viernes, 15 de julio de 2016

YA SE PALPAN LAS FIESTAS EN FERMOSELLE
En Fermoselle ya se palpan las fiestas. Se nota que el mes festivo por excelencia, nos referimos a agosto, se acerca inexorablemente cargado de ilusiones, amistad, parabienes, ocio y diversión. Todo ello lo evoca el inicio de la transformación de la plaza mayor en coso taurino a la vez que en centro de reunión y palestra donde se desarrollan los principales festejos patronales.
Ese cambio de aspecto lo provoca el montaje de la plaza de madera que ya se ha iniciado a primeros de semana. En primer lugar se retiró la barandilla de la calzada y simultáneamente se han trasladado los postes, tablones y resto de material desde el  almacén en el que reposan durante el año hasta la plaza. Con perfecto orden se van apilando para posteriormente colocar cada uno en el lugar que le corresponde según la numeración.
Como en los últimos años es José Fernández “Tarabilla” la persona encargada por el ayuntamiento para dirigir esta “obra de ingeniería”. José, miembro del Pulijón, a pesar de no encontrarse al cien por cien de facultades físicas ha asumido que su presencia al frente de los trabajos da seguridad a esta construcción. Todos sabemos que una obra de este tipo  que será utilizada por miles de personas durante varios días y en la que se reciben a los novillos durante los encierros requiere que su montaje se realice por manos expertas bajo un control concienzudo para que en última instancia, sea el arquitecto quien dé el visto bueno.

La plaza de madera de Fermoselle, admiración de cuantas personas se acercan estos días por la villa, se irá levantando paulatinamente ante los ojos de curiosos que durante la mañana no pierden ripio de lo que acontece en torno a este puzle maderil, de los que ya se conservan muy pocos, y en el que encajan los miles de piezas que conformarán un recinto, que ahora mismo, invita a fermosellanos y forasteros a que no olviden que las fiestas de San Agustín están ahí mismo, se las palpa con las manos. Quedáis invitados a disfrutar de esta espectacular y coqueta plaza de toros. Aquí, en Fermoselle, en el centro de los Arribes del Duero.

“RECORDANDO A JUAN DE FERMOSELLE”
(Juan de la Encina)
No es de recibo que un personaje tan ilustre nacido en Fermoselle sea prácticamente desconocido por una gran parte de la población de la localidad. Nos referimos al poeta, músico y dramaturgo Juan de Fermoselle o de la Encina (hasta los 18 años firmó como “de Fermoselle”). Hace unos años la asociación “El Pulijón” solicitó del Ayuntamiento que la calle en la que reside su sede se le denominara como “Juan de la Encina” y así se hizo. También la Asociación de Tamborileros creada en el año 2.000 tuvo a bien ponerse su nombre. Son gestos importantes pero insuficientes para reconocer la valía de quien es considerado como el “patriarca del teatro español” así como “el precursor del género lírico en nuestro país”.
El pasado 9 de julio, víspera de su nacimiento hace 548 años,  la Asociación Cultural el Pulijón  le ha querido recordar  con la colaboración especial de los tamborileros fermosellanos y el coro Aures Cántibus de Zamora. El concierto se realizó en la bodega del Pulijón, transformada en auditorio para esta ocasión ya que su acústica es casi perfecta. Su aforo para un centenar de personas se superó debiendo de permanecer de pie algunos de los asistentes.
Se inició la velada musical con unas palabras de bienvenida y agradecimiento a todos  los participantes y asistentes por parte del Presidente del Pulijón, Alberto Gavilanes. A continuación un miembro de la Asociación desgranó unas pinceladas sobre la biografía y obra del ilustre personaje reforzando su teoría sobre la afirmación de que Juan de Fermoselle nació en la localidad zamorana.
La actuación de Aures Cántibus, coral zamorana que inició su andadura en el año 2.000 bajo la batuta de la directora ucraniana Oksana Kharina con amplia experiencia vocal y coral fue recibida con muchos aplausos, hecho que se repitió al finalizar cada una de las piezas interpretadas. Presentaron un programa de 15 canciones. La primera parte fueron temas del siglo XVI mientras que en la segunda se pudieron escuchar seis villancicos de Juan de Fermoselle. La conjunción de voces de los 25 componentes del coro superó las expectativas de los oyentes quienes dieron muestra de su satisfacción con el caluroso y prolongado aplauso ofrecido como despedida.
Llega el momento de los Tamborileros “Juan del Encina”. Sin mucho tiempo para ensayos quisieron participar en este acto con dos canciones de música antigua adquiriendo el compromiso de incluir en su repertorio alguna Cantiga de Alfonso X que pondrán en escena en próximas actuaciones. Agradeció el público su esfuerzo y ante su insistente petición tocaron “La Coronela” y la “Jota de Fermoselle” que fueron cantadas por los fermosellanos presentes.

Finalizó el homenaje a Juan de Fermoselle con una merienda de hermandad y fin de fiesta amenizada por los tamborileros en la sede del Pulijón.

viernes, 1 de julio de 2016

RECONOCIMIENTO MERECIDO A IZA FLORES
Iza Flores con su libro
Siempre resulta emotivo y significativo que el nombre de Fermoselle aparezca en los “papeles”. Si además se hace debido al trabajo de una tercera persona descendiente de fermosellanos con mayor motivo y por ende, tiene un valor añadido. Este es el caso que nos ocupa. Nos referimos a la crítica que realiza José Andrés Casquero Fernández sobre el libro de Iza Flores Marcos que el pasado mes de octubre presentó en su pueblo de adopción, Fermoselle, con el título de  “La familia de Tomaz García Rodríguez”. El cronista tiene base suficiente para hacerlo, no por ello es Licenciado en Historia por la Universidad de Salamanca y Funcionario de Carrera del Cuerpo de Ayudantes de Archivo del Estado. Desempeña su trabajo en el Archivo Histórico Provincial de Zamora.
Dice José Andrés lo siguiente:

 “ALEGRIA GARCIA DE AGUIAR y FLORES MARCOS, Iza: A Família de Tomaz García Rodriguez. Portugal/Espanha, Oliveira de Azeméis, 2015, 267 pp.
José Andrés casquero
Hace ya algunas décadas apareció en los archivos un nuevo tipo de investigador, interesado en conocer sus orígenes familiares. Hasta entonces únicamente habían mostrado interés por esta faceta de la historia los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días – mormones – que a propósito desplazaron sus equipos de microfilmación, para reproducir toda información de carácter personal, e incorporarla a los fondos que tiene en Utha (USA). Este nuevo investigador no contó inicialmente con la simpatía de los archiveros e historiadores, si bien hoy es parte importante en el conjunto de usuarios de los archivos españoles, singularmente de los eclesiásticos, donde es sabido se conservan los registros parroquiales de bautizados, casados y difuntos, que obligó a formar el Concilio de Trento. Y pese a crearse en España, en 1871, el Registro Civil, no obstante su validez administrativa y consulta gratuita, aún la investigación se hace mayoritariamente en los supradichos archivos eclesiásticos. Además, habida cuenta que la investigación genealógica muchas veces obedece a mera curiosidad personal, pues es materia que forma parte de ese territorio donde acontece la vida privada y protegemos nuestra intimidad, rara vez suele darse a la imprenta. 
Entre los escasos estudios que han traspasado esa frontera de lo íntimo, está el libro que nos ocupa, escrito por Manuel-Antonio Alegria García de Aguiar e Iza Florez Marcos, para hacer memoria de la aventura vital, que al alborear el siglo XX, iniciase Tomaz García, que un día salió de Fermoselle en busca de una vida mejor, que paradójicamente habría de encontrar, no en el destino que allende los mares soñaron muchos otros, sino en el cercano Portugal. Se ha escrito este libro con cariño y sentimiento, pero sobre todo con rigor, a partir de la tradición oral y de la pesquisa documental, pacientemente realizada en los archivos portugueses y españoles. A ello une una esmerada edición bilingüe, un buen diseño y atractiva maqueta, ilustrada con gran número de fotografías, que ponen rostro a los protagonistas. 
Iza con fermosellanos en Pocinho
Los autores han querido, como se dice ahora, contextualizar el estudio genealógico, con una semblanza de la geografía familiar: las localidades de Fermoselle, en el confín fronterizo de la provincia de Zamora, y Oliveira de Azemeis, en el área metropolitana de Oporto, que repara en su demografía, la fisonomía urbana de sus calles y plazas, sus edificios singulares, su historia y tradiciones. A partir de aquí el libro recorre el camino trazado en su propósito: reconstruir paso a paso la familia del fundador y su descendencia portuguesa hasta nuestros días, formando una pequeña biografía de cada uno de sus miembros, y el correspondiente árbol con su tronco y ramas de enlaces y descendencias a que daría lugar el matrimonio entre Tomaz Garcia y Cecilia de Aguiar. Un segundo capítulo se ocupa de los padres y hermanos del fundador, es decir, de la vertiente familiar española que no emigró, y aún vive en su Fermoselle natal. Mientras que los capítulos tercero y cuarto profundizan en los orígenes de Tomaz García, en sus ramas paterna y materna. Labor que se torna investigación compleja, pues supone rastrear, hasta donde la documentación permite, las raíces familiares que llegan al siglo XVII. 
Iza, amante del camino, en  Peso da Regua
Este trabajo de escrutinio de la documentación histórica, aquí transcrita en parte, necesitó de la consulta de los registros parroquiales, y del Catastro del Marqués de la Ensenada, valioso instrumento de averiguación fiscal de la política ilustrada española de mediados del siglo XVIII, cuya información permite conocer no solo datos genealógicos, sino también profesionales, propiedades y bienes de sus titulares, etcétera. Por último el capítulo quinto hace lo propio con los antepasados de Cecilia Augusta de Aguiar, que remontan sus orígenes al siglo XVI, a partir asimismo de la investigación de los libros parroquiales, con el que han formado los autores tres árboles genealógicos: los de sus padres Joao y Joaquina, y los de su abuela Gracinda María. Cierra el libro un apéndice documental con reproducción de algunas partidas sacramentales, certificaciones registrales y declaraciones catastrales, que completa un apartado con las fuentes y bibliografía consultadas. Un libro en definitiva útil, y sin duda entrañable para los muchos descendientes de Tomaz García, así como un referente metodológico para los estudiosos de la vida familiar, ese pequeño universo donde discurre nuestra más preciada existencia.
Iza en el Pulijón
José-Andrés Casquero Fernández
Archivero e Historiador
Zamora, 14 de abril de 2016”

Sin comentarios. Conocemos a Iza Flores como una gran humanista y una reconocida profesional en la enseñanza. Ahora descubrimos su faceta de investigadora como se muestra en la crítica de un profesional en la materia. Su profundo amor por nuestra tierra zamorana y en especial por Fermoselle y cuanto le rodea le ha servido para ser una persona muy querida y apreciada en la localidad arribeña. Así se lo queremos transmitir desde la Asociación del “Pulijón” con la que le une un profundo respeto y admiración.

jueves, 30 de junio de 2016

APOSTANDO POR LA CULTURA
Nuestra Asociación del “Pulijón”, desde su fundación allá por el 1973, siempre apostó porque en Fermoselle, llegadas sus fiestas, se programasen una serie de actividades de tipo cultural que complementasen de alguna manera a las que tradicionalmente aparecían en los programas oficiales y que se centraban en festejos taurinos y verbenas. Así aparecieron muestras de folclore, competiciones deportivas, exposiciones, juegos infantiles, sesiones de cine, presentaciones de libros, conferencias temáticas, conciertos, etc. 
Juan de Fermoselle
Estas iniciativas, por aquel entonces un tanto novedosas en la localidad, han tenido continuidad no solo en los días propios de las fiestas patronales sino durante todo el año con el aporte de los grupos y asociaciones que se han ido creando en Fermoselle dinamizando el trascurrir diario de los diferentes sectores de la población.
El Pulijón ha continuado con esa idea primigenia y de ello hablan dos actividades recientes que se realizan en Fermoselle. El pasado 30 de abril y el 25 de junio puso a disposición de la Diputación de Valladolid sus instalaciones para que fuesen visitadas por las personas que participan en el programa “DÉJATE LLEVAR POR FERMOSELLE”, visitas guiadas gratuitas y que tomando en consideración lo que figura en el cartel publicitario presentan un recorrido por los puntos y rincones más destacados de nuestro pueblo.
Oksana Kharina
Aures Cántibus
El cercano 9 de julio y coincidiendo con la proximidad del nacimiento de Juan de Fermoselle o de la Encina se organiza una muestra de Música Renacentista en torno al músico y compositor fermosellano. El protagonismo lo tendrá el coro AURES CÁNTIBUS de Zamora, dirigido por la profesora ucraniana Oksana Kharina. También interpretarán unas Cantigas de Alfonso X el grupo de Tamborileros “Juan del Encina”. Apostamos por un tipo de música que apenas se ha escuchado en nuestro pueblo y que estamos convencidos que será del agrado de cuantos se acerquen a la sede del “Pulijón” donde se llevará a cabo el concierto. En cartel adjunto se ofrecen todos los datos.

Tamborileros "Juan del Encina"
Juan de Fermoselle, conocido también como Juan del Encina (Fermoselle, 12 de julio de 1468 – León, 1529) Fue poeta, músico y autor teatral del Prerrenacimiento español en la época de los Reyes Católicos. Perteneció, junto a Juan de Anchieta entre otros, a la primera época de la llamada escuela polifónica castellana.



martes, 19 de abril de 2016

FERMOSELLE, HOSPITALARIO
Estudiantes de Bostón en la Casa del Parque
“Por sus hechos les conoceréis” es una paremia o sentencia de origen bíblico (San Mateo, 7,16) que se puede aplicar en toda su extensión a los vecinos de Fermoselle en referencia al trato con el que se dispensa a las personas que llegan a la localidad. Los fermosellanos  siempre se han distinguido por su apertura de miras cuando se han alejado de su tierra integrándose de lleno en la vida social del lugar donde les ha tocado morar. Siempre han tenido sus casas abiertas a cuantos paisanos con los que han coincidido y, así mismo, a los  nuevos amigos que han creado.
 Aquí, en la Villa, estas últimas fechas se ha hecho presente esa realidad de que el fermosellano es acogedor por naturaleza. Lleva esa virtud muy dentro de su forma de ser y la exterioriza en cuanto se presenta la ocasión.
Con los tamborileros
Hace unos días, coincidiendo con el trabajo de limpieza del itinerario a recorrer durante la Jornada de Senderismo que los componentes de la Asociación Cultural “Tamborileros Juan de la Encina” realizan cada año, un grupo de jóvenes estudiantes estadounidenses, más concretamente de Bostón, les acompañaron en la tarea poniendo en práctica su labor de voluntariado. Fueron recibidos en la Casa del Parque por la responsable, Julia Sendín, y por la “brigada de operarios” de los tamborileros. Acto seguido, pertrechados de las herramientas necesarias y los indicadores informativos se adentraron en la zona de los Arribes disfrutando del entorno. Julia y los tamborileros les dieron explicaciones básicas sobre la flora y la fauna con la que se fueron encontrando así como de algunas de las costumbres de otros tiempos propias de los labradores. La jornada de confraternidad finalizó en la peña El Pulijón donde tras saborear unas tapas y el vino de la zona realizaron un taller acelerado de baile y percusión dirigido por los tamborileros y que fue muy del agrado de los jóvenes americanos. A decir de Julia, quedaron muy contentos y mostraron su agradecimiento por el trato recibido.
Ese mismo día llegó a Fermoselle un grupo de tour operadores internacionales para conocer  los Arribes zamoranos de la mano de la Academia Villamor de Zamora. Después de visitar el barco de los Arribes , la bodega la Setera, y de la Mermeladería Artesanal de Fornillos los operadores de Italia, Rusia, Japón y Albania , siguieron con la visita a Fermoselle recalando en el  restaurante España donde degustaron unos deliciosos platos. La actividad continuó en la Casa del Parque de la mano de Julia quien posteriormente les mostró lo esencial de la localidad.
Item más, el pasado sábado, coincidiendo con el fin de etapa en Fermoselle de la Vuelta Ciclista a Castilla y León, por cierto, ganada por Alejandro Valverde, se personó en el pueblo la Asociación del Cultural Tradicional Leonesa “Barandal” con la finalidad de compartir ideas y experiencias con el grupo de Tamborileros para un posterior intercambio de ambas agrupaciones. La tarde dio mucho de sí por lo que además de visitar la Casa del Parque y  recorrer las calles más típicas, hubo tiempo para presentar una pequeña muestra de su música y bailes de León  en El Pulijón.  Fueron unas horas de sincera camaradería que dará sus frutos en próximos meses.
Grupo de tour operadores en el Rte. España
Y ya cercanos a la XV Jornada de Senderismo e Intercambio Cultural de Folclore, podemos adelantar que se presentan dos días de auténtico hermanamiento con el Grupo Musical de Macinhata da Seixa (Portugal) que compartirán alojamiento en las casas de los tamborileros. Pero de esto hablaremos en exclusiva en el próximo post.
No es necesario hacer más comentarios sobre la hospitalidad del fermosellano. Estos ejemplos expuestos dan fe de ello.

Damos las gracias a Julia y la Casa del Parque, a los Tamborileros, a Mar Marcos y a la Peña El Pulijón por ofrecer lo mejor de sí mismo para que nuestros visitantes hayan regresado a sus lugares de origen con un buen sabor de boca de estas tierras zamoranas.
Muestra en el Pulijón del grupo Barandal de León

sábado, 19 de marzo de 2016

MANUEL RIVERA LOZANO
“HIJO PREDILECTO DE FERMOSELLE” (II)

Siguiendo con el post anterior relativo al homenaje que se dedicó en el Ayuntamiento de Fermoselle a Manuel Rivera hacemos pública la reflexión que su hija Olga aportó el día de tal efemérides y que ha tenido la amabilidad de cedérnosla para su reproducción en este blog. Reconocemos que es un tanto extensa, pero por su realismo, su profundo sentimiento, su lenguaje sencillo y fluido, sus pormenorizados detalles del sentir de su padre y por la templanza en el momento de su locución, merece la pena ofrecerla íntegra para el deleite de quien se complazca en  leerla.

AGRADECIMIENTO POR EL NOMBRAMIENTO DE HIJO PREDILECTO DE LA VILLA A MANUEL RIVERA LOZANO Y POR LA DENOMINACION DE LA CALLE CON SU NOMBRE.

         Señor Alcalde – Presidente del Excelentísimo Ayuntamiento de Fermoselle y Corporación, amigos y paisanos.
Olga porta el "Pulijón de Oro" de su padre
La satisfacción, emoción y orgullo que hoy nos embargan a toda la familia de Manuel Rivera Lozano son tan inmensos como lo es el agradecimiento sincero y efusivo hacia quienes han logrado enaltecer la memoria de mi padre otorgándole tan magnos honores.
Rivera con el "Pulijón de Oro"
Gracias al Excelentísimo Ayuntamiento de Fermoselle, gracias a su Alcalde, Don Alejandro Fermoselle Berdión y a su Corporación que han sabido reconocer la labor realizada por el beneficio y honor de la villa.
Gracias por el gesto repleto de sensibilidad, gracias por considerar y valorar a quien divulgó el presente y glorioso pasado de la villa fermosellana, gracias por perpetuar su existencia bautizando con su nombre la calle en la que vino al mundo y en la que tan felizmente vivió su niñez y mocedad, gracias por concederle el privilegio de ser hijo distinguido, de ser Hijo Predilecto de esta Villa, de esta bendita tierra que él filmó toda su vida con el corazón y con su virtuosa pluma transcribió al papel día a día, año tras año, para dejar en herencia a las generaciones venideras.
Gracias también a la embajadora de los emigrantes, Iza Flores, gracias por tus palabras de afecto y sincero reconocimiento para quien ejerció un fermosellanismo por convicción y devoción.
Papá, desde la casa del Padre estarás gozando el agradecimiento que hoy te brinda tu pueblo. Un agradecimiento que nunca soñaste porque tu único sueño era dar a conocer más allá de nuestras fronteras el nombre de tu patria chica. Como tú bien dijiste en el prólogo de tu libro, “no buscaste fama y reconocimiento, de los que no eras amigo, tan solo tu propósito fue, porque lo llevabas muy dentro de tu corazón, lanzar a los cuatro vientos lo que es y lo que fue Fermoselle”1. Y así lo dejaste escrito para la posteridad.
Buceo en tu impresionante y ordenado archivo y siento un retroceso en tiempo y espacio, me sumerjo en ti y leo con tus ojos las palabras que un día fueron titular periodístico: “Escribo sobre Fermoselle porque es mi locura y mi pasión”2. Acompaña tu frase tu semblante sereno, sincero, honesto, irradiante de paz…
Intervención de Olga en el Ayuntamiento de Fermoselle
Me invitas a percibir con tu alma, vuelo contigo, me llevas por el laberinto de morunas callejuelas nacidas de la piedra. Recorremos Las Palomberas, La Nogal, Tenerías, Santa Colomba, el paseo de la Ronda…Descansamos en el “desmochado castillo que hoy llora pasadas grandezas pero otrora paladín de una causa, avanzadilla de la incipiente España, retiro de la tristeza de una reina, frontera de religión, refugio de comuneros o fortaleza de un Obispo.”3
Divisando un espectacular escenario te explayas relatándome un pasado…
“Fermoselle, solar patrio, noble desde siempre, cuyo origen se pierde en la más remota antigüedad. Tierra marginada de olvidos, separada por fronteras naturales o inventadas, pero unida en la resignación y en el esfuerzo de unas gentes sencillas en su vivir, de limpias y despejadas mentes y de muy buen corazón. Renombrados escritores y poetas cantaron sus ancestrales virtudes, sus usos, costumbres y el respeto a sus mayores. Sus gentes son humildes, trabajadoras en exceso y honrados a carta cabal.”4
Mirando hacia el poniente divisamos el país vecino, adivinamos el océano inmenso e imaginamos las américas. Nos acompaña un almendro nacido de la piedra, nacido del milagro, nacido de glorias pasadas.
Me cuentas que “somos descendientes de pobladores ligados a sus señores feudales en tierras de realengo o abadengo, de misioneros en lejanas latitudes o de conquistadores de Indias, de labriegos curtidos al sol. Somos también descendientes de ejemplares funcionarios del orden, de la administración o de destacados maestros en la escuela, instituto o Universidad; somos descendientes de forzados emigrantes.”5 De aquellos que un día abandonaron su patria chica para buscar nuevos mundos, para buscar mejores horizontes por la variada rosa de los vientos, cruzando fronteras, mares y océanos, sin temor a las distancias sin temor a los riesgos. Y todos ellos llevando por bandera, llevando con orgullo, el nombre de su tierra.
Olga con Iza Flores, profesora e investigadora
Me llevas de la mano a los lugares santos. Comenzamos con el franciscano convento, santuario de la Virgen de la Bandera, patrona excelsa de este Fermoselle trabajador y honrado, emigrante, sufrido, emprendedor y amante de sus tradiciones.
Hija, mira ese “dulce rostro y a los misericordiosos ojos de esta Virgen que lleva primorosamente en su regazo a Jesús Niño.”6
Junto al camposanto, en la ermita de la Soledad, le pedimos al cristo Yacente, al Señor de la Urna, descanso eterno para los que ya no están con nosotros.
Caminamos hasta Santa Cruz y San Albín, rezamos junto al Santísimo Cristo de Santa Colomba, y en la parroquia nos encontramos a nuestra Señora de la Asunción y a una Virgen Inmaculada que bien sabes tú por qué te guiña un ojo. Y de fondo, nos acompaña un miserere o el mater dolorosa entonados con el rancio tipismo sacristanil de Ramiro.
Sobrevolamos los trabajados y escalonados campos de vid y olivo, regados por el Padre Duero y su Tributario Tormes, divisamos La Cicutina, la Cárcaba, El Piélago, El Caracol, Las Llagonas... A orillas del Tormes, entre lavandas y brétulas una lágrima recorre tu mejilla.
Papá, ¿por qué lloras?
Lloro de emoción, lloro al recordar un sueño hecho realidad. “Un feliz 27 de junio de 1953, Fermoselle vistió sus mejores galas para celebrar por todo lo alto y recibir con una de sus mayores alegrías el agua del río Tormes que, hasta entonces pasaba burlón y tranquilo con toda indiferencia a nuestro lado. Una obra titánica y de envergadura logró el abastecimiento de agua. Yo era un niño de pantalón corto y recuerdo las interminables esperas en el Pozo “Portal”, en “El Penao” o en “María Abril; las zozobras y rabietas de los chiquillos que rompían sus cántaros, las fatigas para ir a buscar el preciado líquido a varios Kilómetros y sé bastante de largas  ausencias en el hogar paterno de un ser querido. Fermoselle no olvida fácilmente las múltiples gestiones  llevadas a cabo por aquella admirable y recordada Comisión Pro-Abastecimiento de Agua.”7 ¡Fue un día grande, memorable, un día que Fermoselle logró sacar el agua de la piedra!
Calle que lleva su nombre, anteriormente de la Libertad
Los sones de una campana irrumpen los nostálgicos y sentidos recuerdos de tiempos pasados.
Escucha…, son los sones de la campana torera, los sones de la campana que anuncian el milagro de la fiesta eterna. “A finales de agosto surge el Fermoselle multicolor, el de las grandes galas y de alegrías incontenibles, donde todo es alborozo y vida risueña. Es nuestra fiesta con esencias de olor, color y sabor más típicamente fermosellano, con una algarabía y variedad que causan admiración a propios y extraños. Es la hora en que el corazón sencillo y magnánimo de un pueblo abre su mano desparramando la semilla del buen humor a los cuatro vientos; es la hora hermosa y esperada para el saludo y el abrazo del hijo ausente, del visitante que llega o del huésped que comparte con nosotros el hogar.”8
Aligeramos el paso y entre cohetes e incesantes repiques, contemplamos desde la familiar casa de “Los Regidores”, uno de esos espectáculos, el más fuerte y original, el que atrae con más intensidad a sus gentes, el encierro de los toros.
Las madres claman protección a los santos patrones, San Agustín y Virgen de la Bandera. Las reses sortean maletillas, gritos, capotes y mozos con valor torero hasta llegar hasta la artesanal e improvisada plaza de madera, hasta esa obra de arte que es el corazón de la fiesta. Los aplausos, el gentío, los asados con tíos y primos cantando la Coronela y la antorcha del Pulijón coronan la fiesta.
Son los días de gloria de Fermoselle, víspera siempre de la tranquilidad, sosiego y monotonía de la villa. Vísperas de soledades y de sudor de frente, víspera de recogida de frutos de vid y olivo, sustento de sus gentes.
Placa colocada en la fachada de su casa natal
 Continúas contándome anécdotas y las grandezas de la tierra. Te adentras de nuevo en el castillo y con tu ilusión divisas de nuevo la ahora inexistente Torre del Homenaje, las caballerizas, la plaza de armas…y como soldado que lucha por su tierra, como Alférez eventual de complemento al Regimiento de Infantería, caes en plena guerra.
Te busco y no te encuentro. De nuevo me rodea tu palabra eterna, tu espectacular cuaderno de bitácora. Descubro la biografía de un pueblo desde tiempos remotos; me rodean montañas de documentos, fotografías, cartas, periódicos…
Encuentro las palabras del que ejerció y sembró en ti su magisterio: “Vas a ocupar la plaza de tu maestro, trabaja por tu pueblo y por sus niños”9; encuentro tu detalladísima vida profesional, tus silenciadas felicitaciones de tus superiores  como ejemplar maestro de esta villa, encuentro tu ilusión, tu vocación, tu afán de superación, tus anhelos y tu corazón.
Me pierdo entre los papeles que fueron tu vida y tu tesoro.
Ahora entiendo aquellos días de mi tierna infancia, ahora entiendo el interminable e incansable tecleo de aquella  “Olivetti” de color verde, transcribiendo datos, redactando artículos, dando forma a la primera publicación de tu libro..., y yo a tu vera, merodeándote, jugando y hasta recortando en pedazos tu pequeña colección de sellos.
Con apenas dos décadas de vida, ven la luz tus primeros artículos en el zamorano periódico sobre la vida escolar en Fermoselle. Te sirve este medio para plasmar agradecimientos, cuentas a los niños la Leyenda de la cigüeña en Fermoselle, pregonas los orígenes de creador del teatro, de Juan de la Encina, recuerdas aniversarios del abastecimiento de aguas, congratulas al niño fermosellano “Premio Nacional Plus Ultra”, o al niño ganador de un concurso literario (hoy regidor de esta casa y discípulo agradecido), dedicas necrológicas a quien te cantó sus nanas o te enseñó a leer, festejas el triunfo provincial del grupo de Coros y Danzas de Fermoselle, solicitas instalaciones deportivas, recuerdas la efeméride de las escuelas, agradeces al programa “300 millones” la difusión de La Coronela, himno de esta tierra, homenajeas a los corresponsales del periódico en Fermoselle, a José Rivera, tu padre y das las gracias a los que cantan la gloria y admiran su belleza.
Casa natal de Manuel Rivera Lozano
El periódico “La Opinión- El Correo de Zamora” será durante largos años el  difusor dominical de tus prolongados trabajos de investigación, divulgación y defensa de  la cuna de tu sangre. Fue el espacio que utilizaste para seguir pregonando que “esta antiquísima villa tuvo y tiene en sus entrañas suficiente agua limpia, sabia vigorosa y sangre vivificadora para mantener con dignidad a este pueblo que se niega a perder sus señas de identidad.”10
Y hoy has recogido el grandioso fruto de la semilla que sembraste durante toda tu vida sin escatimar trabajo, has recibido el inimaginable regalo del cumpleaños que ayer hubieras celebrado  en esta vida terrenal.
En vida gozaste  el anticipo de este día de gloria, pues tu pueblo te aplaudió, sintió y se emocionó contigo cuando, por encargo del actual Sr. Alcalde pregonaste, con todo tu sentimiento, las fiestas estivales. Gozaste y luciste orgullosísimo el “Pulijón de Oro”, galardón que te concedió la gran Peña Fermosellana. Y gozaste y agradeciste el frecuente elogio y alabanza recibidos por las gentes de aquí y de allá.
Desde la otra vida les estarás eternamente agradecido y en tu nombre, les doy las gracias. Y me consta que continuarás descubriendo las entrañas de esta villa y pidiendo indulgencia para aquella cigüeña excomulgada por arrebatar el sudario de la cruz, para que con su regreso las calles se llenen de retoños que perpetúen la existencia y aseguren la prosperidad de la villa.
Olga y una de sus hijas con el vicepresidente del Pulijón
Has sido heraldo, clarín y pregonero. Por eso hoy todos te aplauden, tu pueblo que te quiso y te quiere, tus amigos, tus discípulos, tu familia, tu hermana Tere y hermanos, tus sobrinos, tu yerno, tus queridísimas nietas Elisa y Teresa, quien sabe si continuadoras de tu inacabada investigación, tu esposa Charo, mamá, que te añora en su silente soledad y yo, hija de padre ejemplar, que sufrí con tu partida la estocada que todo hijo desafía creyéndote eterno, creyéndote inmortal, retando las leyes de la vida.
En herencia me dejaste tus valores, tus verdaderos caudales, y tu palabra perpetua, la que hoy ha estado con nosotros.
Desde el cielo, también tus padres, quienes te inculcaron el amor por la tierra que te vio nacer, estarán plenos de gozo; el abuelo José, como funcionario entregado que fue de esta casa, estará levantando acta del grandioso acontecimiento, la abuela Pilar preparará sabrosos periquillos para festejarlo y la Virgen de la Bandera, habrá dejado por un momento a su hijo para darte un abrazo y recoger tu ofrenda, las ramas de vid y olivo con las que compartiste raíces y que te arroparon, entre flores multicolores de abrazo, hasta tu última morada como humilde y noble escolta.
¡Y todos al unísono te aplaudiremos y cantaremos a ritmo de coronela, brindaremos con los caldos de esta madre tierra y jamás olvidaremos que Fermoselle fue tu locura y tu pasión!
¡Muchas gracias a todos por compartir con nosotros este día tan entrañable!
En Fermoselle, a 12 de Marzo de 2016

Olga Mª Rivera Esteban

1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 10: Libro Fermoselle y artículos del periódico “La Opinión- El Correo de Zamora”. Autor Manuel Rivera Lozano.

9: Texto de D. Manuel de San Faustino.

jueves, 17 de marzo de 2016

A VUELAPLUMA
GILDO, un regidor con arrestos
CELEDONIO PÉREZ SÁNCHEZ
Traemos a esta sección a una persona enamorada de Fermoselle a pesar de no haber nacido en la localidad. Y lo hacemos en una fecha muy dolorosa para la villa cual es el fallecimiento de Hermenegildo Píriz, “Gildo Borriquero” para los conocidos. Y lo hacemos hoy por las palabras que le dedica en el diario La Opinión-El Correo de Zamora como un panegírico al uso y a título póstumo.
Celedonio es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Con aproximadamente 32 años dedicados al ejercicio de esta profesión es actualmente redactor jefe de dicho diario. La carrera profesional de Celedonio ha estado siempre vinculada al medio rural. Sus artículos en otras publicaciones regionales y nacionales han estado relacionados al ámbito rural o a la temática agropecuaria. En 2.011 recibió el Premio Nacional Galgos de España por su defensa a esta modalidad de caza.
Celedonio, conocedor de Gildo, de quien dice que “paró un tiempo la caída de Fermoselle”, le dedica el siguiente panegírico a modo de “In Memoriam”:
Gildo en 2010 (centro) siendo concejal, junto a Luelmo, alcalde
“No me cambio de partido por nada, ni por cien millones". Esa frase u otra similar, pero con el mismo mensaje, fue el titular de una entrevista que le hice a Gildo (Hermenegildo Píriz) hace 30 años o así -que el tiempo es líquido y se escapa por las costuras-, cuando él era alcalde de Fermoselle por la UCD. A los pocos meses, claro, se pasó a AP, como hicieron otros muchos regidores en Zamora y otras provincias, huyendo de la quema del partido centrista, abierto en canal por los intereses de las familias políticas que lo desarmaron. Gildo tuvo que aguantar críticas y chanzas de sus vecinos, pero su decisión no tuvo que ver con ninguna compra y sí con los intereses del pueblo, que ganó conexión con la Diputación y se enganchó en un buen vagón a las obras provinciales. 
Así era Gildo y así eran aquellos tiempos, donde la necesidad se convertía en virtud o se ahogaba en la pena negra. Los mandatos de Gildo como alcalde fueron muy prolíficos para Fermoselle, que consiguió recomponerse en parte tras la sangría de la emigración que se prolongó durante décadas y dejó exhausto a un pueblo que sumó a finales del siglo XIX cerca de 5.500 habitantes. Fue un alcalde racial, de carácter, temido por sus enemigos y también por los políticos "amigos" de Zamora, los que repartían el bacalao. "A Gildo no hay nadie que le toree", le escuché decir alguna vez. Y era verdad porque imponía con su presencia, su voz gastada de vendedor y su inteligencia natural, labrada entre los culebreos de la supervivencia.
 

Ir a Fermoselle, al centro, a la Plaza Mayor y era verlo a él. Siempre estaba allí. Por oficio y por curiosidad. Lo sabía todo del pueblo y de los vecinos. Siempre le echaba la bronca -cariñosa- al periodista por alguna noticia que no le hubiera gustado. Había que conocerlo para no tener en cuenta sus comentarios acerados. 
Contrariamente a lo que le pasa a muchos alcaldes, cuando él se encontraba más a gusto en su pueblo era en las fiestas y sus preparativos. Disfrutaba con los encierros y con su parafernalia. Y resolvía los problemas cuando llegaban. La última vez que lo vi estaba con
 Manuel Luelmo. En Fermoselle, claro. Pelo blanco, amplia presencia y ojos listos. Así era él. Un alcalde con arrestos”.


miércoles, 16 de marzo de 2016

MANUEL RIVERA LOZANO
“HIJO PREDILECTO DE FERMOSELLE” (I)
Sábado, 12 de marzo. El Salón de Plenos del Consistorio fermosellano está a rebosar antes, incluso, de las 12 de la mañana, hora programada para el inicio del “NOMBRAMIENTO DE HIJO PREDILECTO DE LA VILLA DE FERMOSELLE A TÍTULO PÓSTUMO A D. MANUEL RIVERA LOZANO”. Asistieron al acto el  alcalde acompañado por su equipo de gobierno, los familiares de Rivera y un numerosísimo grupo de amigos procedentes de Zamora y Fermoselle
Inició las locuciones el Sr. Alcalde Alejandro Fermoselle con el siguiente texto:
“Ante el fallecimiento de D. Manuel Rivera Lozano, natural oriundo en este municipio, destacado de manera extraordinaria por sus cualidades culturales y méritos hacia este su pueblo de Fermoselle, comprometido con él en todo momento, en calidad de cronista en el dominical La Opinión de Zamora a lo largo de los años, publicaciones de libros sobre Fermoselle, difusión de su cultura, sin negarse jamás a una infinidad de esfuerzos o colaboraciones desinteresadas de promoción de su pueblo natal.
Como méritos justificativos para este título quiero señalar:
D. Manuel Rivera Lozano, nació en Fermoselle en 1942,  en la casa 47 de la que fue calle de la Cárcel, durante algún tiempo Libertad, y posteriormente General Mola. Falleció el 30 de septiembre de 2013 a la edad de 71 años.
Cursó la Enseñanza Primaria y el Bachillerato en su villa natal, Fermoselle, y la carrera de Magisterio en la Escuela Normal de la capital de la provincia, que finaliza con premio extraordinario.
En 1976 obtiene el título de Graduado en la Escuela Social de Salamanca, defendiendo la tesina “Estudio socio-económico de Fermoselle”, que es calificada con sobresaliente.
Ejerció su profesión a lo largo de 44 años en distintas localidades de la provincia, entre ellas su lugar de nacimiento, Fermoselle, y la mayor parte en Zamora, donde fue director del Colegio “Arias Gonzalo”.
Ha colaborado en diversos medios de comunicación, principalmente en La Opinión-El Correo de Zamora, como cronista, dedicando cientos y cientos de artículos, mediante un somero y exhaustivo trabajo de investigación a la divulgación y defensa de la historia de su querido Fermoselle.
Obtuvo el 2º premio periodístico del “Día de la Provincia 1973” que se celebró en esta localidad. Autor del libro “Fermoselle”, pregonero en la Feria “Intur” de Valladolid de 1997 con el tema:”Fermoselle: Conjunto-Histórico-Artístico-Capital de los Arribes del Duero”, colaboró en la confección del informe artístico-monumental sobre el convento de San Francisco, hoy “Casa del Parque de los Arribes” y “Pulijón de Oro” del pasado año 2010.
El año 2011 fue designado para realizar el pregón de las Fiestas de Fermoselle, donde dejó plasmada su fina pluma y el reconocimiento del público congregado en la Plaza Mayor por su magnífico pregón.
Quisiera, en estos momentos, rememorar algunos párrafos del mencionado pregón:
“En el adiós primaveral y a las puertas del incipiente verano, cuando los campos en flor embellecían aun más los singulares parajes de Fermoselle, el señor Alcalde electo tuvo a bien manifestarme en persona, en tiempo y forma, que este año de gracia de 2011 había sido designado para pregonar en alta voz y en lugar público las bondades y excelencias de nuestras tradicionales fiestas de agosto.
La misiva era sumamente atractiva: pregonar a todos los vientos y a todas las gentes la celebración de unas fiestas famosas desde hace siglos, que conviene mantener en la tradición leal de sus orígenes.
La responsabilidad de ser pregonero en mi solar patrio, más que una carga, ha sido una tarea ligera, un honor para mí y los míos, que acepté gustosamente, con el consiguiente orgullo de fermosellano, de hecho y de derecho, puesto que aquí nací y aquí mantengo la casa de mis mayores, satisfecho al considerarme distinguido en la comunidad de la que formé parte, en la que todavía, creo yo, conservo viejos y leales amigos entre sus moradores paisanos.
A punto de concluir quiero traer al recuerdo a los que se fueron para siempre, a tantos conocidos que ya no estarán entre nosotros, a mis amigos de toda la vida, que ahora más que nunca los tengo especialmente presentes, a mis padres, que supieron inculcarme las esencias del ser y sentir de este pueblo, a mi esposa Charo, a mis hijos Olga y Josué y a mis nietas Elisa y Teresa, que saben compartir con paciencia y a diario estos mis amores a la tierra que me vio nacer.”
El Técnico del Archivo Histórico Diocesano, D. José Carlos de Lera, ha dicho:” Nadie ha dedicado tanta investigación a un pueblo como él con Fermoselle. Es sus artículos exponía documentos de archivos inéditos. Para los historiadores es una fuente y una referencia”.
La Directora de La Opinión-El Correo de3 Zamora, Dª Marisol López, ha manifestado:”Fermoselle pierde a un investigador perseverante, cuya labor ha sido fundamental para la divulgación de la historia de la villa”.
Por todo ello, en D. Manuel Rivera Lozano concurren méritos más que suficientes para ser distinguido con dicha condecoración por haber sido cronista, investigador de la historia de Fermoselle, como anteriormente he comentado a través de su muchas publicaciones, su fermosellanismo, extraordinario embajador y, cómo no, sus valores humanos.
En el Pleno celebrado el pasado mes de septiembre fue aprobado su nombramiento como Hijo Predilecto de la Villa de Fermoselle, a título póstumo.
LA CALLE LIBERTAD PASE A DENOMINARSE CALLE MANUEL RIVERA LOZANO.
Nombrado D. Manuel Rivera Lozano, como hijo predilecto de este municipio a título póstumo.
Destacado de manera extraordinaria por sus cualidades culturales y méritos hacia este su pueblo de Fermoselle, desde el Ayuntamiento pensamos que también es necesario en memoria de su recuerdo el dedicarle la denominación de una calle.
En el Pleno celebrado el pasado mes de septiembre fue aprobado que la calle Libertad pase a denominarse calle Manuel Rivera Lozano, quedando patente el reconocimiento del pueblo de Fermoselle a su persona y que posteriormente procederemos a su descubrimiento, así como, la placa a situar en la que fue su vivienda habitual.
Manolo, maestro, cronista, investigador, extraordinario embajador de tu patria chica, querido amigo, gracias y mil veces gracias por el legado que nos has dejado, siempre estarás en el corazón y en el recuerdo de todos los fermosellanos.

Gracias.