jueves, 31 de julio de 2025

  NIÑOS Y JÓVENES

(Revista 50 aniversario)

Desde sus orígenes, la Asociación Cultural “El Pulijón” ha sabido que el verdadero legado no se mide en años, sino en semillas bien sembradas. Y esas semillas son, sin duda, los niños. Ellos, que hoy corren entre juegos y talleres, serán mañana los que mantengan viva la llama de nuestras tradiciones y el espíritu de unidad que caracteriza a nuestro colectivo. 




No es casualidad que los actuales miembros de la Junta Directiva sean hijos de aquellos socios veteranos que, años atrás, participaron con la misma ilusión en las actividades pensadas para ellos.


El Pulijón ha dedicado tiempo, cuidado y creatividad a construir un espacio donde los más jóvenes no solo se diviertan, sino que aprendan y crezcan sintiéndose parte de algo grande. Cines de verano bajo las estrellas, competiciones deportivas que alimentan el compañerismo, concursos de arte y palabra, talleres que despiertan talentos ocultos, encierros infantiles llenos de emoción y, cómo no, la responsabilidad de portar con orgullo la pancarta que simboliza nuestra identidad.




Esta dedicación ha dado frutos. Basta con mirar a esos jóvenes que hoy, con la misma pasión de sus padres y abuelos, se sienten orgullosos de ser “pulijoneros”. Es en ellos donde habita nuestro futuro. Por eso, reafirmamos nuestro compromiso con las nuevas generaciones, sabiendo que el Pulijón seguirá latiendo con fuerza durante muchos años más.




Gracias, pequeños. Vuestros pasos seguirán abriendo camino.

viernes, 18 de julio de 2025

 “AMFER”

ENHORABUENA CON MAYÚSCULAS

Desde El Pulijón queremos trasladar nuestra más sincera felicitación a la Asociación de Mujeres Fermosellanas (AMFER), cuyo trabajo incansable se ha convertido en un motor imprescindible para la vida social y cultural de Fermoselle.

En los últimos años, un grupo de mujeres pertenecientes a la asociación se ha marcado como objetivo prioritario dinamizar la vida social del municipio. Su esfuerzo, constante y perseverante, ha dado frutos visibles en el día a día de los vecinos, generando actividades, fomentando la convivencia y haciendo de Fermoselle un lugar más activo y participativo.


Su labor no se entiende sin la colaboración con el Ayuntamiento, la parroquia y otras asociaciones locales. Juntas han logrado romper barreras, demostrando una gran capacidad de organización y de implicación en cualquier propuesta que se les presenta. Rifas, venta de lotería, exposiciones, creación de trajes tradicionales, participación en mercadillos…algunas de estas iniciativas en clave solidario han tenido un objetivo claro: recaudar fondos para proyectos comunitarios que, de otro modo, hubieran quedado en el cajón por falta de recursos.


Pero el mérito de AMFER no se limita a esa labor altruista. Su actividad es constante durante todo el año, logrando tejer relaciones vivas y cercanas entre las propias socias y con el resto de los vecinos.



Un ejemplo reciente ha sido su incursión en el mundo de las artes escénicas. Siguiendo la estela iniciada el pasado año, el grupo se atrevió a representar en el incomparable marco de la iglesia de la Virgen de la Bandera el Auto de Repelón, obra del fermosellano Juan de la Encina. El éxito fue rotundo y demostró la capacidad y entrega de estas mujeres, que ya preparan una nueva obra para las próximas fiestas de San Agustín.


Su compromiso es firme y su objetivo claro: hacer de Fermoselle un lugar donde la cultura, el ocio, la decoración callejera, la fiesta y la diversión sean parte esencial de la vida cotidiana. Y, a juzgar por sus logros, no cabe duda de que lo están consiguiendo.


Aprovechamos esta página para enviarles nuestra enhorabuena con mayúsculas y las animamos a seguir recorriendo este camino que tanto enriquece a la comunidad.

jueves, 17 de julio de 2025

 LA GASTRONOMIA COMO ALMA DE LA PEÑA

(Revista 50 aniversario)

La Peña El Pulijón ha convertido la gastronomía en el gran motor de su actividad social. Los encuentros culinarios son, sin duda, los actos que más socios concentran, alcanzando en algunas ocasiones los 400 comensales, entre adultos y niños. Estas reuniones, que combinan tradición, buen humor y un ambiente familiar, se han consolidado como auténticas fiestas gastronómicas.

Para que todo funcione a la perfección, la organización juega un papel esencial: espacios adecuados, personal suficiente y una coordinación impecable son la clave del éxito. Cocineras y cocineros experimentados se encargan de preparar cada plato con mimo, asegurando que la maquinaria del Pulijón nunca se detenga.


Lo que comenzó con asados de carne y sardinas en el primer año ha evolucionado hasta un completo calendario culinario, con hasta 12 comidas y cenas anuales. Los menús son tan variados como suculentos: asados de pollos, chuletas, panceta, costillas y careta; paella, arroz a la zamorana, patatas con bacalao, con pulpo o con conejo; huevos fritos, sopas de ajo, choricillos al vino, ensaladas camperas y de pasta, escabeche, hamburguesas, alubias y cenas frías con embutidos, queso, hornazo y tortilla.



Cada encuentro es mucho más que una comida: es una celebración de la camaradería y la buena mesa, donde socios e invitados disfrutan de la mejor compañía, regada con bebidas, anécdotas y risas. Desde la Peña El Pulijón solo queda desear a todos los participantes un mensaje que ya es tradición: ¡buen provecho

jueves, 26 de junio de 2025

 PLANTEL DE COCINER@S DEL PULIJÓN

(Revista 50 aniversario)

Si echamos la vista atrás, es imposible no estremecerse ante la idea de lo que habría sido de nuestras celebraciones sin el talento, la entrega y la pasión de ese formidable equipo de cocineras y cocineros —de todas las edades y trayectorias— que, año tras año, se han "quemado" (y en ocasiones casi literalmente) en los fogones del entrañable "Pulijón". 



Manos firmes y expertas, capaces de calibrar los tiempos de cocción al segundo; narices atentas que perciben los matices más sutiles de cada guiso; ojos entrenados que vigilan la textura y el punto exacto de cada ingrediente. Son ellos quienes transforman el sencillo acto de alimentar en un verdadero arte culinario que nos reúne, nos emociona y nos alimenta mucho más allá del cuerpo.


Cada agosto, cuando el calendario marca el regreso de nuestras fiestas patronales, se desata esa coreografía impecable que hemos aprendido a esperar con ilusión. Los aromas comienzan a filtrarse desde los primeros días: el sofrito que canta en la sartén, el burbujeo constante de los caldos, la textura de los asados, el vaivén incesante de cucharones y espumaderas. 


Y así, como por arte de magia —aunque todos sabemos que es fruto de un trabajo inmenso—, las mesas de nuestra asociación se llenan de delicias que conquistan los sentidos: guisos tradicionales que nos reconectan con la memoria de nuestros mayores; ensaladas frescas y coloridas que abren el apetito; paellas doradas y humeantes que son, por derecho propio, emblema de nuestra tierra; fideuàs melosas y aromáticas que rivalizan en sabor; asados jugosos, cocinados a fuego lento, que invitan al festín compartido.



Detrás de cada plato servido, detrás de cada sonrisa satisfecha de nuestros socios e invitados, existe un organigrama meticuloso que sostiene esta maquinaria perfecta. Los grupos de trabajo se organizan en torno a responsables que coordinan, asignan tareas, supervisan y, sobre todo, animan el espíritu de colaboración y camaradería. Desde los más veteranos, que aportan su experiencia, hasta los más jóvenes, que aprenden y suman su energía, todos reman en la misma dirección. Pelar, cortar, adobar, remover, emplatar… cada gesto, cada esfuerzo, suma en este maravilloso engranaje donde prima el compromiso colectivo y el orgullo de pertenecer.



Sin duda, la verdadera receta del éxito reside en ese espíritu de equipo, en ese vínculo afectivo que nos une a través de los años, más allá de las cocinas y las recetas. Vosotros, cocineras y cocineros del Pulijón, sois mucho más que artífices de manjares: sois guardianes de una tradición, portadores de un legado, animadores de nuestras fiestas y forjadores de recuerdos imborrables.


Por eso hoy, una vez más, queremos gritarlo bien alto:

¡¡GRACIAS, COCINERAS Y COCINEROS DEL PULIJÓN!!

Porque sin vuestro trabajo incansable, vuestro arte, vuestra paciencia y sobre todo vuestra ilusión, nuestras fiestas no serían lo mismo. Sois los verdaderos chefs de la alegría, los maestros de ceremonia gastronómica, los reyes y reinas de la cocina festiva. ¡Y os tenemos

 muy presentes cada vez que alzamos la cuchara!




¡Un gran aplauso, y que nunca falte vuestro sabor en nuestras fiestas y vuestras manos mágicas! Lo repetimos, ¡GRACIAS INFINITAS!

martes, 17 de junio de 2025

 FERMOSELLE INICIA LA TRANSFORMACIÓN DE SU PLAZA MAYOR PARA LAS FIESTAS DE SAN AGUSTÍN

El pasado domingo, 15 de junio, un grupo de jóvenes senderistas llegó al mediodía a la Plaza Mayor de Fermoselle tras recorrer durante cuatro horas los parajes de la Cicutina, junto al río Tormes. Lo que encontraron al llegar a la céntrica plaza del municipio les sorprendió: una treintena de postes de madera con bases de acero y perfectamente numerados se hallaban ya dispuestos sobre el suelo, listos para ser ensamblados.

Movidos por la curiosidad, los excursionistas consultaron a dos vecinos de la localidad, quienes les ofrecieron una detallada explicación sobre lo que estaban presenciando: se trata de los preparativos iniciales para el montaje del coso taurino que cada verano transforma el centro de Fermoselle en el corazón de las fiestas patronales en honor a San Agustín.


Siguiendo una meticulosa planificación, cientos de elementos de madera serán instalados durante las próximas semanas para configurar el recinto donde se celebrarán encierros y otros festejos taurinos. La plaza llega a acoger en los días de mayor afluencia a unos 2.000 espectadores, repartidos entre las gradas superiores y la zona de talanqueras a pie de ruedo, donde se vive el espectáculo de forma más intensa.

Sin embargo, la función del coso va más allá de lo taurino. Durante los meses de verano, la plaza se convierte en un escenario polivalente que acoge conciertos, espectáculos de danza, verbenas populares y actividades recreativas para los más pequeños. Esta infraestructura temporal, cuya seguridad debe ser verificada por técnicos autorizados antes de su apertura al público, representa también un importante atractivo turístico que dinamiza la vida social y económica de la villa durante el periodo estival.


Imágenes de años pasados

Como cada año, el inicio del montaje marca para los vecinos de Fermoselle el arranque simbólico de la cuenta atrás hacia sus esperadas fiestas. Desde ese momento, la localidad empieza a "oler a madera", expresión popular que resume el ambiente de ilusión que impregna sus calles cada verano.