viernes, 23 de diciembre de 2016

YA LLEGA LA NAVIDAD
El mes de diciembre nos ha dejado junto a la puerta de Navidad. Es el momento más propicio para colarnos en los hogares de socios, amigos y simpatizantes de esta gran familia que forma la peña “El Pulijón” de Fermoselle. Aprovechamos esta maravillosa ocasión de la venida del Niño Jesús para deciros que la navidad es fundamentalmente fraternidad y regocijo familiar en torno al que va a nacer. Eso hay que celebrarlo como se merece: ágapes, turrones, luces de colores, belenes y árboles navideños, cánticos de villancicos y tarjetas (cada vez menos personales) con los deseos más diversos, con mazapanes, con los regalos de los Reyes de Oriente…Sintámonos conformes con lo que tenemos tratando de mejorar aquellas situaciones que no nos permiten la felicidad que esperamos. 
Que estos días de abrazos compartidos nos lleven a un nuevo año 2.017 para que en el transcurrir diario se hagan realidad todos aquellos anhelos que perviven en lo más recóndito de nuestro corazón. Mientras, entonemos este villancico tradicional de estas tierras castellanoleonesas.

“Esta noche los pastores
Se han quedado en el aprisco
Tocando las castañuelas
Y haciendo fiestas al Niño.

Las estrellas de oriente
Van anunciando el camino
Que han de seguir los pastores
Al ver al recién nacido.

Hacer pastores que suenen
La gaita y el tamboril
Que en un portal ha nacido
Un hermoso querubín.




Tiene el infante los labios
Rojos cual bellos claveles
Y el azul de su mirada
Tan dulce como las mieles.”

Danzar pastores que ha nacido un Niñito
Suenen las gaitas, palillos y panderetas,
Danzar pastores que ha nacido un querubín,
Danzar pastores que ya está el Niño aquí.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

EL BELÉN MONUMENTAL DE FERMOSELLE
No es que Fernoselle tenga una tradición belenista contrastada pero puede hacer gala de que esta costumbre tan arraigada en muchos de los hogares fermosellanas se hace presente de manera pública desde hace ya varios años en la localidad.
Por aquel entonces la  Asociación de Mujeres Fermosellanas (AMFER)  planteó entre sus componentes la posibilidad de crear un taller de manualidades con la finalidad de modelar y construir una serie de personajes y otros elementos que conforman un belén navideño. La idea fue muy bien acogida e inmediatamente se pusieron manos a la obra. Con todo el material elaborado  se montó el primer “belén gigante” en el lugar más apropiado de la villa como son los soportales existentes en la plaza mayor confiriéndole un empaque de realismo que engrandece las obras que allí se exhiben durante el periodo navideño. ¡Quién diría que un espacio que en algún momento llegó a ser la prisión del pueblo ahora acoge la representación del nacimiento de Jesús!
El reconocimiento popular animó al grupo de mujeres que cada año ha ido aumentando el número de conjuntos que conforman el belén, de tal manera, que en la actualidad llenan por completo el espacio de las arcadas ofreciendo al público una amplia visión de todo lo relacionado con la natividad del Niño Dios.

Hay que agradecer a estas mujeres, que se encargan de mantener y montar el belén monumental, su trabajo y dedicación desinteresada a esta obra para demostrar que en Fermoselle se vive la Navidad como en otras épocas ya pasadas, algo que no ocurre en otros lugares que lo único que persiguen es eliminar de un plumazo todo lo que suene a religiosidad, sobre todo si es cristiana.
El videomontaje de A.C.S. nos ambienta la navidad fermosellana.





miércoles, 7 de diciembre de 2016

EL OTOÑO SE FRENA EN FERMOSELLE
Avanzamos hacia el invierno inexorablemente aunque en Fermoselle parece que va con retraso esa transición estacional. Allí aparenta como si se hubiese frenado durante unos días para darle un empaque de pueblo diferente al haber sido colocado en un paraíso terrenal que denominamos Arribes del Duero. 










La atmósfera aun nos habla de otoño, los árboles, en general, se resisten a quedarse desnudos totalmente antes de llegar al nuevo año, los viñedos siguen revestidos por infinidad de tonos ocres y amarillentos de pluralidad de matices, los madroños exhiben sin miramientos la exuberancia y el colorido de sus frutos en pleno apogeo, mientras la aceituna se resiste a trocar su túnica verde por la azulona que denota su madurez y, cómo no, también el rusco aporta su exquisitez colorista en esa simbiosis de su botón rojo con la hoja matriz. Hasta los atardeceres compiten en belleza con los que acostumbramos a contemplar allá, en el horizonte lusitano, durante el verano que, ese sí, ya quedó atrás.




Y es que el otoño, estación un tanto triste y melancólica, en Fermoselle muestra su semblante más agradable a la vista de aquellos que invitados por su hermosura se acercan hasta la villa en busca, precisamente, de las características especiales que ofrece esta estación. Y dicho sea de paso, todos regresan enamorados de este lugar, de estos paisajes, de este pueblo medieval, de sus  gentes hospitalarias que aún salen al campo a laborear o a pasear porque el otoño se aferra a sus vidas.


Todo lo escrito se materializa en los Olivicos, en la finca del Pulijón y su entorno. Como se puede apreciar en las imágenes que completan el texto, el otoño sigue ahí, enfrentado al invierno que intenta abrazarle con sus nieblas y bajas temperaturas. Aun queda tiempo por delante para que la naturaleza trastoque su cara otoñal, por lo que procuraremos disfrutar de esa templanza que nos regala.

martes, 6 de diciembre de 2016

EL PULIJÓN EN TORDESILLAS
Seguro que a muchos de nuestros seguidores le sorprenderá el titular. Pues sí, el Pulijón es actualidad en Tordesillas, no directamente, pero sí a través de las actividades que en estos momentos están realizando dos socios en la Villa del Tratado.
Nuestro presidente Alberto ha conseguido hacer realidad uno de sus sueños, cual es mostrar en público su colección de efectos relacionados con la cerveza, en especial botellines y latas. La afición ya le viene de lejos. 
Allá, en su viaje de fin de bachillerato en París, le picó el gusanillo de guardar como recuerdo unos botellines que había tomado con sus compañeros. Este fue el germen que prendió con fuerza en Alberto y que el transcurrir de los años y con la colaboración de muchos amigos desde aquel entonces le ha llevado a ser un excelente conocedor del tema. 
Desde el día 19 de noviembre presenta en la vinoteca CAPRICHOS DE LA REINA JUANA de Tordesillas su colección particular formada por la nada despreciable cifra de casi 1.300 piezas cerveceras. En este incomparable marco (antiguo Museo de la Radio) y aprovechando las vitrinas allí existentes, todas iluminadas en su interior, ha conseguido un “espectáculo visual” que no es fácil encontrar en Castilla y León.
Están catalogadas por países, las de España por Comunidades Autónomas y las de Castilla y León por provincias.
Completan la exposición una serie de complementos que conforman el mundo de la cerveza: posavasos, carteles, fotografías, folletos, copas, jarras, gorros, barriles, etc. y que amplían el contenido de la muestra.
La clausura de la exposición  no tiene día marcado por lo que es posible visitarla durante largo tiempo.



















Aunque ya clausurada, se ha podido contemplar en la sala de exposiciones de las Casas del Tratado de Tordesillas una muestra de vestimenta tradicional organizada por el Grupo de Danzas Juana I de Tordesillas. A la inauguración asistieron el alcalde de la localidad, la concejala de cultura y concejales de la oposición junto a un nutrido grupo de personas. Durante la semana que ha permanecido abierta ha sido visitada por un numeroso público especialmente femenino.

En esa agrupación folclórica participan activamente Ruth Gavilanes, que dirige la sección infantil, y sus hijas Carla y Celia. También colabora esporádicamente Antonio Gavilanes. En dicha exposición se mostraron varias piezas de Fermoselle: dos trajes de hombre, dos de mujer, uno de niña y un mantón de manila. Quiero destacar que todos han sido valorados de manera especial por los visitantes que se han interesado por la zona zamorana que representaban. Damos las gracias a Pilar Seisdedos y su hija Zaida, a Sara Garrido, a Chelo Cebrián y a Mary Carmen Fidalgo por ceder el mantón y sus trajes que en esta ocasión han servido para dar a conocer la riqueza de nuestra indumentaria femosellana.

lunes, 5 de diciembre de 2016

SILENCIO EN EL PULIJÓN
No pasa nada especial. Solamente que estamos a principios de diciembre y nuestro hogar peñero guarda silencio, reposa en soledad esperando tiempos mejores y se recupera de los trotes estivales. Tal vez la mayor parte de socios no la han visitado en esta época del año. Todo  sigue tal cual la dejasteis en el mes de agosto, pasadas las fiestas, pero ahora rezuma un toque especial. No hay apreturas, ni algarabía infantil,  tampoco sones de tamboril ni cánticos destemplados, ni por supuesto “cubatas” y meriendas. El ajetreo de la cocina y las faenas del tractor no causan problemas. La bodega sigue allá, abajo, sin limonada ni chochos para saborear. Todo se encuentra en estado de letargo incluido nuestro ínclito murciélago que de momento no se hace visible. ¿Y qué pasa con las partidas de la sobremesa? Pues que no es necesario madrugar mucho para encontrar pareja de juego puesto que no las hay.

No queremos trasmitir tristeza ni mucho menos desolación. Es otra forma de vivir y sentir nuestra peña. Así es nuestro querido Fermoselle y por ende, nuestro Pulijón. Las obligaciones del laboreo de unos y los estudios de otros no les permiten disponer de varios días de asueto para regresar al terruño y darse un paseo por las dependencias del Pulijón. Pero no hay que preocuparse. Para romper con esa especie de inactividad peñera, ya habréis recibido la información que se envía por estas fechas junto a las cuestas anuales. Y para que todo sea más completo y aunque de manera virtual, aquí disponéis de una serie de instantáneas que reflejan el orden y la tranquilidad que se respira en la peña. Solamente es una situación pasajera. Pronto llegará el verano.

sábado, 15 de octubre de 2016

QUERIDA LUNA
EDUARDO RODRÍGUEZ MOSET
Eduardo, fermosellano consorte por parte de su esposa, lleva participando asiduamente en la programación de los “ATARDECERES POÉTICOS” que el Pulijón organiza coincidiendo con las fiestas patronales de San Agustín. Eduardo es recitador de sus propios poemas y tanto su actividad de rapsoda como la de poeta las realizas con maestría poniendo sus sentimientos y su corazón en cada una de sus obras. Aquí dejamos uno de sus últimos poemas dedicado a la luna que tan espléndidamente se puede contemplar en muchas de las noches fermosellanas.

De ayer a hoy, todo ha cambiado,
todo es completamente distinto,
parece que todo se ha combinado
y el espacio ya no es infinito.
Te veo a ti, mi adorada luna,
con la cara vestida de amargura,
acaso ¿ya no te sonríe la fortuna?
¿o es que no deseas que a ti se acuda?
Ya no te admiro, como lo hacía en el pasado
en las noches de primavera: nítidas, claras,
cuando majestuosa salías al ocaso
y marchabas sonriente al despuntar el alba.
Pero: ¡grita, protesta!
no dejes que te pisen el terreno,
mira el corazón humilde del poeta,
que implorando por ti, suplica al cielo.
No los sientes, observa…
y tu luminosa cara se tornará oscura;
y así los humanos, conquistarte quieren
e irán los que te adoran tristes a la sepultura.