miércoles, 16 de diciembre de 2020

RECUPERANDO EL PATRIMONIO MONUMENTAL

Grata noticia. Después de un año en el que se produjo el derrumbamiento de parte del muro lateral derecho de la ermita de la Merced o de San Albín se ha iniciado su reconstrucción, al parecer, por parte del Ayuntamiento. 
Preocupaba mucho el estado en el que se encontraba y urgía dar una solución adecuada a un monumento que a pesar de su sencillez y la estructura tan humilde que presenta, no deja de poseer un valor arquitectónico incuestionable si se considera el año de su construcción en torno al 1.096, como se puede leer en la primera dovela de uno de los arcos de medio punto. 

La decisión tomada para su apuntalamiento surtió efecto al impedir que el resto del muro se desmoronara y dejara esa parte a la intemperie provocando deterioros a los enseres, mobiliario y esculturas que se conservan en su interior.

Es verdad que en los últimos años, auspiciadas por un grupo de mujeres fieles a la ermita, se han realizado obras de mejora en cubiertas y rejunte en las paredes de mampostería, pero las inclemencias del tiempo atmosférico son implacables y hacen mella en estas edificaciones, por lo que es necesario sean controladas periódicamente.

Debemos valorar muy positivamente esta actuación a cargo del consistorio pues este lugar y esta iglesia son dos de los puntos festivos más emblemáticos para los fermosellanos ya que todos los “Martes de Pascua” se realiza allí una romería, “la romería de San Albín” una de las primeras en Zamora, que aglutina actos religiosos, bailes, gastronomía típica, confraternidad e invitación del ayuntamiento, que sirven de diversión y unión entre familias y amigos.

miércoles, 9 de diciembre de 2020

EL ÁRBOL DE CORCHO

Se cuenta que en Fermoselle desde hace muchísimos años se yergue un árbol con un porte majestuoso que es la envidia de cuantos pasan ante él.

Centenario, imponente, altivo…son algunos de los epítetos con los que se pueden calificar al alcornoque o como lo nombran los fermosellanos con acepción tan aclaratoria “el árbol de corcho”. Sí, sí, “árbol de corcho” para que no haya ni un atisbo de duda al contemplarlo a la entrada del pueblo como si de un “guardián” del poblado se tratara, ya que no es lo normal encontrar en solitario a estos ejemplares sino más bien formando masas arbóreas o alcornocales con miles de plantas como se pueden contemplar en Fornillos de Fermoselle con más de 30.000 piezas repartidas en unas 200 hectáreas de terreno.

Es  todo un orgullo para los vecinos, que además lo conocen desde la infancia, el poder acercarse a él para observar el corcho que recubre el tronco y parte del ramaje más grueso. Fueron muchas las meriendas que antaño se compartían alegremente con los amigos aprovechando su compacta sombra.

Siendo niño recuerdo a mi abuelo que me contaba, tal vez para meterme miedo, que las brujas existentes en Fermoselle se reunían en aquelarres las noches claras del estío para celebrar sus reuniones y rituales danzando con locura alrededor de su leño. Y yo me lo creía.

Tan fuerte es su amor a este pueblo que se aferra día tras día al terruño, luchando contra las adversidades con las que se ha tropezado, como la que sufrió hace unos años en la que el fuego abrasó una buena parte de su voluminoso cuerpo.

¡Cómo no recordar aquellas carreras que desde su parcela y carretera abajo echábamos los niños al atardecer acompañando al “correo” (nombre que se le daba al autocar de servicio público entre Zamora y Fermoselle) vitoreándole hasta su llegada al garaje situado junto al molino!

¡Cómo no imaginar, fisgoneando desde los “chiscones”, las conversaciones silenciosas que mantendrá con su vecino, el emigrante, durante las eternas y gélidas noches invernales!

¡Cómo no reconocer que ha sido, en tiempos pasados, el depositario del último y nostálgico adiós al pueblo, a nuestro pueblo, a la hora de partir hacia los respectivos hogares en el exterior!

Se cuenta que aún conserva la energía y las agallas suficientes para seguir  guardando los secretos de las gentes de Fermoselle. Que así sea, amigo “árbol de corcho”.

lunes, 30 de noviembre de 2020

TIEMPO DEL “APAÑAO” DE ACEITUNAS

Los vecinos de Fermoselle, tomando al pie de la letra refranes como este: “A últimos de noviembre, coge tu aceituna siempre”, o este otro:”Por Santa Catalina, coge tu oliva y la vieja que lo decía, cogida la tenía”, viven con intensidad el período de recogida de la aceituna. En fechas pasadas se han seleccionado pequeñas cantidades que se recolectan principalmente en verde con la finalidad de sabrosarlas al estilo tradicional  y posteriormente presentarlas para el consumo de mesa tras ser aderezadas a base de ajo, laurel, orégano, tomillo, sal, aceite, vinagre y unos trocitos de piel de naranja.

Así mismo un grupo de mujeres que, como acostumbran, dinamizan con acierto la vida social de la Villa han montado en la plaza mayor una exposición en la que se recogen una serie de aperos y máquinas antiguas que tuvieron mucho que ver con la elaboración del aceite en alguna de las tahonas hoy desgraciadamente desaparecidas.

Y ahora se encuentran en plena faena que proporciona a los fermosellanos una notable fuente de ingresos bien monetarios o como materia prima a través del llamado “oro líquido”.

Es el momento de la recolecta de la totalidad del fruto del olivo y de su transporte a la almazara, labores que dependen exclusivamente del labrador- productor que es quien pone la mano de obra. La fase de elaboración pasa a desempeñarla la almazara cooperativa.

Años atrás, para “pañar” las aceitunas en Fermoselle, se empleaba el sistema tradicional del ordeño sobre el olivo o desde el suelo depositando el fruto en las alfarjuelas. Era el  trabajo más duro al realizarse manualmente. Lo normal era encontrarse con días de frío, nieblas, lluvia e incluso heladas que convertían la recogida en un infierno para las manos que enseguida se “engariñaban” al repelar las ramas. Otra forma más llevadera era, y es, el vareo; aunque con ella se castiga  al olivo al tener que golpear las ramas para que se desprendan las aceitunas. En la actualidad se realizan con vibradores mecánicos y pértigas de fibra que facilitan una recogida más rápida y cómoda. La caída del fruto se efectúa sobre unas mallas o redes que se colocan rodeando el olivo y abarcando todo su vuelo, así se evita que se golpee directamente en el suelo.

El transporte hasta los lugares de almacenamiento y posteriormente a la almazara, una vez comunicada su apertura, se hace en cestos individuales con delicadeza para no dañarlas. Entre esas dos operaciones, el labrador realizará el limpiado de hojas y otras suciedades a base de artilugios o sopladores de aire.Ya en la almazara, se inicia el proceso de elaboración con las siguientes fases: pesado, lavado, molienda o molturado, batido, centrifugado, almacenamiento y envasado. Ahora solo resta distribuirla entre los asociados proporcionalmente a los kilos entregados.  

Lejanos quedan aquellos tiempos en los que se cultivaban la totalidad de los olivares esparcidos por todo el término municipal; los días que se trabajaba de sol a sol madrugando para iniciar el apañado con las primeras luces; el asado de pestorejo o la ensalada de escabeche de tonel con cebolla y aceitunas con los que se cumplía a la hora de almorzar o comer; las recuas de borricos y mulas con los costales atestados de los frutos en sus lomos; el ambiente casi en penumbra, a pesar de las llamas de la lumbre, de las tahonas del tío Regalao y el tío Largo; el ambiente cargado y ruidoso protagonizado por los que se reunían en ellas; mi tío Tirso que ejercía como entendido en los diferentes pasos de la elaboración en la del Regalao; los bollos que se “mojaban” en el aceite caliente recién hecha; las carreras infantiles de “barcos” arrastrados por la corriente del alperchín que discurría por la cuneta del Seco…En el tintero de los recuerdos quedan los posos de otros momentos y otras sensaciones que conformaban el ciclo completo de la recogida de la aceituna y la elaboración del aceite.

Finalizo con unos versos de una popular canción que reflejan con claridad lo que acontecía en esa época:

“Pa” ganar siete perras con la aceituna.

Te pones con el alba y hasta la luna.

domingo, 15 de noviembre de 2020

EL ACEITE DE FERMOSELLE

El pasado mes de agosto consultando la carta del Parador de Zamora me llevé una grata sorpresa al comprobar que ofrecía un menú en el que aparecía el aceite de Fermoselle. Denominaban al plato como “Sopa fría tamizada de tomates de la Vega del Duero con perlas de aceite de Fermoselle”. Todo un lujo encontrar un producto de nuestro pueblo en un establecimiento de categoría máxima.

Debo reconocer que desde hace muchos años el aceite de Fermoselle es muy valorado no solo en los hogares de los fermosellanos y familiares sino por gentes que visitan  la Villa y por profesionales de la restauración. Corrobora esta afirmación la facilidad con la que se comercializa a pesar de que su precio compita con otras aceites superconocidas a nivel nacional.

La bodega cooperativa, a través de su almazara, recoge la mayor parte de la aceituna del término municipal y una vez molturada  reparte el aceite entre sus asociados, quienes  la ponen a la venta bien envasada y etiquetada una vez hecho el acopio para su propio consumo. Por otro lado,  desde hace unos años son varios los cosecheros que se han lanzado a la comercialización del aceite con marketing   muy estudiado y diseños de embotellados exclusivos que les ha llevado a la obtención de reconocimientos en ferias, exposiciones y concursos a los que han acudido con este llamado “oro líquido”.

Traigo a colación dos empresas oleícolas, ambas de ámbito familiar, ubicadas en Fermoselle, por ser las más conocidas, las que más profesionalmente ofrecen sus aceites artesanales y las más destacas como referentes de innovación, sostenibilidad y calidad. Me refiero a Douroliva (https://www.douroliva.com/) accésit en el concurso “Historias Inspiradoras by Duero Douro 2.018”  y a Pago Los Bichos (https://www.pagolosbichos.com/) con dos medallas de oro en el concurso internacional de AOVE del “Olive Japan 2.020”. Para refrendar esa calidad trascribo la valoración que el jurado de Great Taste (Gran Sabor) 2.020 del Reino Unido hace sobre el aceite de El Pago  Los Bichos, concurso en el que obtuvo dos estrellas y en el que se evalúan todo tipo de alimentos y bebidas examinadas por un numeroso grupo de expertos: “Es verde vibrante  con aromas a piel de manzana. Tiene notas de frutos secos crudos ligeros inicialmente en el paladar, que florecen en notas frescas, verdes, a ensalada de hojas de mostaza, transformándose lentamente en un final equilibrado de pimienta. Es un aceite bonito y bien equilibrado”.

La marca aceite de Fermoselle, a pesar de no poseer la Denominación de Origen (sería muy conveniente obtenerla) aporta un valor incuestionable al conocimiento de la Villa a través de la gastronomía y camina fuerte de cara al futuro. Así hay que reconocerlo felicitando a esos jóvenes emprendedores.

Ofrezco un video realizado por TV Zamora en 2.016 en el que se muestra  a Ricardo Regojo Díez conocido como “El Largo”, fallecido hace varios años, elaborando el aceite a la antigua usanza en su almazara, hoy ya desaparecida. Según mis noticias ha sido adquirida por un empresario fermosellano para rehabilitarla aplicando las nuevas técnicas.

viernes, 30 de octubre de 2020

 ROMANCE FERMOSELLANO

AGUSTÍN BORGES

2º Premio Poesía “Fermoselle 2.020”

 

¡Y ahora poeta! Agustín Vicente Borges Veloso, conocido popularmente como “El Madrileño” es un fermosellano de los de vanguardia, de aquellos que llevan por montera el haber nacido en la Villa de los Arribes y a la que conoce, incluidos sus vecinos, como nadie; no en balde sirvió desde el ayuntamiento como policía municipal durante más de 40 años.

Hombre aficionado a muchas cosas: cantautor, tamborilero, viticultor, amante de la naturaleza, narrador de leyendas populares, defensor de las tradiciones de la zona sayaguesa y ahora poeta con renombre.

Agustín ha compuesto muchas letras que posteriormente las ha musicalizado. Y este año ha querido darnos a conocer un romance que presentó  al concurso de poesía organizado por el ayuntamiento en la primavera pasada siendo ganador del segundo premio. Titula su obra como “ROMANCE FERMOSELLANO”. Ha querido poner en verso, 76 en total, una historia real que le contó muchas veces su abuela de lo que le ocurrió a una mujer fermosellana que emigró a América, más concretamente a Buenos Aires, al igual que lo hicieron otros muchos a comienzos del siglo pasado. Pues bien, Agustín nos ha sorprendido con un romance “típico de ciegos” que cumple las características propias combinando la métrica de octosílabos rimados en consonante, aunque solo la mantiene en cada estrofa. El léxico empleado es sumamente fácil y cercano al habla popular. El tempo y el orden se mantienen hasta el final del poema. ¡Enhorabuena!

La generosidad de Agustín es tan admirable que nos ha querido recitar su propio poema con una certera dicción. Muchas gracias, poeta.



martes, 27 de octubre de 2020

“A VUELAPLUMA”

IN MEMORIAM A MANUEL LUELMO

Quien otrora fuera alcalde de Fermoselle entre los años 1.992 y 2.011 ha fallecido en Zamora siendo enterrado en su pueblo natal, Fermoselle, el 26 de octubre. Manolo, político de los de verdad se aupó a la alcaldía de la Villa tras una moción de censura al socialista Valentín Ramos. Un hombre con claros principios democráticos trabajó con ilusión por mejorar la vida de sus conciudadanos. Persona laboriosa, afable, dialogante y cercano sin miramientos dedicó sus casi 20 años en el consistorio  a “ser el alcalde de todos los fermosellanos y de todos los partidos sin distinción de ideologías” como declaraba a los nueve meses de su elección. Durante su cargo como regidor hay que destacar en su gestión logros como el nuevo depósito del agua, la construcción de las 18 viviendas sociales en el Convento, la construcción del polideportivo, el impulso a los festejos taurinos y las verbenas populares con grupos orquestales de renombre, la Declaración del Parque Natural de Arribes, el velatorio de San Albín, el águila de granito, entre otros,  y por encima de todos el Centro de Interpretación y Casa del Parque “Convento de San Francisco” que es el punto de atracción de todos los visitantes.

En marzo de 2.009 la Casa de Castilla y León de Barcelona le concedió la distinción de “Zamorano del Año”.

Transcribo su “salutación” recogida del programa de fiestas de 1.993. Dice así: “Tengo el honor y la inmensa satisfacción de dirigiros mi más entrañable saludo, con motivo de la celebración de nuestras tradicionales FIESTAS DE SAN AGUSTÍN/93.
Pueblo emprendedor, esforzado y trabajador, donde la historia demuestra su tenacidad y avance hacia más y mejores metas de progreso y bienestar común. Gentes honradas, generosas, y hospitalarias donde las haya, bien puedo decir con orgullo que “SI EL TRABAJO DIGNIFICA AL HOMBRE, NO LO HAY MÁS DIGNO QUE EL FERMOSELLANO”.

He de hacer especial mención a los fermosellanos que un día partieron hacia otras tierras, como yo también lo hice, con la inquietud de emprender prósperas empresas.

En la presente edición festiva hemos tratado de combinar: TRADICIÓN y PRESENTE de nuestras fiestas. Si lo conseguimos será con la colaboración de todos vosotros, para esplendor y realce DE UN PUEBLO SINGULAR: NUESTRO QUERIDO FERMOSELLE.

Introducimos este año, tres novedades que a la vez son ancestrales tradiciones: EL PRAO, LOS ENCIERROS A CABALLO y LA PLAZA DE AÑEJA MADERA EN LA PLAZA MAYOR..

En la plaza portátil renovamos con nuevo impulso el programa de espectáculos iniciado años atrás: CORRIDA, FESTIVAL TAURINO CON PRIMERAS FIGURAS DEL TOREO, REJONES y UN LUCIDO RODEO MEJICANO.

Tradición y presente, con proyección de futuro, para unas FIESTAS SIN IGUAL, donde se contemplan actividades deportivas, culturales, lúdicas, gastronómicas, etc. en las que Las Peñas tendrán un papel preponderante.

Si todos participamos y colaboramos a la mejor consecución del programa, sin duda el éxito redundará en beneficio de FERMOSELLE, destinatario final de nuestros esfuerzos y desvelos, logrando con ello dar mayor renombre a todo lo nuestro.

FERMOSELLANOS y FORASTEROS, AMIGOS TODOS, vayan desde estas líneas mis deseos de SALUD y HERMANDAD.

”FELICES FIESTAS”

martes, 20 de octubre de 2020

 VOCES ANGELICALES ATESTARON EL SANTUARIO

Esa sería la definición más real de lo que aconteció días pasados en el Santuario de la Virgen de la Bandera en la villa de Fermoselle. Organizado por la Diputación y el Obispado de Zamora se celebró un concierto de música sacra a cargo de la agrupación musical Ensemble Semura Sonora dirigida por Lucien Julien-Laferrière en colaboración con la coral Camerata Primo Tempo dirigida por Mercedes Lorenzo Arnaz. 


El recital, enmarcado en el ciclo musical denominado “Sonoridades Olvidadas” recogió algunas de las obras de los maestros de Capilla (Alonso Tomé de Cobaleda, Manuel Agullón y Pantoja, Manuel de Osete, José Bonet y Manuel Mancebo) de la Catedral de Zamora entre los años 1710 y 1788.

La presentación corrió a cargo de Ana Robles, hija del periodista fermosellano Sixto Robles Farizo, profesora en el Conservatorio Profesional de  Música de Salamanca e investigadora de este tipo de música en el archivo catedralicio zamorano.

Siguió el concierto propiamente dicho con la puesta en escena de ocho composiciones que deleitaron a los asistentes que llenaron el aforo permitido. Espectacular interpretación que se desarrolló con parte de cantantes e instrumentistas en el altar y en el coro consiguiendo una conjunción perfecta de todas sus voces.

Impresionantes las intervenciones de la soprano Lina Marcela López y el contratenor Alberto Miguélez Rouco que con sus timbres de voz pusieron a prueba la acústica de este espacio que se debería aprovechar para otros eventos musicales parecidos.

La hora larga que duró la actuación fue seguida con cierta admiración por los espectadores que vibraron sobremanera demostrando su satisfacción con sonoros y largos aplausos al final de cada interpretación. Muchas gracias por el obsequio de vuestro arte.

En las paredes del Santuario de Nuestra Señora de la bandera seguirán sonando por mucho tiempo unas voces angelicales que volaron de Zamora a Fermoselle.

martes, 13 de octubre de 2020

 ¡CÓMO SIENTO A FERMOSELLE!

EDUARDO RODRÍGUEZ

1º Premio Poesía “Fermoselle 2.020”

Eduardo es un poeta que lleva a Fermoselle como bandera. Ha participado como rapsoda en buena parte de las 11 ediciones de los “Atardeceres Poéticos” organizados por la Asociación “El Pulijón” demostrando su buen hacer en el campo de la lírica. Muchos de sus poemas tienen como protagonista a Fermoselle conjugando con gusto y dominio la temática y el léxico junto a la métrica y la rima. Fruto de su trabajo como escritor es el primer premio obtenido en el concurso convocado por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Fermoselle el pasado mes de marzo. Este es su poema titulado: ¡Cómo siento a Fermoselle!



viernes, 9 de octubre de 2020

 TRÍO DE INICIATIVAS TEMÁTICAS

En la conferencia que impartió el pasado mes de agosto en Fermoselle el archivero vallisoletano José María Burrieza Mateos, de forma un tanto perspicaz, dejó flotando en el ambiente tres propuestas  o iniciativas con la posibilidad de ser estudiadas y desarrolladas en Fermoselle con la finalidad de dinamizar la actividad diaria de los vecinos e incentivar el turismo en la Villa.

La primera nos presenta al obispo de Zamora Antonio Osorio de Acuña y la Guerra de las Comunidades de Castilla cuyo final acaeció en Villalar de los Comuneros (Valladolid) el día 23 de abril de 1.521 con la derrota y ajusticiamiento de los líderes comuneros Padilla, Bravo y Maldonado. No llego a entender con claridad la relación causa efecto de Fermoselle con la derrota de Villalar cuando en esa fecha el obispo Acuña, el “comandante  comunero fermosellano”, se encontraba en Toledo desde donde intentó huir hacia Francia siendo encarcelado en Navarrete y posteriormente trasladado al castillo de Simancas donde fue ahorcado el Viernes Santo de 1526. Tal vez lo ocurrido el 23 de abril de 1521 en el que la villa de Fermoselle fue tomada por las tropas del emperador Carlos I y arrasado su castillo por real orden dé pie a celebrar el próximo año el quinto centenario que propuso Burrieza.

Siendo así, la Asociación Cultural El Pulijón se adelantó a tal acontecimiento recordando al Obispo Acuña durante la Cena Medieval celebrada en la noche del lluvioso Domingo de Toros de 2.019 con “la
recreación de los avatares del obispo Acuña y el alcaide Ronquillo en la fortaleza de Fermoselle, argumentada y dirigida por la socia Adriana,  protagonizada por varios actores del Pulijón. Resultó de una originalidad adaptada al momento y al lugar.” Así se recoge en el post del 26 de agosto aparecido en el blog del Pulijón (
http://elpulijon.blogspot.com/2019/08/noche-magica-recreando-el-medievo.html.
Adriana, a punto de finalizar sus estudios de Dirección Escénica y Dramaturgia en Valladolid, basó su guión en textos que aparecen en el libro publicado por José María Fernández Conquero titulado “Acuña, el obispo comunero”.

La segunda propuesta está relacionada con la Carta Foral que Alfonso IX, último rey de León,  estando en Fariza acompañado de sus hijas Sancha y Dulce, otorgó fuero al concejo de Fermoselle el 16 de febrero de 1221. En ella se recogen unas breves “normas” por las que habrían de regirse todos los vecinos, a excepción de los doce “postores” que continuarían rigiéndose bajo el fuero del concejo de Zamora. Como se puede comprobar con la fecha anterior, estamos a poco más de 4 meses para que se cumpla el noveno centenario de tal decisión.



Por último y como más llamativa y novedosa es la referente a un documento en el que se recoge que durante diez años el rey Carlos III estuvo mandando a su hija Mª Luisa de Borbón, Emperatriz Consorte del Sacro Imperio Romano Germánico seis “dozenas” de jamones de Fermoselle. En base a ello, el archivero invita a industriales y emprendedores de  Fermoselle y entorno a formar una “comisión de calidad” para solicitar una denominación de origen de los jamones de la zona. Ahí queda la invitación y el reto.

El tiempo no se detiene. Las propuestas están presentadas y justificadas. Su intencionalidad es muy concreta. Es momento de aprovecharlas y ponerse manos a la obra.

domingo, 20 de septiembre de 2020

DON JOSÉ CABEZAS Y LA COOPERATIVA DE FERMOSELLE HACE 59 AÑOS



En estos días en que Fermoselle se encuentra engalanada aprovechando la época de la vendimia queremos refrescar la memoria con una información aparecida el día 8 de junio de 1.961 en el diario el IMPERIO de Zamora. 


La noticia se centra en Benavente donde se reunieron unos 250 agricultores vinateros pertenecientes a más de treinta pueblos de la comarca para la aprobación de los Estatutos de la Cooperativa Vinícola Comarcal de la localidad zamorana. En ella estuvo presente el entonces presidente de la Bodega Cooperativa “Virgen de la Bandera” de Fermoselle don José Cabezas Gonzalo.

Don José Cabezas, que ejercía como médico de familia o de cabecera en la Villa por aquel entonces, tuvo la oportunidad de participar en la Asamblea. Transcribimos lo relativo a su intervención:

”El Delegado Provincial de Sindicatos presentó a los asambleístas a Don José Cabezas y los invitó a que formulasen cuantas preguntas quisieran en torno a la Bodega Cooperativa que él rige en Fermoselle. En un diálogo francamente fructífero, en señor Cabezas explicó todo el proceso de creación de la bodega de Fermoselle. Manifestó que habían sido grandes los obstáculos y dificultades, pero unos y otros fueron vencidos, merced al entusiasmo y a la fe de los cooperadores, que, en número de 265, construyeron una bodega de cerca de cinco millones de pesetas de coste y que, en su primer año de funcionamiento, ya se pueden palpar los beneficios en orden a la mejor elaboración del vino y a su colocación en los mercados a precio superior a los que quedaron fuera de la Cooperativa. 

Señaló, así mismo, que esos mismos cooperadores, convencidos de que marchaban por el buen camino, realizaron un tremendo esfuerzo para construir una almazara, cuyos beneficios pueden calcularse, sabiendo que antes las almazaras industriales daban al productor once litros de aceite por cien kilos de aceituna, mientras que la Cooperativa entrega a sus socios unos veinte litros y medio. Un sencillo cálculo descubrió a los reunidos que en un par de años se amortizaba el coste de las instalaciones. 

El señor Cabezas manifestó también, que la bodega con capacidad para 105.000 cántaros de vino, podría liberarse en cuatro o cinco años. Todo esto ha provocado una saludable reacción en los no cooperadores, muchos de los cuales  desean incorporarse a la Cooperativa. Tal es así, que ya se están tomando las medidas para proceder a la ampliación de la bodega”. Terminado este diálogo, que sirvió para abrir los ojos a quienes pudieran abrigar alguna duda acerca de la Cooperativa, en Delegado Provincial cerró la Asamblea.”

Pues aquí queda constancia del valor del cooperativismo en Fermoselle que fue tomado como ejemplo en otras zonas vitivinícolas de Castilla la Vieja.

lunes, 7 de septiembre de 2020

A LA VIRGEN DE LA BANDERA
Madre de la Bandera. Este año 2.020 el miedo al virus ha superado la realidad. No hubo posibilidad de trasladarte hasta la parroquia para sentir tu cercanía durante las fiestas. Te has quedado incomprensiblemente sin la novena habitual en tu honor. No hemos tenido ocasión de postrarnos  ante tu imagen en el Santuario que te acoge. Pero nada nos impedirá que te tengamos presente durante todo el año y especialmente el día de tu fiesta correspondiente al 8 de septiembre. Ese día algunos fermosellanos tendrán la suerte de contactar contigo aunque solamente sea durante la misa y otros muchos, los de la diáspora, te dedicarán una Salve como oferta y homenaje pues te sienten como Madre del Cielo o seguirán la eucaristía a través de las redes sociales.

Desde “El Pulijón” queremos invocarte a través de este poema escrito hace años ya por nuestra socia Ana P. Seco Cervino  y presentado en uno de los certámenes líricos organizados por dicha asociación:




¡Virgen de la Bandera!

Alrededor de tu manto,
Cantan los pájaros.
La luna se viste de gala,
Para besarte las manos.

Tú; Virgen, reina de Fermoselle,
Coronada por Tormes y Duero,
Tú, que desde el Convento,
Proteges el pueblo entero.

A ti, que tanto queremos,
¡Oh! Virgen de la Bandera,
Por ser como Tú eres,
Todo el pueblo te venera.

Tus hijos de Fermoselle,
Y la Gran Peña El Pulijón,
Desde todos los rincones,
Te imploramos con el corazón.

¡VIVA NUESTRA REINA!
¡VIVA LA VIRGEN DE LA BANDERA1
¡Y VIVA NUESTRA PEÑA EL PULIJÓN!

La autora del breve audiovisual es Lydia Seisdedos, también componente de esta Peña.