sábado, 9 de agosto de 2025

 EL PULIJÓN PRESENTA SU PROGRAMACIÓN FESTIVA:

TRADICIÓN, ALEGRÍA Y COMUNIDAD

La Asociación Cultural El Pulijón ya tiene lista su programación para las fiestas de San Agustín 2025, y como cada año, la hace pública para que socios, vecinos y visitantes de Fermoselle puedan disfrutarla al máximo. La propuesta incluye actividades exclusivas para socios y otras abiertas a todo el pueblo, pensadas para distintos sectores de la comunidad.

Entre las actividades públicas, que aparecen detalladas en el cartel adjunto, destacan momentos muy especiales:

  • Animación musical en las residencias “Conchita Regojo” el sábado 16 por la mañana, con la colaboración de los Tamborileros Juan de la Encina.
  • Encierros infantiles con novillos simulados, los días 20 (miércoles) y 23 (sábado), en horario nocturno, que reúnen a decenas de niños residentes en la localidad
  • .


  • XIX Taller de cocina infantil y pintacaras, el sábado 23 en doble sesión de mañana y tarde, en el local social de la Peña.
  • XVI Atardecer Poético, en el salón de actos del Ayuntamiento, como parte de la programación cultural.
  • Apoyo al Taller de Encajes, en el claustro del Convento durante el Mercado “Sabores de Arribes”, aunque lamentablemente no aparece en la programación oficial.



La ambientación musical callejera también será protagonista:

  • Charanga “Cucu Band” durante el desfile de peñas.
  • Charanga “Sal del Compás” el sábado de toros.
  • “Atronadores del Pulijón” para el esperado “vermú charanguero” del lunes 25.

Además, este año celebramos el 40º Aniversario de la Muestra de Música y Tradición, con cinco actividades gratuitas que rinden homenaje a nuestras raíces:

  • Actuación de los Tamborileros Juan de la Encina.
  • Concierto de Vanesa Muela y Rodrigo Jarabo.
  • Concierto de Luis Antonio Pedraza y Maxi Delgado.
  • Taller de instrumentos musicales.
  • Café Cultural: “40 años defendiendo la tradición”.




Desde El Pulijón, creemos que esta programación es amplia, diversa y pensada para un pueblo que se prepara para vivir sus días grandes con alegría, respeto y espíritu comunitario.

¡Felices y responsables fiestas de San Agustín 2025! Nos vemos en las calles, en los actos… y en cada rincón donde la fiesta se hace familia.

jueves, 7 de agosto de 2025

 FERMOSELLE EN FIESTAS

PROGRAMACIÓN GENERAL

Como manda la tradición, cada 1 de agosto, Fermoselle despierta con el repique de la Campana Torera, anunciando que las fiestas de San Agustín están oficialmente en marcha. Es un momento esperado por vecinos y visitantes, que saben que ese sonido no solo marca el inicio del jolgorio, sino también la llegada de la esperada programación festiva.

A media mañana, los bajos del edificio consistorial se llenan de vida. La Concejalía de Festejos reparte el clásico librito que recoge, con detalle y cariño, todo lo que hay que saber para disfrutar al máximo de cada jornada: actividades culturales, eventos taurinos, verbenas, concursos, actos religiosos, propuestas infantiles y mucho más.


La programación es extensa, variada y pensada para todos los públicos. Desde los más pequeños hasta los más veteranos, todos encuentran su espacio en unas fiestas que son reflejo de la identidad fermosellana.

Desde el blog de El Pulijón, queremos facilitaros el acceso a esta información. Por eso, presentamos las páginas dedicadas exclusivamente a la programación oficial, para que estéis al tanto de cada cita, cada hora y cada rincón donde la fiesta cobra vida.


Porque vivir San Agustín es también estar informado… ¡y nosotros os lo ponemos fácil!


martes, 5 de agosto de 2025

 LAS PEÑAS FESTIVAS DE FERMOSELLE

“EL ALMA MULTICOLOR DE SAN AGUSTÍN”

Cada agosto, Fermoselle deja de ser un pueblo y se convierte en un estallido de vida. Las peñas festivas —auténticas columnas vertebrales de las Ferias y Fiestas de San Agustín— hacen que la Villa respire algarabía, tradición y comunidad.

Las barandillas que rodean el coso taurino se llenan de pancartas, coloridas y orgullosas, como estandartes de un ejército pacífico de alegría. Este año, se contabilizaron 38 visibles, aunque el libro oficial de fiestas recoge hasta 52 peñas. Muchas de ellas muestran el símbolo del toro, homenaje a las raíces taurinas de la celebración, junto con nombres e imágenes que revelan su identidad única.


Algunas rinden tributo directo a las fiestas agosteñas como El Pulijón, La Coronela o La Talanquera. Otras, como Los Aviscueros y Los Pirifuelles, rescatan palabras del léxico local, recordando que las fiestas también son cultura viva.


Y luego están esas peñas que, con nombres como Desakato, Desmadre, Descontrol, Descoloke, Desertores, Depravaos, Escándalo, retratan con humor la efervescencia de la juventud y los momentos que rompen con lo cotidiano. No faltan los guiños a estados alterados, como Resakón, Desenfreno o Colocón, donde el exceso se convierte en parte del ritual colectivo.


Cada grupo, grande o pequeño, contribuye a un mosaico humano que transforma el paisaje urbano en una obra maestra festiva. Porque en Fermoselle, las peñas no sólo se reúnen: vibran, cantan, saltan y hacen que el calendario cobre sentido.


Las fiestas son un ritual para desatar lo que el año reprime, para abrazar lo compartido y recargar el alma para lo que vendrá. Que viva el toro, que vivan las peñas… y que nunca falte el Pulijón.


¡¡Hasta el próximo 2.026!!

lunes, 4 de agosto de 2025

 LA DIFUSIÓN QUE UNE:

EL VALOR DE COMPARTIR LO QUE HACEMOS

 (Revista 50 aniversario)

Desde sus primeros pasos, la Asociación “El Pulijón” ha considerado esencial compartir con todos la programación que desarrolla durante las fiestas patronales de Fermoselle. En aquellos inicios, con recursos limitados, se comunicaban las actividades tanto públicas como privadas de forma sencilla, pero siempre con la puerta abierta a la participación.

Con el paso de los años, hemos evolucionado. La cartelería no solo ha ganado en diseño y detalle, sino también en propósito: cada evento abierto al pueblo y visitantes recibe su espacio propio, para que nadie se pierda nada.



Hoy, aunque los carteles impresos se han reducido, nuestras redes sociales nos permiten llegar aún más lejos. 




La difusión digital no solo amplía nuestra voz, también nos permite rendir homenaje a todas las personas y entidades que nos han apoyado. Sus nombres aparecen en nuestros carteles como muestra de agradecimiento, algunos de ellos fieles colaboradores desde nuestros comienzos.


Porque en “El Pulijón” sabemos que comunicar no es solo informar. Es unir, invitar y agradecer


Gracias por formar parte de esta historia que no deja de crecer. Porque juntos, ¡hacemos Fermoselle más grande!

domingo, 3 de agosto de 2025

EL ESPÍRITU TAURINO DE FERMOSELLE

Como inicio del mes de agosto, mes festivo por excelencia en Fermoselle, Tauroemoción presentó en la plaza mayor, en una hora típicamente taurina, el espectáculo que denominan “Jornadas Taurina de Fomento de la Tauromaquia” que va dirigida a niños y jóvenes. A decir verdad no apareció ningún joven, y los niños, de muy diversa edad, llegaron hasta los nueve, un número muy raquítico si contabilizamos los que se encuentran en Fermoselle en esta época estival y en vísperas de las fiestas patronales de San Agustín.



Pero esta escasa afluencia de participantes no le restó mérito, sabiduría y emoción a raudales a la actividad que siempre estuvo dirigida por un magnífico comentarista y sus dos ayudantes que desempeñaron con creces los papeles de toreros y de portadores de los carretones de los novillos ecológicos.

Ante la atenta mirada de los nueve futuros maestros, se fueron mostrando algunos los diferentes pases que se pueden ejecutar con el capote y con la muleta; hubo tiempo para el tercio figurado de banderillas y de entrar a matar; no faltó una buena sesión de diferentes tipos de cortes y hasta la forma de saludar al respetable después de cada actuación. Todo estuvo aderezado con los vítores taurinos y aplausos del respetable, que también fue escaso.


Y llegó el momento de los “jóvenes maestros”. Los nueve, de uno en uno, pusieron en  práctica lo que pasó ante sus ojos en un periodo corto de tiempo. Pero los muchachos habían absorbido y asimilado con frescura y prontitud lo que sus monitores les acababan de enseñar. Se constituyó en un verdadero espectáculo: seriedad, valentía, riesgo, emoción, cogidas leves, traspiés, saludos… fueron parte de los componentes que aportaron en el coso fermosellano. En un principio se mostraron un poco remolones, pero perdida la vergüenza, la timidez  y el miedo a situarse ante los “morlacos” se disputaban el momento de intervenir, incluso repetían.


Esperemos que alguno de los nueve magníficos, pasados unos años, recorran las plazas de España  como profesionales del arte del toreo.

En una tarde calurosa y de “moscas” se vivió en Fermoselle ese rescoldo hacia lo taurino que se siente en sus calles y apasiona a cuantos se acercan a la villa. ¡¡Va por todos ustedes!!

sábado, 2 de agosto de 2025

 AGUSTÍN “EL MADRILEÑO”

“ALMA DE FERMOSELLE Y SU TRADICIÓN”

 Aún queda mucho por descubrir de un hombre que lleva el nombre de Fermoselle en el corazón, un hombre de humanidad profunda, cercano y siempre dispuesto a colaborar por el bien de su pueblo. Agustín Borges, más conocido como "el Madrileño" o "el Municipal" por su dedicación durante tantos años al cargo de hombre del orden en el consistorio arribeño, es un pozo de sabiduría popular y de amor por las tradiciones de su tierra.

Este hombre, que ha hecho de su vida un reflejo de la laboriosidad y el compromiso con su comunidad, destaca no solo por su cercanía con todos los vecinos de Fermoselle, sino también por su vasto conocimiento de los Arribes y del término municipal. Como informante incansable, Agustín está siempre dispuesto a responder a cualquier pregunta, siempre con la misma pasión por lo que repercute positivamente en el devenir de su pueblo.

Desde su jubilación, que llegó después de años de servicio al pueblo, Agustín ha dedicado su tiempo a una de sus grandes pasiones: la música tradicional. En especial, al tamboril, un instrumento que maneja con destreza y al que le ha dado una nueva vida, componiendo sus propias canciones y creando letras llenas de sabor fermosellano. Es un hombre de múltiples talentos; canta, baila y domina varios instrumentos del folklore local. La flauta, el tamboril, las castañuelas, la pandereta y otros instrumentos de percusión están bajo su control, lo que le permite revivir las raíces musicales de la tierra de una manera única.

Hoy, 1 de agosto, en un día marcado por el sonido de la campana torera que lanza la convocatoria de las fiestas agosteñas en Fermoselle, he tenido la fortuna de compartir un rato de homenaje a dos de los símbolos festivos más representativos de nuestro pueblo: La Coronela y la Campana Torera.

A pesar del fresco matinal hemos vivido  un momento mágico muy satisfactorio. Frente al campanil, y con el eco de La Coronela resonando en el aire, Agustín y yo nos encontramos en dos puntos opuestos del escenario, él junto al campanil y yo en el tendido de las Taratolas. A pesar de la distancia, los acordes de nuestro himno taurino, interpretados magistralmente de forma instrumental, nos unieron en un homenaje perfecto a nuestras tradiciones.

No solo es un virtuoso del tamboril, sino también un gran intérprete vocal de la canción, pues La Coronela en su voz también adquiere una dimensión especial, capaz de emocionar a cualquiera que escuche. Este gesto, tan desinteresado y cargado de cariño por la música y por Fermoselle, ha sido uno de esos momentos que quedan grabados en la memoria de quienes, como yo, amamos la cultura de nuestra tierra.

Así que, en este día tan significativo, quiero rendir homenaje a Agustín Borges, "el Madrileño", maestro tamborilero y custodio de nuestras tradiciones. Gracias por mantener viva la llama del folklore y por tu generosidad al compartir tus conocimientos con todos nosotros. Salud, amigo.

viernes, 1 de agosto de 2025

 LA LLAMADA DE LA “CAMPANA TORERA”

Cada pueblo guarda en su memoria colectiva una fecha sagrada, una marca indeleble que lo define, lo convoca, lo arraiga a la tierra de sus ancestros. Para los hijos de Fermoselle —ya vivan en el corazón empedrado de la villa o esparcidos por el mundo— esa fecha brilla con luz propia: el 1 de agosto. Es una jornada que no necesita anuncio, porque está grabada en el alma de los fermosellanos con letras de oro. Ese día, todos saben que algo importante ha de ocurrir. Y ocurre.


Cuando el reloj del ayuntamiento señala con solemnidad las doce del mediodía, se obra el milagro. No uno sobrenatural, sino uno profundamente humano y sonoro: la “campana torera” rompe el silencio con su voz metálica, lanzando su vibración al aire como si fuera un mensaje antiguo que atraviesa generaciones. Es la señal inequívoca de que Fermoselle entra en fiesta, y con ella, en un tiempo distinto, donde la tradición y la alegría van de la mano durante todo el mes.

La Plaza Mayor, ataviada para la ocasión y convertida en coso taurino por manos artesanas, se llena de niños, jóvenes, adultos y mayores. No importa la edad ni el lugar de procedencia: todos comparten una misma espera. Sus ojos no miran al ruedo, sino al cielo de piedra donde se alza el campanario de 1889, que corona de la fachada municipal, que por unos minutos se convierte en escenario y altar.


Allí arriba, el campanero se convierte en protagonista. Este año, por problemas familiares, no ha mostrado su técnica el encargado habitual, Emilio, maestro del badajo y del ritmo, siendo sustituido por un  operario del ayuntamiento. Subido con destreza hasta la cúspide, se aferra al badajo como quien se une a un compañero de danzas. Entonces, comienza su concierto sin partitura. Golpea la campana con arte, con alma, con la emoción de quien sabe que no está solo: todo Fermoselle lo acompaña.

Durante cinco minutos, los repiques varían: hay llamadas alegres, giros solemnes, toques que parecen hablar, como si contaran las historias de los agostos pasados. Cada golpe de campana es un guiño al recuerdo, un saludo a los que ya no están, una bienvenida a quienes regresan.

Cuando el último eco se apaga entre las callejas, rincones y miradores de piedra el público rompe en murmullos y sonrisas. Ha terminado el rito. La fiesta ha sido oficialmente anunciada. Comienza agosto, y con él, la vida se vuelve celebración. Algunos regresan a casa con el alma despierta; otros siguen el ritmo de la jornada tapeando por los bares de Fermoselle, donde el vino y la risa comienzan a correr, y la mayoría recogen en el consistorio el “librito” que contiene  la programación íntegra de los festejos a celebrar.

Algo parecido ha acontecido en el barrio malto de la localidad, es decir, en la plazuela de Santa Colomba, que además ha finalizado con invitación sufragada por los vecinos al son de la música propia de la jornada.

Un año más, la campana ha sonado. Un año más, el pueblo se ha reunido en torno a su símbolo. Un año más, la tradición ha vencido al olvido. Y de qué manera.