerzos, por tantos desvelos, por tantas horas de trabajo por vuestro pueblo, por vuestra peña, por cada uno de los que hace cuarenta años soñó con que El Pulijón pudiera convertirse en lo que es hoy en día: un referente social en Fermoselle.
Muchas gracias a todos y a seguir creciendo.”

 Alejandro Fermoselle Berdión
          ………….. Alcalde de Fermoselle

miércoles, 4 de abril de 2018

POR PASCUA…SAN ALBÍN
Y se cumplió la tradición. Como cada año y coincidiendo con el Martes de Pascua de Resurrección los fermosellanos celebraron el cierre de las festividades en torno a la Semana Santa con la romería de San Albín.
El día aparecía un tanto nublado y amenazando lluvia. A pesar de ello parte del equipo de gobierno y una representación de los tamborileros Juan de la Encina partían a las 10 y 45 de la mañana desde la plaza mayor para dirigirse hasta la ermita situada a unos 900 metros en el extrarradio de la localidad. A las 11en punto, un público muy arraigado a esta fiesta llenaba el templo que resplandecía con el cuidado permanente que las señoras encargadas de ello, siempre en plan voluntariado, ejercitan durante el año. ¡Gracias por esa labor silenciosa pero imprescindible!
Con puntualidad escrupulosa el párroco inició la eucaristía dinamizada por un grupo de colaboradoras con los cánticos, las peticiones y las lecturas. Durante la homilía, seguida con mucha atención por los fieles asistentes, el oficiante incidió en el mensaje de los diferentes textos evangélicos.
A la salida, el ayuntamiento ofreció a todos los romeros los productos típicos de este día: perronillas o perrunillas, rosquillas y periquillos acompañados del licor café y el vino dulce mientras los tamborileros amenizaban el convite con las melodías propias de la zona. Posteriormente se regresó hasta el pueblo para seguir el recorrido de tapas y vinos por los bares.
Los festejos de la tarde no se pudieron ejecutar por la aparición de la lluvia.  La ermita permaneció abierta pero la soledad se apoderó de la explanada por la falta de niños, jóvenes y adultos. No hubo posibilidad de rematar el día como se había programado, es decir, con la merienda a base de hornazo, huevos cocidos y embutidos. 
No obstante,  algunos grupos, como los Tamborileros y los amigos de Arturo, se reunieron en locales cerrados donde cumplieron hasta entrada la noche con el rito festivo.

viernes, 30 de marzo de 2018

PINCELADAS DE PASIÓN
EN FERMOSELLE (II)
No pudo ser. Esperando todo el año para acompañar a los pasos procesionales, y lo que representan, de Fermoselle y se cumplieron los malos pronóstico atmosféricos que se venían comunicando durante los días anteriores. La procesión del Nazareno se realizó con bastantes fieles pese al temor a la lluvia anunciada, aunque las tallas del Nazareno y su madre de la Soledad estuvieron en todo momento protegidas por unos plásticos. No  ocurrió así con la nocturna del Bendito Cristo de la Agonía. Debido al aguacero que caía sobre Fermoselle a esa hora obligó a los responsables de la cofradía a quedarse dentro del templo. Tristeza, pena y algún que otro llanto afloraron en los rostros de los cofrades. A pesar de ello, los portadores de la imagen “bailaron”, y con mucha seriedad, al Cristo frente al altar mayor al son de los compases de la orquesta desplazada desde el vecino Portugal. No faltó la emoción del cántico del Miserere, en esta ocasión interpretado con gran dominio por Jesús Varas (no en vano fue uno de los seguidores de Ramiro, junto a Anselmo Fortuna, cuando en otros tiempos se cantaba en su totalidad) y seguido en profundo silencio por la gente que abarrotaba el templo parroquial fermosellano. Un caluroso aplauso cerró el acto.
VIERNES SANTO
Dos procesiones se programan para este Viernes Santo en Fermoselle. La del Encuentro y la del Santo Entierro
PROCESIÓN DEL ENCUENTRO
El amanecer en la localidad se hace pasión y soledad por la muerte de Jesús. A las 8 de la mañana se celebra la procesión del Encuentro. No es muy numerosa en participantes lo que le proporciona un sentido más de familiaridad y recogimiento. 
Procesionan las dos tallas del día anterior, es decir, el Nazareno y la Soledad, aunque durante la primera parte del recorrido lo hacen por diferente itinerario. Desde la Cruz de la Cárcel continúa ya en una sola hasta el cementerio para regresar nuevamente a la parroquia. Solamente el cántico del sacerdote y las mujeres rompen durante el trayecto el frío silencio del amanecer. Para este encuentro no son necesarios los instrumentos musicales.
“Las estrellas y luceros
Iluminan tu hermosura
Cuando pasas Soledad
Buscando a tu hijo Jesús
Por la calle la Amargura.”
Muy interesante la despedida de la madre que se aparta hacia la calle de la Amargura (nombre justamente apropiado para la ocasión) y su recorrido por la estrechez que provoca el caserío, el encuentro con Jesús en la confluencia de la Amargura con Isidro Cabezas, las tres genuflexiones a la orden de un participante, el grupo que arropa a ambas imágenes, la colocación por parte de una lugareña, del sudario de Cristo (bien seguro para evitar lo de la cigüeña),  en el “patibulum” de la cruz de madera que enhiesta espera todo el año este momento en el monumento del descendimiento.

PROCESIÓN DEL SANTO ENTIERRO
Nos encaminamos hacia el final de la Pasión del Señor, pero nos queda por ver la procesión que tal vez más atención suscita entre los fermosellanos. Se trata  del Santo Entierro o más conocida como Nuestro Señor de la Urna. La partida se realiza desde la parroquial. Finalizados los Santos Oficios, el gentío se agolpa a la salida para contemplar la imagen del yacente, un Cristo articulado, que se nos presenta “enclaustrado” en una urna de madera acristalada y custodiado por cuatro “rechonchos” angelotes que portan los símbolos de la crucifixión. Lo portan, a hombros, los mocetones del pueblo, pues por lo oído pesa “lo suyo”. Le sigue su madre Nuestra Señora de la Soledad.
“Ungüento de luna y cielo
Sobre la sangre, se abrazan,
Buscando de Jesucristo
Esas rosa encarnadas,
Que le brotaron del pecho
Frente al rumor de una lanza…”
Prestad atención a los siguientes instantes: El ritmo que le imprimen los cargadores de la urna en el rellano hasta la Plaza Mayor, la vista desde la calzada junto al crucero de la Cárcel, la parada en el Pozo Portal para cruzar la carretera, la situación que se contempla en toda su extensión de los lugares en los que se acoplan los acompañantes en la zona del pabellón de deportes, 
el paso ajustado en torno al descendimiento y sobre todo, una vez realizadas todas las maniobras de colocación de la urna junto a la puerta de la ermita de la Soledad del cementerio frente a la cara llorosa de su madre, la despedida que le hace todo el pueblo, por tres veces consecutivas, a eso de…”A la una, a las dos y a las tres, bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del altar” acompañado de una genuflexión, al regreso de la Virgen delante y Cristo muerto detrás (antiguamente quedaba depositado durante todo el año en la citada ermita) y la entrada a la iglesia al son del himno nacional.