miércoles, 10 de mayo de 2023

 TODO UN ÉXITO EL 1º FESTIVAL INTERNACIONAL DE FOLCLORE DE FERMOSELLE

Nobleza obliga. En primer lugar trasladar a la Asociación de Tamborileros Juan de la Encina nuestro más cordial reconocimiento, por el trabajo realizado en los últimos meses para que este proyecto haya llegado a su feliz término con un resultado altamente satisfactorio. Nos estamos refiriendo al 1º Festival Internacional de Folclore celebrado el día 6 de mayo y organizado por dicha asociación fermosellana.

Vayamos a los orígenes. El pasado mes de octubre de 2022 se trasladaron hasta la localidad toledana de Navalcán los tamborileros, pandereteras  y danzantes de Fermoselle para participar en el festival organizado por la agrupación local “Revolvedera”. Aquello fue un éxito en todos los aspectos. Allí mismo, la Asociación de Tamborileros adquirió el compromiso de contar con ellos para un incipiente festival folclórico en la villa fermosellana. Después de una ardua tarea se ejecutó el proyecto en la fecha anteriormente reseñada.

El punto de concentración se realizó a las puertas de la Asociación Cultural “El Pulijón” que desde un principio ofreció su incondicional apoyo. Cuatro agrupaciones iniciaban el pasacalles hasta la plaza mayor: Gaiteros de Bemposta (Portugal), A.C.D. Revolvedera de Navalcán (Toledo), A.E. Don Sancho de Zamora y como anfitrión la A.C. de Tamborileros Juan del Encina de Fermoselle.

En ese momento un numeroso público se había posicionado en torno al recinto de la plaza para seguir el espectáculo cómodamente y sin perder detalle. Tras el saludo del presidente, Ángel Marcos, tomó la palabra el presentador, Antonio Gavilanes, quien hizo un sucinto recorrido a través de los 23 años de  vida de la asociación terminando con las siguientes palabras: ”Y ahora estamos inmersos en este Iº Festival Internacional de Folclore al que personalmente le añadiría “y autonómico”.  Una iniciativa de largo alcance y de mucho compromiso. Un proyecto de futuro para mostrar nuestro nivel dentro de la cultura popular tradicional junto a otras agrupaciones que harán lo mismo representando a sus zonas. Estoy convencido que la Asociación de Tamborileros asume a partir de hoy su responsabilidad para que este festival se mantenga en el tiempo produciendo los frutos que todos deseamos. Que así sea.” Seguidamente fue la periodista local Aitana Sánchez quien se encargaría de ir presentando el curriculum de cada agrupación de forma muy breve.


Los primeros en actuar fueron los tres jóvenes, a la vez que veteranos, componentes de los gaiteros portugueses. Caja, bombo y gaita imprimieron un ritmo trepidante que invitó a los asistentes a meterse como protagonistas en el concierto. Todas sus piezas se enmarcan en la tradición musical de la comarca de Tras-os-Montes.


La agrupación “Don Sancho”, que ya ha mostrado su saber hacer en otras actuaciones en Fermoselle, cumplió con lo esperado. El colorido,  la belleza y la finura de su vestimenta aportaron un plus a su actuación. En poco más de media hora presentaron una selección de cantos y bailes representativos de algunas de las comarcas zamoranas. A destacar el Bolero de Algodre que con la perfección en sus movimientos y la voz del cantante hicieron que la plaza mayor se llenara de aplausos y vítores. Lo mismo ocurrió con el Canto de  Águedas revoltosas y sus coplillas “picantes”.


La expectación por ver a los navalqueños de  “Revolvedera” ya  había aparecido días antes entre los vecinos de  Fermoselle. Y la verdad es que fue superada con su puesta en escena del rico folclore que atesora la comarca toledana a la que pertenecen. La interpretación coral con sus magníficas voces, junto a la rondalla y el cuerpo de danza dejaron muestra de su valía.  “La jota de la Permanente” y “Rondeña Navalqueña” quedarán para el recuerdo de los amantes de esta cultura popular, sin olvidad la uniformidad en su indumentaria. La guinda de esta agrupación la pone un niño de once años que canta y baila como los ángeles.


Se cerró el festival con la intervención  del grupo local “Juan del Encina”. Un poco disminuido debido a lesiones y problemas familiares mantuvieron una actuación muy digna siendo muy bien recibida por sus paisanos. Bailaron al son de los tamboriles y de las panderetas algunas de las danzas originarias  de las comarcas de Sayago y Aliste. No pudo faltar el “Baile de la Bandera” a cargo de Jose Mari y “La Coronela”.


Como valoración general decir que se superaron con creces las perspectivas esperadas y que se consiguieron los objetivos programados. Enhorabuena.

El colofón a esta tarde de buen folclore, lo pusieron todos los grupos reuniéndose en los asadores del Pulijón para degustar la gastronomía, los vinos, los dulces y los licores de Fermoselle en una alegre camaradería que se alargó hasta mediada la noche.




domingo, 30 de abril de 2023

 EL DESCENDIMIENTO

En Fermoselle, a pesar de haber finalizado los días de la Semana Santa, queda un vestigio que nos recuerda durante cincuenta días lo sucedido con la persona de Cristo, es decir, su pasión, muerte y resurrección. Ese vestigio o señal lo podemos contemplar en el templete de cuatro sencillas columnas dóricas de fuste liso situado en las cercanías del cementerio. Me refiero al lienzo o ropaje que se mantiene atado a la cruz de madera clavada en una base de piedra de mampostería justamente en el centro del templete. 



Tal vez, en otros tiempos, se ejecutaría allí el descendimiento, que no era más que el “Descenso de la Cruz”, una escena que forma parte del ciclo de la Pasión y que se sitúa entre la Crucifixión y el Llanto sobre Cristo muerto. Narra el episodio en que el cuerpo de Cristo es desclavado y bajado de la cruz por José de Arimatea y Nicodemo, que se ayudan con escaleras y una tela de lienzo de algodón. 

Esta tela, Esta tela, Fermoselle, permanece “al viento” hasta el Domingo de Pentecostés siendo respetada por cuantos pasan ante ella. Según nos cuenta Roberto Fariza en su libro “Historias y Leyendas de Fermoselle” en una ocasión no ocurrió así, pues una cigüeña se lo llevó a la torre del campanario de la iglesia para construir su nido.

Desconozco si existen datos de cuál pudo ser el Cristo articulado con el que se hacía tiempos atrás el Descendimiento en Fermoselle, por lo que me atrevo a plantear la siguiente pregunta: ¿No pudo haber sido nuestro “Señor de la Urna” o Cristo Yacente que se procesiona la tarde del Viernes Santo en la procesión del Santo Entierro?


domingo, 16 de abril de 2023

 EL MARTES DE PASCUA…SAN ALBÍN

En Fermoselle el Martes de Pascua de Resurrección se vive con intensidad inusitada. Es un Martes diferente a los del resto del año. Es una fecha muy esperada por el vecindario porque se celebra  la romería de San Albín, una de las primeras en el calendario provincial. Constituye un día en el que se mezcla lo religioso con lo gastronómico y lo folclórico. Aunque en el calendario laboral no figura como festivo, ello no es óbice para que las gentes se lo tomen como una jornada cargada de alegría y jolgorio.


La mañana se presentó totalmente primaveral lo que colaboró para que antes de las once, hora anunciada para el comienzo de la Eucaristía, la ermita se encontrara prácticamente ocupada por un numeroso grupo de fieles. D. Mariano, párroco encargado de oficiar la misa (por cierto, la primera vez, pues lleva poco tiempo en Fermoselle) hizo hincapié en su homilía de que  debemos ser persistentes en la consecucción de los objetivos que nos marcamos en la vida. Finalizó con tres “Vivas a San Albín”.


Posteriormente, en el atrio de la ermita, el ayuntamiento ofreció periquillos, licor café y refrescos a todos los asistentes, pues es considerado como “mayordomo perpetuo”. Mientras, los tamborileros del grupo “Juan de la Encina” animaron la fiesta a base de jotas y otras piezas coreadas y bailadas por los más animosos.

A media tarde los vecinos volvieron al entorno de San Albín para rematar la jornada festiva. Tras el acostumbrado rosario se degustaron las meriendas, individualmente y en grupo, a base de hornazo, huevo cocido y lomo cular que es lo acostumbrado y típico del “DÍA DE SAN ALBÍN”. Nuevamente hicieron acto de presencia los Tamborileros y las Pandereteras del “Juan de la Encina” caldeando el ambiente de forma muy notable.

El próximo Martes de Pascua se volverá a rendir homenaje a este Santo tan carismático para la Villa de Fermoselle…Allí estaremos bajo el amparo del Santo.

lunes, 27 de febrero de 2023

 INICIADA LA TRAYECTORIA PULIJONERA

Aquel domingo del 23 de septiembre de 1.973 fue el punto cero del arranque del Pulijón. Ese mismo día, llegados al bar Fermoselle de Basauri donde se encontraban trabajando el Sr. Tomás “Calero” y su hijo Emilio se convirtió en una fecha para grabar con letras de oro en la conciencia histórica de esta agrupación. Expuesta la idea que nos había llevado a reunirnos casi a bote pronto y sin necesidad de mucho debate, se toma la decisión de que es necesario hacer algo que vaya en beneficio  del engrandecimiento de Fermoselle, y en especial de sus fiestas patronales. Se acababa de colocar la primera piedra. Todo era nuevo. Desconocíamos el proceso y el movimiento asociativo. Pero ya estaba el primer paso dado y los pálpitos nos arrastraron a continuar venciendo temores.

A partir de ahí se concretaron los dos pilares básicos: personas disponibles  para sacar la iniciativa adelante y quiénes se iban a dedicar de lleno a trabajar para ello. Veinte fueron los primeros que firmaron el acuerdo: Tomás García y sus hijos José y Emilio , los hermanos  Marcelino, José  y Tomás Fernández, Alfredo Marcos, Ramón Bernardo, Antonio Gavilanes, Manuel Seco, Neftalí Marcos, Bernardino Juan, José Antonio Guerra, José María Bartolomé, Jesús Ibáñez, Jesús Varas, Manuel Alonso, Jesús Garrido, Licesio B. García y Manuel Bartolomé. Veinte animosos personas que de inmediato fueron catalogados como “socios fundadores” y que el próximo mes de agosto tendrán el honor de recibir el homenaje de la Asociación del Pulijón iniciativa aprobada en la Asamblea General celebrada en Fermoselle, el domingo, 14 de agosto de 2.021.

Sin pérdida de tiempo, se elige oficialmente la primera Junta de Gobierno, que posteriormente se transformaría en Junta Directiva. Esto ocurría el 16 de diciembre de 1.973 en una estancia de la Jefatura Local del Movimiento en San Ignacio.

Y estos fueron los “agraciados”:

Presidente: Alfredo Marcos Trabanca

Vicepresidente: Manuel Bartolomé Fernández

Secretario: Antonio Gavilanes Pérez

Tesorero: Emilio García Codesal

Vocales: Ramón Bernardo Seoane, José Fernández Vaquero, Gonzalo Herrero Ibáñez, Marcelino Fernández Vaquero, Licesio B. García Marcos y Jesús Varas Matos.

Diez personas que se comprometieron ante el resto de compañeros a cumplir con la responsabilidad que les habían otorgado los participantes en la reunión. El Acta Fundacional fue firmada por los veinte socios anteriormente citados.

Dos detalles que conviene aclarar vistos desde la perspectiva de hoy en día, cincuenta años después: El que la reunión se realizase en esa Jefatura y que uno de los componentes de la Junta de Gobierno (amigo del Presidente) no fuera fermosellano se debió a que en aquellas fechas las reuniones de varias personas no se podían realizar sin permiso. Al tener entre nosotros al Jefe Local nos permitía vernos con mayor seguridad.

Por otro lado, el que los asistentes a estas primeras reuniones fueran hombres no tenía otro motivo que el de ser el cabeza de familia.

¡¡Recuerda que hablamos de otros tiempos!!

jueves, 2 de febrero de 2023

 CAMINO DEL 50 ANIVERSARIO

Año histórico este 2.023 que acabamos de iniciar para la Asociación Cultural “El Pulijón”. Nos encaminamos a celebrar su  50 cumpleaños que coincidirá con la segunda quincena del mes de septiembre (la fecha concreta fue el domingo, 23 de septiembre de 1.973). No es frecuente que una sociedad de este tipo llegue a la media centuria de existencia con tanta salud como lo hace “El Pulijón”. Y siempre con nuestro principio a seguir: “NADIE MÁS QUE NADIE, ENTUSIASMO Y BUEN HUMOR”. Esa ha sido una constante que ha marcado a nuestros asociados, que nos ha guiado durante tantos y tantos años y que ha producido frutos fecundos.

Habían trascurrido las fiestas patronales de 1.973 con más pena que gloria, y algunos fermosellanos comprometidos con el pueblo ya hablaban sobre la necesidad de dar un empujón a los festejos con una serie de actividades que complementaran a las taurinas. Esta idea cuajó entre un grupito de hijos del pueblo en el exterior, más concretamente residentes en el entorno de Basauri, abanderados por Alfredo Marcos, que sería el primer presidente, acordaron reunirse en el bar Fermoselle, propiedad del Sr. Tomás “Calero”, enclavado en esa localidad vizcaína. Ese fue el germen que dio vida a un ser que poco a poco creció, no sin dificultades de muy diverso tipo, pero que se hizo adulto y que ha llegado a lo que es en la actualidad.

Pocos, en aquellos inicios, apostaban por el éxito de la asociación recién fundada; más bien auguraban un corto periodo de tiempo de existencia comparándola con algunos otros intentos asociativos de muy diversa índole que se constituyeron en la Villa.

A nadie se le pidió nada y nada debemos a nadie. El tesón de los socios fundadores se extendió con fuerza por muchos de los lugares de España, incluso del extranjero, donde los fermosellanos, que emigraron en su momento buscando mejores condiciones de vida para su familia, habían enraizado con firmeza su vivir diario pero sin olvidar su terruño y éste fue el momento de aglutinarlos en torno a una enseña que sirviera de guía de cara al futuro. Ese símbolo o enseña se materializó en  el “pulijón”, como antorcha, no solo festiva, sino que su llama se transformaría en la luz que prendió en la conciencia de muchos de los hijos del pueblo, unos residentes y otros en la diáspora, con vistas a las mejoras que redundarían en beneficio de todos los que decidieran disfrutar de los actos festivos durante el mes de agosto.

Y en eso estamos y en eso continuaremos avanzando. Hasta cuatro generaciones han convivido en esta gran familia que es el Pulijón. Desde hace varios años, vienen tomado las riendas de la sociedad un grupo de mujeres y hombres de mediana edad, plenos de  entusiasmo y con ideas renovadas que van aplicando con seriedad, armonía y eficacia. Y vaya si se nota esta renovación. Ya han adquirido la experiencia suficiente para dar  continuidad y mejorar  lo que han vivido y compartido junto a sus mayores. El futuro es de ellos y de todos en comunidad.

Vamos a celebrar cincuenta años de trabajo por y para Fermoselle. Cincuenta años que ya son historia no solo del Pulijón, sino del mismo pueblo. Cincuenta años que darán pie a otros cincuenta de éxitos. Cincuenta años que servirán para rendir cuentas ante los socios y ante los fermosellanos con una serie de actividades que se irán desgranando a medida que avance el 2023.

¡¡SUERTE EN ESTE PROYECTO Y FELICIDADES ANTICIPADAS!!

martes, 31 de enero de 2023

 40 ANIVERSARIO DEL PULIJÓN

1.973 – 2.013

Manuel Rivera Lozano nació en Fermoselle el año 1.942. Realizó estudios de Magisterio en Zamora y de Graduado Social en Salamanca. Su vida profesional la dedicó a la docencia pasando por los colegios de Fermoselle, Coreses y Zamora donde se jubiló como director del Arias Gonzalo. La labor de profesor la complementó con la de escritor, colaborador de diversos medios de comunicación e investigador. Reconocidos fueron todos sus escritos sobre Fermoselle publicados en el diario La Opinión de Zamora. Fue miembro del Instituto de Estudios Zamoranos “Florián de Ocampo”.


Falleció el 30 de septiembre de 2.013 a los 71 años de edad.

En reconocimiento a su labor le fue concedido por la Asociación Cultural “El Pulijón”, en el año 2.009, el “Pulijón de Oro”. En el 2.011 pregonó las fiestas patronales de San Agustín. El 24 de septiembre de 2.015, el Consistorio le declaró Hijo Predilecto de Fermoselle. En 2.016 se colocó en la fachada de la casa donde nació una placa recordando sus méritos como Profesor y Cronista de la Villa.

  

EN EL 40 ANIVERSARIO DE LA GRAN PEÑA FERMOSELLANA “EL PULIJÓN”

 

 

 

 “Corrían los difíciles tiempos de la década de los 70 del pasado siglo XX, y más exactamente el año de 1.973, cuando la ilusión desmesurada de un hijo de la villa quiso llevar a la práctica real la feliz idea surgida en su enorme corazón que albergaba desde tiempo ha. Mi siempre amigo Alfredo Marcos, en un primer escenario de tierras vascas, buscó entre paisanos y compatriotas el formar el germen de un reducido grupo que compartiera como  él   grandes  dosis  de entusiasmo, de buen humor y el  mayor  cariño hacia todo lo relacionado con la cuna común, que era el haber nacido en la villa de Fermoselle.

            Muy pronto ganó discípulos, seguidores y creyentes de su predicación no sólo en el Gran Bilbao, sino también en el cinturón de poblaciones más próximas, donde tantos coterráneos se habían instalado. Mi dilecto y recordado Ramón Bernardo “Monchi” forma el primer dúo con el que sería en ciernes el Presidente de la Gran Peña Fermosellana “El Pulijón”,  que rápidamente aumentaría de forma increíble con los muchos que se unieron en Basauri,  que permite ya formar la Junta Gestora en calidad de  socios fundadores.  

Desde la villa, el señor cura párroco don Ángel Peláez, colabora eficientemente y… se inscriben los Caleros, Tocos, Rana, Seco, Regojo (así reza en el documento original), el recientemente fallecido y llorado Manuel Laguno, mi querido compañero Antonio Gavilanes (que sería el 2º Presidente electo y que, curiosamente, ese mismo año, sería padre del que llegaría a ser el 3º y actual mandatario, mi admirado Alberto.


Y desde siempre estuvo mi colega Emilio García, factótum inamovible, inquebrantable y cerebro gris de la Gran Peña, y los Panaderos, Boteros, Marín,  Licesios, Regalaos, Berdión, Cebrián…

El Gobierno Civil de Bilbao, con fecha 22 de marzo de 1.976 comunica a la referida Asociación que ha quedado inscrita con el nº 656, y a partir de aquí inician una frenética y admirable  actividad que no ha cesado con el paso de los años, ni con las adversidades contra las que han sabido luchar con tesón y fe ciega.

En más de una ocasión solicitaron mi opinión escrita, que también he plasmado en el diario provincial y otros medios radiofónicos de mis asiduas crónicas, y siempre fui sincero, y creo que acertado, en mis apreciaciones personales.

También reconocí y valoré en alto grado que “El Pulijón” ha sido sin duda alguna la Gran Peña de todos los tiempos, porque habéis llevado a cabo lo que sus fundadores proyectaron en su fundación, porque habéis sabido estar a lo largo de tan dilatado espacio contra viento y marea, porque aportasteis principalmente  a  las  fiestas   savia  nueva  en  muchos  casos, aceite  suavizante  en  las  diferencias de criterios con otros destacados y bien organizados grupos, experimentasteis la convivencia ejemplar con los distintos poderes políticos de turno, pues disteis transparencia a vuestras actuaciones con el azul cielo y el blanco inmaculado de los colores del uniforme que  a toda costa mantenéis, colaborasteis con sobrado conocimiento de causa en la confección de los programas festivos, culturales y recreativos, pusisteis en escena los Festivales Hispanoportugueses de música tradicional y danza, respondisteis  espléndidamente con clase, buenas maneras y un especial estilo con la presencia en todos los espectáculos, porque habéis dignificado con mucho esfuerzo y acertadas ideas el domicilio social que causa admiración y deleite a todos los visitantes, porque supisteis mantener incólume y con la categoría y decoro preciso la inveterada antorcha de las fiestas que a lo largo de los tiempos se ha trasmitido de generación en generación hasta nosotros…



Una luminaria, alcandora, llama, hoguera portátil o chispeante luz nocturna que tenéis presente como alma y vida en vuestro anagrama, junto al tonel, cuba, barril, pipa o bocoy en el que se ennoblece el vino de buena madre, y todo ello aureolado por una diadema de racimos y de sarmientos ensortijados de vid.

 Viejo cántaro escachado sobre un palitroque con tridente de sujeción, maceta desechada, pote retirado para cumplir misión más alta, puchero que ya no cuece pero que ilumina, panzuda olla sin manteca o embutido, vasija con pellejos que arden con susurros de “Coronela” y “Marandanga”, vaso con odres viejos que perfuman el ambiento de las noches de agosto exhalando  especial olor de antañonas épocas…

Deseo expresaros mi particular felicitación por esos 40 años de vida fructífera como asociación de tantos y tantos de mis paisanos y amigos, por vuestras originales iniciativas,  sin duda alguna que dieron fuerza y vigor a unas fiestas en declive, porque supisteis llenar de alegría y regocijo a un pueblo que dormía en el letargo de la monotonía, que despertasteis a las gentes con el empuje imparable de vuestra contagiosa  ilusión y porque siempre os guió el amor al pueblo que lleváis en lo más profundo.

Pero también quiero pediros que no desfallezcáis nunca, que en los momentos difíciles  busquéis la mano franca del que quiera arrimar el hombro, remar a favor del viento de la colaboración y animar con la compañía de la palabra hasta arribar en  puerto seguro.

Que lo celebréis de la mejor manera y compartiendo la consabida alegría.



Que suene con más fuerza que  nunca la flauta y el tamboril, la caja y el bombo, platillos y castañuelas, charangas y charambitas, cantad hasta la afonía y que se oiga como nunca  nuestra canción de identidad: “A las cinco se encierran los toros”.

Plenamente justificado en tal fausto motivo me atrevo a solicitar, con el mayor de los respetos, que el Ayuntamiento Pleno de la villa tenga a bien conceder a la Gran Peña Fermosellana “El Pulijón” el reconocimiento oficial al que se han hecho acreedores por su extraordinaria y desinteresada labor y que así pueda colocar la distinción concedida (grabada en mármol o bronce) sobre la noble fachada de su Casa Consistorial de la siempre denominada “Plaza de los Toros”, para que sirva de estímulo y contemplación de todos.

 Personalmente quiero expresaros una vez más, aquí y ahora, el agradecimiento más sincero por haberme honrado con el Pulijón de Oro 2.009”. Gracias a cuantos os acordasteis de mí  para tan preciada condecoración, que sin duda alguna fue el peso de vuestro afecto y amistad el que inclinó la decisión a mi favor, dejando así fuera a otros candidatos que, con toda seguridad, superarían mis escasos merecimientos.



“El Pulijón de Oro” prestigia a la Peña dentro y fuera de Fermoselle, al homenajeado le proporciona el orgullo sano entre los suyos y la alegría consabida de saberse valorado en la comunidad de la que formó parte, en el lugar que vio las luz del mundo, donde hizo muchos amigos entre sus vecinos y paisanos, en los compañeros de la escuela de la Plaza o Santa Colomba, en los juegos de balón en el reducido campo de San Albín, en su pandilla de fiestas y juventud, entre los quintos de su reemplazo con los que no pudo cantar Los Reyes, con los componentes de la rondalla o de los grupos de bailes regionales representativos de la villa, entre los miembros de la comisión de festejos o entre los muchos alumnos que tuvo…

Este reconocimiento lo recordaré siempre y mi gratitud irá pareja al tiempo que Dios me conceda salud y clarividencia, luciré en el ojal de la solapa la satisfacción correspondiente, el oro  brillante de este galardón, recompensa muy bien pagada a un trabajo o dedicación totalmente desinteresado de estudio, divulgación y defensa de mi querido Fermoselle.



Y os prometo que a lo largo de estas próximas fiestas no os faltará mi estímulo y consideración, refrescaré mis labios con la riquísima limonada con la que siempre obsequiáis a los visitantes, probaré un puñado de entremozos tan bien sabrosados  por vosotros, mi familia vivirá y compartirá conmigo esta efeméride, seguro que mis nietas Elisa y Teresa entonarán y deletrearán “La Coronela” llenas de la emoción de la que ya son capaces de vivir y…. compraré más lotería que en otras ocasiones, porque este año corresponde celebrar la cuarentena de años del nacimiento de la Gran Peña, pero también es la hora de que nos veamos agraciados por la suerte.

Es mi deseo haceros llegar en su momento una reproducción de los porteadores más populares que tuvo “El Pulijón”, insuperable retrato de Manuel “El Choto” y Paquito “Marujo” que salió de las artísticas manos del recordado fermosellano de adopción Luis Colino Toledo, para que se exhiba y contemple a perpetuidad en vuestro domicilio  social.

 

¡Mil felicidades y hasta dentro de diez años, que cumpliréis medio siglo de gloriosa historia!

Con todo mi afecto y consideración.”

           Manuel Rivera Lozano

                                                                       ……………… Profesor, escritor y cronista de Fermoselle

                                                                                            Pulijón de Oro 2009

miércoles, 25 de enero de 2023

 FERMOSELLE, EPICENTRO DEL TRAIL RUNNING 2.023

Después de la espectacular y vibrante jornada vivida en Fermoselle con la celebración de la quinta edición del trail running  “ARRIBES OCULTOS”, la noche, preñada de estrellas, acunó la Villa ribereña. Las calles regresaron a la tranquilidad y al sosiego habitual.

La pasión por este agotador deporte  se había desatado el sábado por la tarde en la localidad vecina de Pinilla de Fermoselle donde se celebró una contrarreloj de 5,1 km en las modalidades  “Experience” y “Starter”. El tiempo empleado estuvo en torno a la media hora y la participación llegó hasta el centenar de atletas.


Las emociones se trasladaron a Fermoselle el domingo por la mañana. Con una temperatura bajísima que fue mejorando a medida que avanzaba la mañana, los 600 atletas calentaban en las inmediaciones de la plaza mayor mientras recogían dorsales y bolsas con los regalos correspondientes. En este punto  se dio el pistoletazo de salida a las 10 en punto. Primero lo hicieron los participantes que disputaron el G.P. Ruta del Vino Arribes con una distancia de 24,5 km y pasados unos minutos iniciaron su marcha los participantes en el G.P. Caja Rural de 11,8 km, así como los intervinientes en la Ruta de Senderismo coincidente con la anterior.


Mientras se desarrollaba la carrera se realizaron otras actividades de ocio: visitas guiadas a las bodegas subterráneas, hinchables para niños en la misma plaza, sesiones de zumba y talleres infantiles en la Casa del Parque.

Pasado el tiempo comenzaron a llegar a la meta establecida en la misma plaza mayor los diferentes atletas entremezclándose los de las tres modalidades entre los ánimos y felicitaciones de  los speaker y de los espectadores. En sus rostros se marcaba la dureza  de estas pruebas de trail y en especial de ésta en la que descienden durante varios kilómetros por superficie muy desigual y abrupta hasta llegar a las cercanías del Duero y del Tormes, para posteriormente ascender  al pueblo entre complicados senderos, y para rematar la empinadísima cuesta desde la parte baja del antiguo matadero que emboca  en la plaza.

A medida que llegaban les esperaba un reconfortante aperitivo a base de pasta, jamón, empanada, frutos secos, chocolate, variedad de fruta, refrescos, agua…Todo era bien recibido para reponer parte de las energías gastadas. Los ganadores del tramo largo fueron Jorge Grandoso y Patricia Muñoz. En el tramo de 11 km fueron los primeros en llegar Cristina Gago y David Gutiérrez. El triunfo absoluto (contrarreloj mas los 24 km) de Arribes Experience se lo llevaron Marco Ratón y Sara García, mientras que en la modalidad Estarter vencieron David López y Silvia Fuentes.


Independientemente del valor de los ganadores en las diferentes modalidades, pienso que todos han sido triunfadores, tanto si llegaron a la meta como si se quedaron por el camino. Su proeza deportiva merece ese reconocimiento.

Paseando entre los grupitos que se formaron comentando sobre las sensaciones particulares se escuchaban expresiones como “carrera muy dura que recordaremos siempre”, “el maravilloso paisaje te ayudaba a superar las dificultades”, “muy buena organización y un gran recibimiento por parte de los vecinos”, “en la próxima edición volveré”, “espectacular el paisaje natural de estos Arribes”, “en la parte cercana al río notaba una corriente de aire frío que me castigaba sobremanera”, “las pendientes me rompían las piernas” y un largo rosario de anécdotas que hablan muy positivamente de lo mucho y bueno que han descubierto en estos “ARRIBES OCULTOS” del pueblo de Pinilla y de  la Villa de Fermoselle.




Excepcional e inusitada fue la llegada a la meta del Atleta Marcel Pinilla que después de los 24 kilómetros tuvo fuerza para darse tres volteretas consecutivas unos  metros antes de cruzarla. Marcel, veterano en este tipo de carreras, había llegado desde Castellbisbal (Barcelona) para participar en el Trail recordando a su amigo Daniel, joven dulzainero del “Pulijón” que “ya se encuentra en el cielo”,  según acostumbra decir. Su foto la llevaba impresa en su camiseta. Gracias, Marcel, de la familia de Daniel y de la peña “El Pulijón”.

Quiero destacar la gran labor de voluntariado que cada año ofrece la Asociación de Tamborileros “Juan de la Encina” de Fermoselle en controles, avituallamiento y en todo aquello que les pide la organización. Su colaboración es esencial para el éxito de esta actividad. Después de la entrega de premios se reunieron en el asador de la peña “El Pulijón” para dar buena cuenta de una paella con un final de música tradicional como acostumbran los tamborileros y pandereteras.




La noche abrazó a la localidad arribeña mientras sueña en el próximo TRAIL “ARRIBES OCULTOS” 2.024. Gracias a todos: organizadores, corredores, voluntarios y espectadores.

Salida desde la plaza mayor de Fermoselle
Entrada en meta de Marcel Pinilla

miércoles, 18 de enero de 2023

 EL ÓRGANO DE FERMOSELLE RECUPERARÁ SU VIDA DURANTE EL 2023

Congratulación por la noticia que se ha producido en el día de hoy en el interior de la parroquia de la Asunción de Fermoselle. Hasta ella se trasladaron esta mañana el obispo de Zamora y el Diputado de Cultura y Turismo que junto al alcalde y la concejala del consistorio, acompañados con el párroco, dieron a conocer pública y oficialmente lo que ya se esperaba desde hacía unas horas, nada más y nada menos que al órgano parroquial de Fermoselle le había llegado la hora de despertar de un larguísimo letargo temporal que le tenía apartado de su actividad sonora.

Y fue justamente al lado de dicho instrumento musical desde donde los representantes políticos y religiosos dieron el SÍ rotundo a las ansiadas pretensiones de los fermosellanos que desde hace casi tres años venían reclamando la recuperación del emblemático órgano barroco, construido por Liborna Echevarría en 1774.

Muchas han sido las acciones que se han llevado a cabo por buena parte de los vecinos para recaudar fondos encaminados a cubrir los gastos de la reparación. Mercadillos, rifas, conciertos solidarios, apoyo de personajes populares, entre otras, sumadas a las donaciones particulares han dado un resultado recaudatorio de unos 26.000 euros. Esta cantidad quedaba muy lejos de la presupuestada, por lo que se necesitaba un empujón que ahora ha llegado del arzobispado y la Diputación Provincial. Entre las dos instituciones aportarán 100.000 € para que se lleve a cabo durante el 2.023 la total puesta en funcionamiento del “órgano de Fermoselle”.

Fermoselle espera que lo anunciado hoy se materialice sin demora y que las notas salidas del “secreto” del órgano lleguen a todos los rincones de la Villa. Pero para que eso ocurre, por parte de quien corresponda, se deberá mantenerlo a punto con conciertos y audiciones a cargo de personas preparadas que sirvan de deleite a los vecinos y amantes de este instrumento musical por el que tanto han trabajado y luchado las gentes del pueblo.

Desde el Pulijón transmitimos nuestro agradecimiento a cuantos han colaborado de una u otra forma en esta iniciativa, teniendo presente que también aportó su granito de arena con la recaudación del concierto del dúo Acordul de Valladolid celebrado en la misma parroquia el mes de agosto de 2021.


¡Enhorabuena a todos!

(Imágenes propiedad de la Diputación Provincial)