miércoles, 13 de enero de 2021

 MANUEL VELASCO, MAESTRO BELENISTA

Se cuenta que el ganador de un concurso de belenes celebrado en Fermoselle las pasadas navidades de 2020 es un fermosellano proveniente de Villamuñío, un pueblecito leonés donde reside desde que se casó con una vecina de la localidad que conoció en Barcelona.

Hablo de Manuel Velasco, Cholo para los amigos, que nació en Fermoselle cuando se iniciaba el 1.947. Siendo niño pasó unos años estudiando en un colegio religioso. Parte de su primera juventud trascurrió en el pueblo hasta que “emigró” en busca de trabajo hasta Barcelona. Y desde allí a Villamuñio, donde montó una herrería-taller de carpintería metálica.

¿Y de dónde le viene lo de  “maestro belenista”?

Manuel, como en muchas familias españolas, llegadas las navidades montaba sobre la mesa camilla de casa y posteriormente sobre cajas de frutas de su taller un pequeño belén con piezas de escayola, de plástico y algunas de madera talladas por él mismo. Después de visitar otros belenes mecanizados se autoconvenció de que sería capaz de crear y montar el suyo propio. Y ahí empezó su tarea belenista cuasi profesional que se mantiene en efervescencia hasta nuestros días con la valiosa aportación de una de sus hijas.



Manuel siempre ha conjugado imaginación, creatividad, paciencia, habilidad manual, constancia y el gusto por lo bien hecho. Con estos valores y reutilizando piezas de lavadoras, microondas, batidoras, ordenadores…ha montado los mecanismos que ponen en movimiento las piezas que se distribuyen por los 50 metros cuadrados que aproximadamente ocupa el belén. Tal es su técnica que algunos motores mueven varias figuras simultáneamente.
Muy variados son los temas y oficios que representan las actividades tradicionales y escenas cotidianas de antaño que dieron vida a las zonas rurales, en este caso de Villamuñio: el alfarero, la panadería, el palomar,el herrero, las lavanderas, el matanchín y la matanza, la carnicería, el esquilado de las ovejas, la cuadra con la cerda y sus crías, el gallinero con las gallinas poniendo huevos,  tareas agrícolas, trabajos del hogar, la partida de cartas, los músicos y la pista de baile, una escuela, un parque infantil y hasta un centro de salud.

No faltan las estampas madres de cualquier belén que se precie como es el portal con San José, la Virgen y el Niño; los Reyes Magos, los pastores y el palacio de Herodes.

Recordando su origen aparece la mula con las alforjas en época de vendimia una de las labores más importantes de Fermoselle, una bodega, la recogida de la aceituna, la trilla y el hortelano sacando el agua del pozo con un cigüeñal.

El belén de Manuel en fechas y cifras:

1.997- Utiliza las primeras figuras mecanizadas: el molino, pastores haciendo comida, el labrador arando, la noria, el pescador, la lavandera y el cavador.

2.004- El aumento de las visitas y la falta de espacio hacen necesario  trasladar el conjunto a una ubicación mayor en el garaje trasero de la casa.


2.012- Se inaugura el belén permanente dando lugar a que vean la luz nuevas ideas cargadas de creatividad.
2.013- La necesidad de más espacio se realiza la última ampliación mediante un recorrido circular haciendo.
2.015- Se añade el efecto día-noche.
2.016- Se inician las proyecciones de la luna, estrellas y nieve.
2.019- Cuenta con 80 motores, más de 130 figuras en movimiento y un centenar largo de estáticas.
- 50 metros cuadrados es la superficie que ocupa dispuesta en dos niveles.
- Para elaborar el mural que sirve de fondo, de una sola pieza, tuvo que construir un bastidor de su mismo tamaño.
- La visita es gratuita y no recibe ayudas de ningún organismo.
Lo que no se ve son las incontables horas de trabajo diseñando,  tallando y pintando figuras, probando movimientos con motores reciclados y muchos metros de cables.
-Constituye una verdadera obra de ingeniería a la vez que un museo etnográfico.

Si te acercas por Villamuñío a visitar el belén de Manuel Velasco te encontrarás con la carta de presentación en una gran cartela colgada en una de las paredes. Dice así:


“El  Belén que aquí os mostramos,  como toda obra compleja, es fruto de un proceso de transformación a lo largo de los años, que tiene sus orígenes en una persona de gran imaginación y creatividad y, cómo no, con una afición y  gusto por los belenes que sin duda una obra así requiere.A través de esta exposición os mostramos la evolución experimentada en el Belén de Manuel Velasco a través de más de veinte años de trayectoria, aunque el germen del mismo seguramente se halle muchos más atrás, quizá desde niño, porque ese niño lo iréis descubriendo en muchas de las figuras y escena representadas.Todo el conjunto ha variado tanto en ubicación, fisionomía, así como en la forma de aplicar materiales, técnicas y tecnología, siendo el reciclaje una de las bases en las que se asienta esta obra tan original. Esperamos que disfrutéis de toda ella tanto como el artista que lo ha llevado a cabo.”

Si no tienes la posibilidad de verlo en persona lo puedes hacer a través de este enlace correspondiente al mes de diciembre de 2.020. 
Decir que Cholo, cuando llegan las fiestas agosteñas, se acerca hasta “El Pulijón” donde compartimos un rato  de conversación y amistad.
Manuel Velasco, segundo por la derecha

Se cuenta que Manuel Velasco fue el ganador del primer concurso de belenes 2.020 en Fermoselle. ¡Enhorabuena, amigo Cholo!



martes, 5 de enero de 2021

A LOS REYES MAGOS DE ORIENTE

Majestades, superado el fatídico 2.020 y ya en un año esperado en el que  deseamos que la pandemia disminuya y desaparezca definitivamente, nos dirigimos a Sus Altezas con la ilusión puesta en que se resuelvan los ruegos que les presentamos. Si les parece, al pasar por Fermoselle para dejar los regalos a los pequeños, lancen al aire estas peticiones, unas ya conocidas de otras veces y otras nuevas, para que recalen donde correspondan.

Leedlas con detenimiento.

-Cuando entréis a adorar al Niño en la parroquial y como ya sois muy mayores prestad cuidado con los escalones para evitar algún problemilla ya que no está preparada para personas con movilidad reducida.

-Tratando de la iglesia, recordad al nuevo obispo de la diócesis que el órgano de la misma espera su intervención para que pueda deleitar a los amantes de ese instrumento.

-En la portada norte de la iglesia de la Asunción, la opuesta a la del “cabildo”, aparece un “artefacto” metálico que sujeta el rótulo informativo de dicho templo. No es adecuado al entorno y además puede ser peligroso. ¿Creéis que será muy costoso el sustituirlo?

-Al pasar por el Arco veréis  restos de carteles que afean lugar tan histórico. Lo mismo ocurre en el mobiliario urbano, como en la cabina telefónica. Proclamad que el pueblo necesita ser cuidado en el término municipal y también en su casco urbano. Sus gentes y los visitantes lo valorarán con agrado.

-Hablando de visitantes y turistas, sería bueno disponer de un folleto informativo actualizado y con un callejero que les ayude en sus recorridos por la localidad. Seguro que a ustedes, Majestades, os vendría de “perillas” para no perderos durante el recorrido de esta noche de “reyes”.

-Acercaos al Consistorio para que trasladen la pancarta reivindicativa que aparece en la fachada del ayuntamiento al extremo izquierdo del edificio de la biblioteca. Será más visible para las personas y vehículos que no acceden a la plaza y los turistas se podrán llevar fotos “limpias” del edificio civil más emblemático de la Villa. ¿Qué os parece?

-Y por último, lo más necesario, aprovechad vuestra magia para llenarnos de salud duradera y que la vacuna llegue a todos en el tiempo más breve posible.

Queridos Magos de Oriente, tal vez os hemos cargado demasiado vuestros camellos. Si es así perdonad nuestra osadía.


Feliz año 2021 y cuidado con la nieve al regresar a vuestros hogares.

jueves, 31 de diciembre de 2020

 VIEJO AÑO 2.020…

ESPERANZADOR 2.021

Un año ya viejo se nos va sumido en la más absoluta oscuridad. Un año que ha producido inolvidables desgarros en familias de todo el mundo. Un año fatídico y difícil marcado por el dolor, el sufrimiento y la muerte. Un año que nos ha impedido disfrutar de nuestras familias, amigos y allegados. Que no nos permitió reunirnos en nuestras fiestas patronales de Fermoselle. Un año que rompió la camaradería de los socios y simpatizantes del Pulijón en los diferentes actos que se habían programado. Un año que culmina como muy bien escribe un poeta anónimo en esta sencilla composición lírica a la vez que nos marca unas pautas de inicio del próximo:

“Año que culminas
lleno de miserias
año que te llevas
penas y tristezas
año que ya viejo
te irás a descansar
de tantas miserias humanas
hambres y maldad,
tú, año que comienzas
tráenos paz y bienestar
que estemos todos unidos
con Dios y la humanidad.”

Bienvenido y esperanzador 2.021 del que esperamos nos ofrezca poco a poco posibilidades de regreso a otro ritmo de vida más normalizado. Que nos permita respirar aires de libertad, de seguridad y de buena salud. Que nos premie con la derrota de esta pandemia que nos atenaza. Un nuevo año para una nueva esperanza.

Pongamos en práctica la reflexión de Henry Ward Beecher: Todo hombre debe nacer de nuevo el primer día de enero. Comenzar una nueva página.

 

miércoles, 30 de diciembre de 2020

LOS GANADORES DE LOS CONCURSOS NAVIDEÑOS YA TIENEN SUS PREMIOS

Con cierto retraso con respecto a la fecha que aparecía en las bases
  hoy, 30 de diciembre, se han entregado los premios a los ganadores del Concurso de Belenes y Árboles de Navidad organizado por el consistorio fermosellano. El alcalde y la concejala de cultura fueron los encargados de entregar los diplomas y las cajas de navidad a los cuatro ganadores, dos por especialidad. Felicitamos a todos los participantes y especialmente a los triunfadores.

Por su relación con “El Pulijón” mención especial para Manuel Velasco, que se alzó con el primer premio de Belenes y que cada año nos visita coincidiendo con las fiestas patronales. A Cholo le dedicaré un post personalizado en fechas próximas.

Y ¡cómo no! efusiva felicitación para Begoña García, secretaria de nuestra asociación y que se hizo con el primer premio de árboles navideños. Begoña ha buscado originalidad en su obra, alejándose de los típicos árboles que suelen adornar las casas de la mayoría de familias. Sobre un pequeño arbusto colgó diversas figuras blanquecinas, muchas  construidas artesanalmente. No faltan pompones de algodón, campanillas, estrellas y hasta una bola con un recuerdo muy significativo para la autora. El escenario elegido para su colocación, los complementos que disimulan con mucho arte la base que sustenta al árbol y la tajuela con los zapatitos de bebés (seguro que de sus hijas en temprana edad) en espera de la llegada de Papá Noel y los Reyes Magos aportan un plus especial y pleno de atractivo al objeto del concurso, que es el árbol.

En resumidas cuentas, un trabajo que el “jurado” calificador valoró como el mejor de los presentados y que premia la imaginación de Begoña. ¡Enhorabuena, creadora de ilusiones!

martes, 29 de diciembre de 2020

“ESTO ES OTRA COSA”

Mary Ramos me ha proporcionado el titular de este post y la foto en la que se sustenta el mismo. Días atrás publiqué la iniciativa que se había iniciado para la reparación de parte de una pared  de la ermita de San Albín. Ahora ya podemos constatar que la obra se ha realizado con una eficiencia que es de alabar y reconocer. Los operarios se han empleado a fondo para dejar el muro en unas condiciones que han mejorado  la situación anterior sin desdecir de su consolidación, incorporando una llamativa limpieza que inevitablemente se ha producido con la reconstrucción.



El mantenimiento de los edificios religiosos, poco abundantes en Fermoselle, no cabe duda que corresponde a sus propietarios, es decir, al Obispado. De no ser así, nos guste o no, será el pueblo, creyente o no, a través de sus instituciones locales, provinciales o autonómicas quienes debieran velar para que en las zonas rurales, y en este caso Fermoselle, no se deteriore o desaparezca el patrimonio que ha enriquecido el acervo cultural a través de los años y que en muchos casos ha servido para mantener la fe de los fieles.

Ahora los fermosellanos se pueden acercar hasta las inmediaciones de la ermita para contemplar el resultado final o dejarlo para el próximo 6 de abril del 2.021, Martes de Pascua, que aun dando por seguro la suspensión de la romería por los coletazos de la pandemia, no es óbice para darse un paseo hasta la zona y circunvalando la iglesia, reafirmar la opinión que transmitimos a través de este escrito.

“Esto ya es otra cosa”. Lo podemos comprobar con las fotos que se acompañan correspondientes al antes y al después de esa parte de la ermita. Agradecimiento al Ayuntamiento por haber asumido esta recuperación.

sábado, 19 de diciembre de 2020

¡NO TENGAN MIEDO!

Pero el ángel les dijo: «No tengan miedo. Miren que les traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo». (Lucas 2:10)
Vamos a confiar en esta cita bíblica ahora que se aproxima los días tan entrañables y deseados de la NAVIDAD.  Estamos con el ansia y la esperanza de que esta situación tan anómala y que constriñe nuestras vidas finalice lo antes posible. Esperamos con impaciencia que las buenas noticias se hagan realidad y la alegría vuelva a inundar nuestros hogares. Nunca es tarde para que esto ocurra.

Pero la NAVIDAD se acerca y debemos celebrarla como se merece, eso sí, cumpliendo con todas las normas que nos marcan y con responsabilidad. Celebremos que ha nacido el Niño Dios. Compartamos ratos de fraternidad con nuestra familia. Relacionémonos, aunque sea en la distancia, con nuestras amistades. Llenemos nuestros ratos de silencio con los recuerdos de otros años. Recuperemos las ganas de vivir en libertad que lamentablemente se han quedado en penumbra. Mantengámonos asidos a esas palabras tan de actualidad pronunciadas por el Ángel a los pastorcillos de Belén.

ESPERAMOS BUENAS NOTICIAS.

¡Desde el Pulijón…DICHOSA NAVIDAD!

jueves, 17 de diciembre de 2020

 40 ANIVERSARIO DEL PULIJÓN

1.973 – 2.013

PASARON POR “EL PULIJÓN”

Luis Ortiz, Ministro de Obras Públicas

Durante estas dos décadas pasadas la sede de la Asociación Cultural “El Pulijón” y de forma especial sus bodegas, han sido lugares de obligado paso de una inmensa mayoría de visitantes de nuestra Villa. Tanto en las fiestas patronales como el resto del año hicieron acto de presencia gentes de toda condición. 

Demetrio Madrid, Primer Presidente de Castilla y León

Ministros, representantes de la comunidad y de la provincia, profesionales de todo tipo, asociaciones que buscan las raíces del pueblo, ciudadanos con o sin oficio, curiosos de acá y de allá, el pueblo llano…Individualmente o en grupo tuvieron cumplida cabida en la armonía y en la hospitalidad del Pulijón.Esta Asociación siempre ha llevado por gala ese ideal de cercanía y acogida reflejándolo en la praxis. Por nuestra parte agradecimientos a ellos.

Julio César Iglesias, Periodista y presentador de TVE

A continuación algunos de esos personajes

 1.982.- Luis Ortiz, Ministro de Obras Públicas con UCD en el gobierno de  Adolfo Suarez.

1.983.- Alfredo Silva, poeta y humanista nacido en Fermoselle.

1.985.- Demetrio Madrid, Primer Presidente de la Junta de Castilla y León

             Miembro del PSOE.

Terenciano Álvarez, Magistrado

             Herminio Ramos: profesor, historiador y cronista de Zamora.

             Alberto Jambrina: musicólogo y folclorista de Zamora.

             Julio César Iglesias, periodista fermosellano y presentador de TVE.

1.987.- Terenciano Álvarez, Vocal del Consejo General del Poder Judicial.

1.990.- Ramón J. Carnero, escritor. “Fermoselle, la otra historia de Sayago.”

1.993.- Eloy de Prada Molinero, periodista  y escritor.

            Terenciano Álvarez, magistrado.

"Joselillo", Torero

1.995.- Tomás Campuzano, torero.

             Fco. Antonio Castro Pires, Presidente de la Cámara de Mogadouro.

1.997.- Natividad Villoldo, Directora del Museo del Encaje de Castilla y León.

1.998.- Tomás Campuzano, torero de Écija.

2.000.- Pilar Álvarez, Presidenta de la Diputación de Zamora.


Tomás Campuzano, Torero

2.007.- Josefa Chicote, Subdelegada del Gobierno en Zamora.

2.009.- Mario León.- profesor y pintor de Aracena (Huelva).

2.010.- Iza Fores, profesora y escritora descendiente de Fermoselle.

2.012.- José Miguel Pérez, "Joselillo", torero vallisoletano.

Iza Flores, Profesora y escritora

Estamos convencidos que en años venideros otros muchos personajes aportarán su granito de arena a esta Asociación compartiendo su amistad con los componentes de la misma. Serán bien recibidos.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

RECUPERANDO EL PATRIMONIO MONUMENTAL

Grata noticia. Después de un año en el que se produjo el derrumbamiento de parte del muro lateral derecho de la ermita de la Merced o de San Albín se ha iniciado su reconstrucción, al parecer, por parte del Ayuntamiento. 
Preocupaba mucho el estado en el que se encontraba y urgía dar una solución adecuada a un monumento que a pesar de su sencillez y la estructura tan humilde que presenta, no deja de poseer un valor arquitectónico incuestionable si se considera el año de su construcción en torno al 1.096, como se puede leer en la primera dovela de uno de los arcos de medio punto. 

La decisión tomada para su apuntalamiento surtió efecto al impedir que el resto del muro se desmoronara y dejara esa parte a la intemperie provocando deterioros a los enseres, mobiliario y esculturas que se conservan en su interior.

Es verdad que en los últimos años, auspiciadas por un grupo de mujeres fieles a la ermita, se han realizado obras de mejora en cubiertas y rejunte en las paredes de mampostería, pero las inclemencias del tiempo atmosférico son implacables y hacen mella en estas edificaciones, por lo que es necesario sean controladas periódicamente.

Debemos valorar muy positivamente esta actuación a cargo del consistorio pues este lugar y esta iglesia son dos de los puntos festivos más emblemáticos para los fermosellanos ya que todos los “Martes de Pascua” se realiza allí una romería, “la romería de San Albín” una de las primeras en Zamora, que aglutina actos religiosos, bailes, gastronomía típica, confraternidad e invitación del ayuntamiento, que sirven de diversión y unión entre familias y amigos.

miércoles, 9 de diciembre de 2020

EL ÁRBOL DE CORCHO

Se cuenta que en Fermoselle desde hace muchísimos años se yergue un árbol con un porte majestuoso que es la envidia de cuantos pasan ante él.

Centenario, imponente, altivo…son algunos de los epítetos con los que se pueden calificar al alcornoque o como lo nombran los fermosellanos con acepción tan aclaratoria “el árbol de corcho”. Sí, sí, “árbol de corcho” para que no haya ni un atisbo de duda al contemplarlo a la entrada del pueblo como si de un “guardián” del poblado se tratara, ya que no es lo normal encontrar en solitario a estos ejemplares sino más bien formando masas arbóreas o alcornocales con miles de plantas como se pueden contemplar en Fornillos de Fermoselle con más de 30.000 piezas repartidas en unas 200 hectáreas de terreno.

Es  todo un orgullo para los vecinos, que además lo conocen desde la infancia, el poder acercarse a él para observar el corcho que recubre el tronco y parte del ramaje más grueso. Fueron muchas las meriendas que antaño se compartían alegremente con los amigos aprovechando su compacta sombra.

Siendo niño recuerdo a mi abuelo que me contaba, tal vez para meterme miedo, que las brujas existentes en Fermoselle se reunían en aquelarres las noches claras del estío para celebrar sus reuniones y rituales danzando con locura alrededor de su leño. Y yo me lo creía.

Tan fuerte es su amor a este pueblo que se aferra día tras día al terruño, luchando contra las adversidades con las que se ha tropezado, como la que sufrió hace unos años en la que el fuego abrasó una buena parte de su voluminoso cuerpo.

¡Cómo no recordar aquellas carreras que desde su parcela y carretera abajo echábamos los niños al atardecer acompañando al “correo” (nombre que se le daba al autocar de servicio público entre Zamora y Fermoselle) vitoreándole hasta su llegada al garaje situado junto al molino!

¡Cómo no imaginar, fisgoneando desde los “chiscones”, las conversaciones silenciosas que mantendrá con su vecino, el emigrante, durante las eternas y gélidas noches invernales!

¡Cómo no reconocer que ha sido, en tiempos pasados, el depositario del último y nostálgico adiós al pueblo, a nuestro pueblo, a la hora de partir hacia los respectivos hogares en el exterior!

Se cuenta que aún conserva la energía y las agallas suficientes para seguir  guardando los secretos de las gentes de Fermoselle. Que así sea, amigo “árbol de corcho”.

lunes, 30 de noviembre de 2020

TIEMPO DEL “APAÑAO” DE ACEITUNAS

Los vecinos de Fermoselle, tomando al pie de la letra refranes como este: “A últimos de noviembre, coge tu aceituna siempre”, o este otro:”Por Santa Catalina, coge tu oliva y la vieja que lo decía, cogida la tenía”, viven con intensidad el período de recogida de la aceituna. En fechas pasadas se han seleccionado pequeñas cantidades que se recolectan principalmente en verde con la finalidad de sabrosarlas al estilo tradicional  y posteriormente presentarlas para el consumo de mesa tras ser aderezadas a base de ajo, laurel, orégano, tomillo, sal, aceite, vinagre y unos trocitos de piel de naranja.

Así mismo un grupo de mujeres que, como acostumbran, dinamizan con acierto la vida social de la Villa han montado en la plaza mayor una exposición en la que se recogen una serie de aperos y máquinas antiguas que tuvieron mucho que ver con la elaboración del aceite en alguna de las tahonas hoy desgraciadamente desaparecidas.

Y ahora se encuentran en plena faena que proporciona a los fermosellanos una notable fuente de ingresos bien monetarios o como materia prima a través del llamado “oro líquido”.

Es el momento de la recolecta de la totalidad del fruto del olivo y de su transporte a la almazara, labores que dependen exclusivamente del labrador- productor que es quien pone la mano de obra. La fase de elaboración pasa a desempeñarla la almazara cooperativa.

Años atrás, para “pañar” las aceitunas en Fermoselle, se empleaba el sistema tradicional del ordeño sobre el olivo o desde el suelo depositando el fruto en las alfarjuelas. Era el  trabajo más duro al realizarse manualmente. Lo normal era encontrarse con días de frío, nieblas, lluvia e incluso heladas que convertían la recogida en un infierno para las manos que enseguida se “engariñaban” al repelar las ramas. Otra forma más llevadera era, y es, el vareo; aunque con ella se castiga  al olivo al tener que golpear las ramas para que se desprendan las aceitunas. En la actualidad se realizan con vibradores mecánicos y pértigas de fibra que facilitan una recogida más rápida y cómoda. La caída del fruto se efectúa sobre unas mallas o redes que se colocan rodeando el olivo y abarcando todo su vuelo, así se evita que se golpee directamente en el suelo.

El transporte hasta los lugares de almacenamiento y posteriormente a la almazara, una vez comunicada su apertura, se hace en cestos individuales con delicadeza para no dañarlas. Entre esas dos operaciones, el labrador realizará el limpiado de hojas y otras suciedades a base de artilugios o sopladores de aire.Ya en la almazara, se inicia el proceso de elaboración con las siguientes fases: pesado, lavado, molienda o molturado, batido, centrifugado, almacenamiento y envasado. Ahora solo resta distribuirla entre los asociados proporcionalmente a los kilos entregados.  

Lejanos quedan aquellos tiempos en los que se cultivaban la totalidad de los olivares esparcidos por todo el término municipal; los días que se trabajaba de sol a sol madrugando para iniciar el apañado con las primeras luces; el asado de pestorejo o la ensalada de escabeche de tonel con cebolla y aceitunas con los que se cumplía a la hora de almorzar o comer; las recuas de borricos y mulas con los costales atestados de los frutos en sus lomos; el ambiente casi en penumbra, a pesar de las llamas de la lumbre, de las tahonas del tío Regalao y el tío Largo; el ambiente cargado y ruidoso protagonizado por los que se reunían en ellas; mi tío Tirso que ejercía como entendido en los diferentes pasos de la elaboración en la del Regalao; los bollos que se “mojaban” en el aceite caliente recién hecha; las carreras infantiles de “barcos” arrastrados por la corriente del alperchín que discurría por la cuneta del Seco…En el tintero de los recuerdos quedan los posos de otros momentos y otras sensaciones que conformaban el ciclo completo de la recogida de la aceituna y la elaboración del aceite.

Finalizo con unos versos de una popular canción que reflejan con claridad lo que acontecía en esa época:

“Pa” ganar siete perras con la aceituna.

Te pones con el alba y hasta la luna.

domingo, 15 de noviembre de 2020

EL ACEITE DE FERMOSELLE

El pasado mes de agosto consultando la carta del Parador de Zamora me llevé una grata sorpresa al comprobar que ofrecía un menú en el que aparecía el aceite de Fermoselle. Denominaban al plato como “Sopa fría tamizada de tomates de la Vega del Duero con perlas de aceite de Fermoselle”. Todo un lujo encontrar un producto de nuestro pueblo en un establecimiento de categoría máxima.

Debo reconocer que desde hace muchos años el aceite de Fermoselle es muy valorado no solo en los hogares de los fermosellanos y familiares sino por gentes que visitan  la Villa y por profesionales de la restauración. Corrobora esta afirmación la facilidad con la que se comercializa a pesar de que su precio compita con otras aceites superconocidas a nivel nacional.

La bodega cooperativa, a través de su almazara, recoge la mayor parte de la aceituna del término municipal y una vez molturada  reparte el aceite entre sus asociados, quienes  la ponen a la venta bien envasada y etiquetada una vez hecho el acopio para su propio consumo. Por otro lado,  desde hace unos años son varios los cosecheros que se han lanzado a la comercialización del aceite con marketing   muy estudiado y diseños de embotellados exclusivos que les ha llevado a la obtención de reconocimientos en ferias, exposiciones y concursos a los que han acudido con este llamado “oro líquido”.

Traigo a colación dos empresas oleícolas, ambas de ámbito familiar, ubicadas en Fermoselle, por ser las más conocidas, las que más profesionalmente ofrecen sus aceites artesanales y las más destacas como referentes de innovación, sostenibilidad y calidad. Me refiero a Douroliva (https://www.douroliva.com/) accésit en el concurso “Historias Inspiradoras by Duero Douro 2.018”  y a Pago Los Bichos (https://www.pagolosbichos.com/) con dos medallas de oro en el concurso internacional de AOVE del “Olive Japan 2.020”. Para refrendar esa calidad trascribo la valoración que el jurado de Great Taste (Gran Sabor) 2.020 del Reino Unido hace sobre el aceite de El Pago  Los Bichos, concurso en el que obtuvo dos estrellas y en el que se evalúan todo tipo de alimentos y bebidas examinadas por un numeroso grupo de expertos: “Es verde vibrante  con aromas a piel de manzana. Tiene notas de frutos secos crudos ligeros inicialmente en el paladar, que florecen en notas frescas, verdes, a ensalada de hojas de mostaza, transformándose lentamente en un final equilibrado de pimienta. Es un aceite bonito y bien equilibrado”.

La marca aceite de Fermoselle, a pesar de no poseer la Denominación de Origen (sería muy conveniente obtenerla) aporta un valor incuestionable al conocimiento de la Villa a través de la gastronomía y camina fuerte de cara al futuro. Así hay que reconocerlo felicitando a esos jóvenes emprendedores.

Ofrezco un video realizado por TV Zamora en 2.016 en el que se muestra  a Ricardo Regojo Díez conocido como “El Largo”, fallecido hace varios años, elaborando el aceite a la antigua usanza en su almazara, hoy ya desaparecida. Según mis noticias ha sido adquirida por un empresario fermosellano para rehabilitarla aplicando las nuevas técnicas.