40 ANIVERSARIO DEL PULIJÓN
1.973 – 2.013
Emilio García Codesal es el socio
encargado de las “cuentas” del Pulijón. Cuando en 1973 se constituyó la primera
Junta Directiva figuró con el cargo de
Tesorero hasta que hace unos años pasó a la situación de Vicetesorero pasando a
ocuparse de la tesorería su hija Pilar. Ha ejercido y ejerce su trabajo con
mucha dedicación, responsabilidad y seriedad. Siempre ha estado en la primera
línea de actuación en todas las decisiones importantes que han afectado en el devenir
de la Asociación.
Falleció el 10 de junio de 2.021 debido a la enfermedad del COVID-19
Su artículo para la revista ocupó un
largo espacio por lo que debido a su extensión lo publicamos en dos post.
HISTORIA
DEL PULIJÓN (I)
Esta pequeña y gran HITORIA DEL PULIJÓN, se la dedico a
todos los nuevos valores que se han ido incorporando al cumplir los 18
años y posteriormente a los 25 años con
todos los derechos como sus padres “los socios fundadores” alrededor del 67%
del total empezando por Mª Otilia García Gómez y acabando en Ángel Pinto Ruiz
para que sepan y puedan contar a generaciones venideras como se fundó nuestra
GRAN PEÑA FERMOSELLANA “EL PULIJON”.
Además lo voy hacer por “entregas”,
porque sencillamente, se intentó hacer una revista al cumplir el décimo
aniversario, después a los 20 y ahora (espero que ésta sea la de verdad) al cumplir los CUARENTA AÑOS.
Esto
es lo que no se llegó a publicar con motivo del X Aniversario:
“En esta breve historia de nuestra
GRAN PEÑA FERMOSELLANA “EL PULIJON”, tengo encomendado la tarea de realizar un
pequeño análisis socio-económico, para ello, y comprendiendo lo poco grato que
resulta la recopilación de simples datos numéricos voy a discernir en tres
apartados:
a) Socios b) Cuotas c) Domicilio social.
S O C I O S :
Aún me parece estar viendo, en aquel
domingo del mes de septiembre de 1.973 entrar en el Bar Fermoselle de la
localidad de Basauri a Alfredo, Varas, Monchi, Lice y a Seco, si no mal
recuerdo. Me pregunto sobre el motivo de tan extraña visita ¿qué traerán éstos
por aquí? Mis dudas pronto fueron resueltas. Mientras apurábamos unos
“chiquitos” me comentaron su plan, “...queremos formar una Peña para nuestro
FERMOSELLE, se nos mueren las fiestas, venimos aquí porque contamos contigo…”Y
dicho y hecho. Aparte de los arriba mencionados, allí se encontraban los
Tarabillas y otros “echando la tradicional partida”.
YA
ESTAN LOS PRIMEROS SOCIOS. Desde aquel lejano día encabezan la lista de socios
con el número 1 y 2, José Fernández Vaquero y Tomás García Diez respectivamente.
A partir de ese domingo, la lista de
socios se va engrosando con nuevos fermosellanos que se sienten preocupados por
el decaer de las fiestas. Conscientes de la existencia de sangre fermosellana
por todos los recovecos de la
Península y extranjero, nos dirigimos a Don Ángel (q.e.p.d.)
solicitándole nos proporcionara direcciones de fermosellanos pero nuestras
ilusiones no cuajaron en un primer momento, así lo demuestra el hecho de que
contestaron a nuestro boletín de inscripción muchos menos de los que en un
principio pensábamos. De tal forma que para el mes de Julio del 74 tan solo
contábamos con 46 socios. Hago referencia al mes de Julio, porque en aquel mes,
de paso por Barcelona, le comento a Laguno lo que por Bilbao se estaba tramando
y de “Los Corrales de Castilla” me traigo en la cartera otros nuevos 7 socios.
En Agosto, ya en el pueblo, fuimos
dando a conocer nuestros proyectos, se nos fueron adosando nuevos
simpatizantes. Fijamos una fecha tope o límite de admisión el “Sábado de Toros”;
recuerdo que aquel mismo día me hicieron levantar de la cama bastante antes de
la hora de “ir al Prao” los dos últimos socios de aquel año.
Desde estos festejos del 1.974, en
los que la GRAN PEÑA
FERMOSELLANA “EL PULIJON” contaba con 74 socios hasta los 81 de la actualidad,
hemos tenido constantes altas y bajas, llegando incluso a superar el centenar.
Concretamente en agosto del 79, la
Peña estaba compuesta de 109 socios.
Otro dato interesante
estadísticamente, es el que por nuestra Peña han pasado, a parte de los socios
actuales, otros 59 que han ido causando baja paulatinamente por unos motivos u
otros. Entre ellos, cabe recordar en estas líneas, a modo de homenaje, aquellos
que fallecieron siendo socios en el momento del óbito: José Luis Luelmo, José
Almendral, Manuel Funcia Diez, Ángel Gómez Miranda y Ángel Vaquero.
Así
mismo recordar la baja de la señorita Adela Vaquero, socia soltera, que
afectada por el hechizo del amor unió su vida en matrimonio con el también
socio soltero Antonio Baz.
C U O T A S:
La primera reunión tuvo lugar en el
mes de septiembre de 1.973. Entre otras decisiones se acordó fijar el sistema
de cuotas:
a)
Cuota
de entrada 500,-- Ptas. (aún hoy día sigue siendo la misma cifra exigida para
la entrada en la Peña
a todo nuevo socio).
b)
Mensualidad:
100 Ptas.
De esta forma llegada
las fiestas agosteñas todos los socios habrían aportado la cantidad de 1.200
Ptas.
Esta
cifra resultante se mantuvo como cuota durante varios años, exactamente hasta
el verano del 78.
Han sido muchas las veces que me he
cuestionado sobre cómo nos la podíamos ingeniar para sostener la Peña con tan raquíticas
cuotas, porque hay que considerar que con las mismas se realizan todas las
actividades que se llevan a cabo, cara a los festejos de agosto, incluyendo los
“asaos” y demás meriendas que degustamos. ¿Puede ser una respuesta válida, la
existencia de un buen grupo de socios que pagan religiosamente la cuota y que
por cualquier causa no acuden a ninguna merienda? Esto supone una recaudación
mayor para los mismos gastos originados en ese año, dando lugar a tener
superávit.
Superávit con el que contamos en
mayor o menor medida a la hora de la liquidación efectuada al finalizar las
fiestas de cada año, a excepción del mes de agosto del 76 en el que los gastos
fueron mayores que los ingresos y fue preciso que la Junta Directiva
“apechugara” con aquel desequilibrio.
Aquella cifra de 1.200 Ptas. ha
sufrido varias alteraciones, concretamente en el año 78 se aumento a 2.000
Ptas., cantidad que quedó modificada en el año 1.980 a 3.000 Ptas. que es
la que se viene abonando en la actualidad.
Otro factor que hay que tener
presente en este análisis, es el modo de efectuar el abono de las cuotas. Ha
sido éste un gran inconveniente a la hora de realizar, a priori; un presupuesto
acerca de los gastos dedicados a las distintas actividades (competiciones,
música, juegos, meriendas, etc., etc.) en las fiestas de cualquier agosto.
¿Motivos?, uno y muy importante que quedará patente si nos basamos sin ir más
lejos en lo que ha ocurrido este agosto del 82.
Hasta el día que se celebró la Asamblea General
no había cobrado más que ¡¡DOS CUOTAS!! Queda claro ¿verdad?
De tal modo que año tras año se han
venido realizando “castillos en el aire” habiendo salido bien, no podemos
quejarnos, pero... ¿Y si algún año no sale? Desde estas líneas os propongo una
solución: domiciliar las cuotas, así sea quien sea el Tesorero podría
realizar un verdadero presupuesto y saber con lo que cuenta al iniciar las
fiestas.
DOMICILIO SOCIAL
Siempre fue uno de los mayores
anhelos de nuestra Junta Directiva el tener un lugar propio donde reunirnos, a
la vez que nos sirviera para hacer nuestras “limonadas” y poder cobijarnos si
algún año el buen tiempo no nos acompaña, por ejemplo, en la hora de las
meriendas.
Buscábamos soluciones, dimos muchos
pasos, viajes incluso para ver terrenos..., pero, este sueño, no dejaba de ser
eso. Un sueño malogrado. Mas todo se resolvió de una manera rápida e
imprevista. Durante 6 años habíamos venido disfrutando de una bodega cedida por
la Sra. María
Cecilia González (sirvan estas líneas para demostrar nuestra gratitud),
trascurrido este tiempo uno de los propietarios de aquella bodega puso
objeciones a nuestra presencia en la misma, y ¡¡ zas ¡! Al día siguiente se
acuerda comprar la casa puesta a la
venta por Ángel Pastrana en la calle Muladares, 26.
Como idea esta decisión fue un
éxito, pero, ¿cómo llevarla a la práctica?, es decir, ¿cómo pagarla? Tras
varios debates se decide invertir todos los Socios la cantidad de 2.000 Ptas.
en forma de bonos obligatorios, e independientemente cada socio podía
libremente adquirir cuantos bonos voluntarios deseara. Estos últimos
ocasionarían un pequeño interés.
En esta línea, se realizó el boletín
de suscripción que es enviado a todos los socios y al que van respondiendo poco
a poco un buen número de éstos. Recuerdo que la primera contestación que recibí
fue del socio Agustín Prieto del Barrio justamente dos días después de echar
las cartas al Correo y además dándonos aliento para proseguir con aquella
campaña.
Todo esto ocurría por el mes de
setiembre de 1.979, nos habíamos comprometido a pagarla en el mes de diciembre,
llegado éste, no solamente tenemos el dinero para correr con aquellos gastos
(la cifra ascendía a 475.000 Ptas.), sino que además nos sobra dinero. Este
superávit nos animó a invertir lo sobrante en el comienzo del derribo de la
casa e iniciar una nueva campaña dirigida a la colaboración de los socios para
realizar “lo soñado”, levantar NUESTRA SEDE SOCIAL.
Con este fin en una Asamblea
Extraordinaria celebrada en Abril del 80 se decidió realizar participaciones de
un valor de 15.000 Ptas. por socio como bonos de propiedad y sin intereses.
Así, poco a poco, grano a grano, con esfuerzo y mucho tesón: ¡¡AHÍ LA TENEMOS!!
Digo con esfuerzo y mucho tesón, porque de verdad, si nuestro domicilio social
es ya una realidad, se debe a la colaboración de todos vosotros; no sólo a
vuestra aportación económica tan significativa en aquellos difíciles momentos
por los que atravesábamos sino también a los trabajos realizados una vez
levantada para acondicionarla y mantenerla en buen funcionamiento.
Algunos les debió parecer excesiva
la aportación económica, tal vez, debido a las circunstancias de los malos
tiempos que antes apuntaba, mas, dimos facilidades para que por falta de estos
medios económicos no se borrase nadie, pero la desconfianza o vete tú a saber
qué, hubo varios que se nos dieron de baja.
Nuestro “SUEÑO” ha entrado ya en el
campo de las realidades, nuestro DOMICILIO SOCIAL funciona, aunque no en su
completa integridad, desde hace varios años. Ahora tan sólo queda desearnos que
sepamos y podamos disfrutarlo por muchos años y que sea un ejemplo para
generaciones presentes y venideras.
TAMBIEN EN FERMOSELLE, AUNQUE
SEA POR UNA SOLA VEZ, SABEMOS ESTAR UNIDOS, HERMANADOS.
Emilio García Codesal
…………………………Tesorero y
actualmente Vice-T