jueves, 30 de agosto de 2012

CUMPLEAÑOS DEL GANADERO “FARI”
Se habían dado por finalizadas las actividades del Pulijón, pero mira por donde, este año no sigue la tradición. Resulta que nuestro ganadero, el de los novillos simulados de los encierros infantiles, Roberto Fariza, cumplió 50 “tacos” y su familia, junto a un nutrido grupo de amigos, lo han querido felicitar con una sorpresiva y extraordinaria fiesta en la planta del bar.
Allí se reunieron todos, en la más absoluta oscuridad y en silencio sepulcral, pues “Fari” no sabía nada de la fiesta que le esperaba, para recibir con un fuerte aplauso seguido por el habitual “cumpleaños feliz”  la llegada del agasajado. Música de tamborileros, ramo de flores, regalos variados, bailes tradicionales, la charanga la Fuentona y el ánimo de los invitados hicieron una velada para recordar. 
No faltaron, eso sí, con el permiso del ganadero y “sin que sirva de precedente” -dijo-, la participación de sus novillos en un encierro improvisado hasta la plaza y varias faenas para ser vistas, junto a cortes espectaculares, en la plazoleta del Pulijón. Pues desde nuestra peña le deseamos feliz entrada en otro medio siglo y que continúe con el cuido y mantenimiento de esos fieros novillos que tanto espectáculo da al pueblo de Fermoselle.

LA PANCARTA DEL 2.012
Celia, Carla y Adriana iniciando el trabajo
Como cada año y cumpliendo la promesa desde hace 39, el Pulijón realiza una pancarta con la única finalidad de demostrar que sigue viva a través del paso del tiempo. Y como cada año refleja aspectos relacionados normalmente con Fermoselle. En este 2.012 se ha recogido la problemática existente en  el Ayuntamiento desde su constitución a mediados del 2.011.
Antonio en plena faena
Resultado final
Cinco bloques se representan en el lienzo. En el central aparece la Campana Torera con el siguiente mensaje: “Anoche, cuando dormía / soñé, ¡bendita ilusión! / que en nuestro Ayuntamiento/ se acabó el follón/…que así sea”. Bajo el enrejado, en sendos novillos de diseño, el equipo de gobierno y la oposición brindan por Fermoselle y proponen expulsar a los fantasmas que les llevan atenazando quince largos meses. En el ángulo superior del lateral izquierdo los fantasmas (moción de censura, deuda histórica, plan de ajuste, intolerancia, transfuguismo, desacuerdo) aparentan marchar a otros lares arrastrados por un ramillete de globos multicolores, y por último, en el lateral derecho, otra serie de globos, ya no en ramo y libremente, quieren mostrar la alegría de un tiempo nuevo en nuestra localidad. No sabemos si los destinatarios se han enterado del mensaje, pero desde la Peña El Pulijón no ha habido más intención que  aportar un granito de arena por si sirviera a nuestros ediles como inicio de una esperanzadora, larga y provechosa etapa de progreso.
La elaboración de tal “obra de arte” ha estado en manos y pinceles de Celia, Carla, Adriana y Antonio, de menor a mayor implicación.


miércoles, 29 de agosto de 2012

 ...Y AL FIN LA SOLEDAD
Plaza Mayor
Plazuela del Pulijón

 Paulatinamente llega la tranquilidad  a Fermoselle. Ya el domingo se inició la operación retorno continuando de forma mayoritaria el lunes y el martes. La vida retorna progresivamente a la normalidad. Se puede pasear por las calles sin temor a chocarte,  en los bares se consume sin agobios y apretones las tapas solicitadas, las plazas de aparcamiento son más asequibles, los autos de choques, las churrerías y los puestos de baratijas han emigrado, la Campana Torera se ha ido al paro técnico, los peñistas apostados en las aceras con sus barbacoas han desaparecido por encanto, en las tiendas ya no hay colas, las terrazas disponen de sillas suficientes para recibir a cuantos lo deseen,  de la fachada del Pulijón se han arriado las banderas y en su bar solamente juegan la partida el grupito de siempre. Emilio visita a los diversos proveedores abonando los débitos contraídos. La plaza comenzará a desmontarse la próxima semana y el Pulijón ofrecerá el almuerzo de una mañana a los trabajadores...

La calle Abajo
La soledad en el asador del Pulijón
En fin, que la fiesta se acaba y nos espera un año bastante complicado. Esperemos que en el ayuntamiento se solucionen los problemas actuales en bien de Fermoselle y de sus gentes…después de lo visto antes y durante las fiestas lo tienen merecido. 
En días sucesivos, aunque con retraso, iremos comentado algunas otras cosa relativas a las fiestas y que por falta de tiempo se han quedado momentáneamente en el tintero.



DESFILE PEÑERO CON EL PULIJÓN
Cada año y coincidiendo con el Sábado de Toros, a media noche se enciende el pulijón, antorcha que da nombre a esta sociedad y que es un símbolo festivo en Fermoselle. Espectáculo visual en su preparación e inicio de encendido. El olor a pez quemada se nota en el entorno. El humo y la llama se confunden en lo alto del pebetero. El dulzainero Daniel Gavilanes calienta boquilla mientras la caja y el bombo son templados por sus tocadores. Los pulijoneros esperan con cierta impaciencia el inicio del desfile portando la antorcha por las principales calles de la localidad para que pueda ser contemplada por propios y extraños. Se arranca Calle Arriba con dirección a la Plazuela de Santa Colomba. 
El pulijón, la pancarta, la charanga y muchísimos peñistas, sobre todo jóvenes, conforman la larga comitiva. En la oscuridad de la noche el fuego que sobresale por encima del cántaro apoyado en el tridente produce un efecto fantasmagórico en las callejuelas de la judería fermosellana. 
Cánticos, toques de dulzaina, caja y bombo y el acompañamiento rítmico de palmas se entremezclan y animan el cotarro empujando a danzar a todo el mundo, mientras los que se encontraban en las casa salían al balcón y a las puertas para recibir a la tradicional luminaria. El desfile finalizó pasado el Arco medieval en la plazuela del Pulijón. ¡Enhorabuena y felicitaciones al numeroso y festivo público asistente!

 CONCIERTOS MUSICALES 
URKO Y DANI
Urko en escena
El Sábado de Toros después de la Cena Castellana tuvimos la suerte de contar con la presencia de dos jóvenes músicos de categoría, cada uno en su especialidad, y con una contrastada experiencia, en las personas de Urko, acordeonista de Bilbao, y Dani, tamborilero de Fermoselle. En el escenario montado sobre la plataforma que cubre la bodega y al aire libre les esperaba un numeroso grupo de personas de todas las edades dispuestas a pasar un rato agradable.
Parte del público asistente
Y así fue. El Presidente del Pulijón hizo su presentación para posteriormente y de forma alterna iniciaran el concierto. Urko, utilizando una acordeón prestada por un acordeonista fermosellano, ya fallecido hace años, y que enamoró a muchas parejas de antaño con sus toques por la localidad, interpretó unas bilbainadas, el himno del Atletic y otras piezas populares. 
Actuación de Dani
Dani, con la maestría que caracteriza a los maestros tamborileros hizo lo propio con su gaita y tamboril a base de charros, pasacalles y jotas de la zona zamorano-salmantina, algunas bailadas por el público presencial. Ambos fueron despedidos con una larga ovación dejando en el ambiente el regusto de una velada para nunca olvidar.

EL CORO FERMOSELLANO
Coro Fermosellano
El Domingo de Toros fue el Coro Fermosellano el encargado de poner en escena su valía y saber. La veintena de componentes se apostaron en la plataforma del asador ante una cuarentena de espectadores. Con sus templadas voces, a pesar del desgaste producido por los días festivos, ofrecieron una docena larga de canciones populares que les aplaudió el respetable. El vicepresidente les agradeció su desinteresada iniciativa y les animó a continuar con esta actividad que enriquece la cultura de Fermoselle.


martes, 28 de agosto de 2012

EL “ASAO” DE POLLOS Y LA SARDINADA

El asado de pollos en los Olivicos
También los socios del Pulijón celebraron la última jornada peñera con dos reuniones gastronómicas de las de “aupa”. La comida reunió a 270 personas en la finca de Los Olivicos para  degustar 70 pollos mas 130 muslos, es decir, un total de 410 raciones que desde primeras horas de la mañana prepararon en la panadería de Roberto el equipo encargado de ello muy bien dirigidos por el experto cocinero-asador Manolo Seco. Unos días antes se elabora el condimento con los que serán adobados la prevíspera. Las cuarenta y ocho horas de maderación hacen que la carne quede preparada para meterla al horno y se produzca el “milagro” culinario que tan bien es recibido por los comensales. Como guarnición presentan patatas “marraneras” asadas dando un toque especial al plato. A decir de pequeños y mayores, se puede considerar la pieza maestra de todas las meriendas.
Carlos y José Tarabilla en plena faena

Y llega la cena de despedida. Como de costumbre, para evitar olores posteriores, se preparan las sardinas asadas a la plancha el último día. Treinta kilos de tan preciado manjar, con un aspecto inmejorable al fresco, auguraban un sabroso plato. Y así fue, los maestros asadores, en este caso los Tarabillas (padre e hijo) y Carlos Gavilanes, dada su experiencia de años anteriores, colocaron sobre la plancha (1m. de diámetro y de acero inoxidable) de forma ordenada y con sumo cuidado para evitar su desmoronamiento decenas de sardinas que tras vuelta y vuelta fueron saboreando las más de ciento cincuenta personas asistentes. Se notaba ya que muchos peñistas habían marchado a sus lugares de residencia o preparaban su viaje de salida. De esta forma se daban por finalizadas las actividades del Pulijón…Y ahora a pensar en el próximo San Agustín 2013.    
 LUNES DE TOROS

Esperando a la manada en el Arco
Con el Lunes de Toros nos despedimos de las fiestas de San Agustín 2012. Desde las 9,30 de la mañana la Campana Torera anuncia a los más dormilones que el inicio del  encierro se acerca. Para esa hora los más madrugadores ocupan en la plaza y en los puntos más estratégicos del recorrido los mejores sitios, unos para visualizar a la perfección el paso de la “comitiva taurómaca”  y otros para captar con sus cámaras la plasticidad de corredores y morlacos. A las 11 de la mañana, disparados los tres cohetes  reglamentarios (uno para comunicar que el ganado se encuentra en los corrales, otro para indicar que todaos los accesos del recorrido permanecen cerrados y por lo tanto se puede dar suelta a las reses y el tercero para comunicar que se abren las puertas del encerríl)  comenzó el segundo encierro que contó con una participación algo menor al primero, que se celebró en sábado, aunque los fermosellanos abarrotaban las gradas de la Plaza Mayor, como siempre. 
Pasado el Arco
La manada, compuesta por cuatro novillos y cuatro cabestros de la ganadería salmantina de López Chaves, permaneció unida durante todo el recorrido desde los corrales de San Albín hasta el Terradillo. En el suave ascenso hacia la farmacia y el Arco, debido a una fuerte aceleración del novillo cabecero  el grupo se estiró llegando a la plaza prácticamente en formación de hilera de a uno. Durante el recorrido no hubo que lamentar ninguna cogida, pero una vez en la plaza uno de los novillos embistió a un joven, al que hirió en un testículo. El afectado, un joven fermosellano de la familia de “Los Pajaricos”,  casado, de unos 28 años de edad, fue atendido de urgencia en la unidad móvil habilitada para el encierro, y no reviste gravedad, según fuentes municipales. El joven fue trasladado al hospital Virgen de la Concha de la capital para una exploración más intensa por su seguridad. 
Calle Abajo hacia la plaza
Los cuatro novillos del encierro fueron los utilizados para la exhibición de cortes que ofreció la agrupación salmantina «Arte charro». La plaza de toros «El Paseo» estaba casi llena al completo, con presencia de todas las peñas de la localidad, y el público quedó muy satisfecho con los noventa minutos de espectáculo ofrecidos por los cuatro cortadores y una cortadora salmantinos. Los novillos criados en una finca de Calzadilla del Campo, cerca de la localidad salmantina de Ledesma, demostraron ser óptimos para dicha actividad. Una vez concluido el espectáculo se soltaron dos vaquillas para todos los aficionados en general que se atrevieran a saltar a la arena para probar su suerte haciendo cortes. Uno de ellos, Aníbal, sufrió un revolcón sin consecuencias. Con el canto del “pobre de mí” entonado por la chiquillería que participó en el último encierro con toras concluyeron las fiestas de San Agustín en las que la participación ha sido masiva y se ha contado con una gran afluencia de público foráneo.


domingo, 26 de agosto de 2012

"JOSELILLO" EN EL PULIJÓN

Los socios del Pulijón degustaban esta noche del Sábado de Toros la llamada Cena Castellana: sopas de ajos, choricillos al vino, huevos fritos con puntilla y de postre jamón o melón, todo ello regado, a voluntad, con un vino clarete servido por bodegas Prieto o limonada al estilo Emilio, veteranísimo hacedor de tan refrescante bebida. Masiva asistencia a la cena hasta tal punto que se necesitó utilizar la panera que posee la familia Bartolomé, componentes del Pulijón, en un local anexo. Ante la sorpresa de los comensales e invitado por dicha familia, apareció el diestro “Joselillo” con su cuadrilla compartiendo mesa y viandas con los presentes. El vallisoletano José Miguel Pérez actuó en la novillada de la tarde en sustitución de Fernando Cruz que se cayó del cartel a causa de una cogida, realizando una memorable faena que le valió las dos orejas del segundo de su lote. Finalizada la cena, “Joselillo” fue invitado por el presidente del Pulijón a estampar su firma en el Libro de Oro, lo que aceptó con sumo agrado continuando con la visita a las bodegas que la sociedad posee bajo su domicilio social.


SÁBADO DE TOROS

Para Fermoselle el Sábado de Toros es el epicentro de sus fiestas taurinas. No en vano celebra el 1º encierro, uno de los más llamativos de la península, por lo de singular del trazado a través de sus estrechas y sinuosas calles, por la emoción que trasmite el repiqueteo de la Campana Torera y por otra serie de elementos que sólo se perciben si se asiste a ellos en vivo, por lo que recomendamos a los que aún no les conocen se acerquen hasta la localidad.
Trascribimos la información recogida en la Opinión de Zamora a cargo de A. Bermúdez.

EL ENCIERRO
"Fermoselle vivió ayer el primero de los encierros tradicionales que se celebrarán este año con motivo de las fiestas de San Agustín, el cual resultó en una carrera rápida, limpia y sin incidentes.
A las once en punto se abrían las puertas de los corrales de San Albín y salían los cuatro novillos de la ganadería salmantina de Don Ignacio López Chaves arropados por los cuatro cabestros.
Varias decenas de mozos esperaban la llegada de los astados en los primeros metros de recorrido, en las inmediaciones de los corrales. Muchos corredores se iban uniendo a la carrera en el tramo «de la carretera», el que discurre a lo largo de la avenida del General Franco, antes de girar para comenzar la subida por las calles del casco urbano hasta la Plaza Mayor. En esta parte del recorrido tuvieron lugar las carreras más bellas que protagonizaron los aficionados con más experiencia de la localidad.
En el centro del pueblo ya se notaba que la participación de este año ha sido mayor respecto a la de anteriores ediciones, como se ha venido observando en casi todas las actividades programadas para las fiestas de este año.
La calle Requejo era un hervidero de gente, sobre todo a partir del arco, lo que no impidió que los ocho astados, que permanecieron juntos todo el recorrido, continuaran su camino de forma rápida, sin desviarse, o sin que ninguno de ellos quedara rezagado.
La Plaza Mayor, como cada año, estaba llena al completo, tanto en las gradas como en las talanqueras. Los cuatro toros entraron juntos, precedidos de los cabestros, tres minutos y medio después de su salida, y en seguida se recogieron en los corrales de la Plaza Mayor.
No hubo que lamentar ningún herido entre los muchos aficionados que corrieron en el encierro, entre los que había, además de sayagueses, salmantinos, vallisoletanos y portugueses.
Al finalizar el encierro, la charanga de «El Pulijón» y las dulzainas de «Los Cardos» animaron al personal congregado en la plaza.


LA NOVILLADA
Por la tarde se celebró, en la plaza de toros «El Paseo» una corrida con cuatro novillos de la ganadería salamantina de Ignacio López Chaves, que logró llenar tres cuartas partes del graderío.
El primer matador de la tarde, Domingo López Chaves, realizó una excelente faena, que terminó con el indulto del novillo. Fue el más aplaudido de los cuatro.
Fernando Cruz se cayó del cartel, ya que se recupera de una cogida sufrida el pasado 15 de agosto, por lo que fue sustituido por el vallisoletano José Miguel Pérez «Joselillo», que realizó la mejor faena de la tarde, lo que le valió las dos orejas.
Julio Benítez «el Cordobés» toreó al peor astado de la tarde. A pesar de ello contó con el apoyo de la plaza.
El novillero Ricardo Maldonado, por su parte, hizo una buena faena que remató con una estocada limpia, por lo que también consiguió las dos orejas.
Acabada la corrida, Joselillo disfrutó de una cena castellana en la peña «El Pulijón», y disfrutó con los peñistas de la noche fermosellana".

IIº ENCIERRO INFANTIL
Cantando a San Agustín
Si el encierro del jueves fue multitudinario, el de hoy, viernes, superó todas las expectativas. Entre corredores y espectadores coparon desde mucho antes del comienzo la calle y aceras del recorrido entre el Arco y la Plaza Mayor.
Calle Abajo hacia la Plaza Mayor
La Campana Torera no cesó de tocar minutos antes de la apertura del cañizo y posteriormente durante el encierro. El ganado procedía de la dehesa del Fari, en el Campo de Santa Cruz, con una presencia que producía un gran respeto. A las once en punto salió la manada con cara de bonanza, pero todo fue un espejismo ya que de inmediato se pudo comprobar que sus intenciones eran la de empitonar a todo quien se pusiese por delante. A medida que descendían por la Calle Abajo, bien arropados por los pastores y en esta ocasión por un caballista y una amazona, su ímpetu se suavizó de tal manera que al llegar al coso se introdujeron directamente en los chiqueros. Por dos veces volvieron al Arco y de nuevo a la plaza. Las dificultades surgieron con el último novillo que fue necesario volverlo al pajar atado con una maroma y arrastrado cuidadosamente por muchos de los jóvenes corredores.

EL “ASAO” DE COSTILLAS 
Y LAS PATATAS CON BACALAO
Una barbacoa de panceta
El Pulijón, además de desarrollar una amplia actividad festiva de festejos populares, también atiende, como es lógico, a sus socios. El viernes de toros ya es tradicional comenzar con el ciclo de asados y este día le toca a las costillas y a la panceta. Los ciento cincuenta kilos de costillares se presentaban en la Panadería de Roberto a las nueve de la mañana quien con su dilatada experiencia las aderezaría con mimo para introducirlas al horno consiguiendo un asado exquisito. A las dos y media, ya las dejaba en el merendero de los Olivitos aptas para ser servidas. 
Reparto de las costillas
Un rato antes los encargados de hacer los fuegos en las barbacoas lo tenían todo preparado para el inicio del asado, en este caso, de 50 kg de panceta. Durante este tiempo, los socios del Pulijón, unos caminando y otros en vehículo, se acercaban paulatinamente hasta los Olivitos ocupando las diferentes mesas situadas en una zona sombría, Llega también el tractor con todo lo necesario para el desarrollo de la comida. La “brigada” de los pequeños se encargaron de repartir los utensilios de mesa: platos, cubiertos, vasos, paneras, servilletas…Unas trescientas personas se dispusieron a dar fin a tan suculento asado y a punto estuvieron de conseguirlo.
Una de las cazuelas de bacalao
Degustando la cena
Por la noche, la cena consistió en un guiso de bacalao con patatas. José, Ramón y José Antonio se encargaron de su elaboración. En los fogones del asador del Pulijón emplearon varias horas para, con mucho “cariño”, ofrecer a los comensales este menú tan típico fermosellano compuesto de sesenta kg de patatas y trece kg de bacalao. La asistencia de socios no fue tan numerosa como en otras ocasiones, aunque no bajaron de las doscientas personas, quienes felicitaron a los cocineros por su esmerado trabajo presentado con mucho gusto.



viernes, 24 de agosto de 2012

EL VIERNES DE TOROS
Hoy, viernes de toros, la mañana es tranquila en Fermoselle, todo el mundo acopia fuerzas para la tarde-noche que se prometen un tanto movidas. El tiempo atmosférico nos sigue acompañando y se espera una temperatura agradable para “aguantar” todos los festejos de calle.
LA PAELLA
A las 12,30 y en la Plaza Mayor hay programado un Concurso de Paellas por la peña “Las Toreras” y patrocinado por dos empresarios que aportan el arroz y la bebida. Pronto comienza a caldearse la plaza con el encendido de los primeros fuegos, eso sí, no de leña ni de carbón al estar prohibidos. De inmediato,  los aromas se esparcen por el entorno invitando a propios y extraños a participar, primero en el proceso de elaboración y posteriormente en la degustación. Más de una docena de paelleras, de diferentes tamaños y con ingredientes muy diversos acompañando al arroz se distribuyen por todo el recinto ocupando tres cuartos de la plaza. Tanto hombres como mujeres, en su mayoría jóvenes, verdaderos conocedores de esta especialidad culinaria, se afanan, con la inestimable ayuda de sus pinches, en darle color y forma a tan preciado manjar. Tras las pruebas correspondientes, llega el momento del reposado, quedando listas para la degustación. Muchas fueron las personas que se acercaron a comer su paella alabando la maestría de cocineros y cocineras.

LA CUCAÑA
La programación de la tarde se centró en juegos populares para niños, incluida una cucaña para adultos, a cargo de la peña “El Pote”. Cabe destacar que durante todas las actividades realizadas en Fermoselle durante este agosto festivo, la aceptación y participación en las mismas ha sido un éxito. Las carreras de sacos, las de huevos, el juego de la manzana en el agua y algunas pruebas más hicieron sudar de lo lindo a los concursantes recibiendo cada uno su merecido premio al esfuerzo su merecido premio. Pero el plato fuerte estaba por llegar. Un enorme poste de madera bien ensebado  y con un jamón en lo más alto del artilugio esperaba enhiesto y desafiante a cuantos se encontraban en la plaza y tendidos. Se inició la subida de la cucaña individualmente, tanto para hombres como para mujeres. Enseguida se dieron cuenta que no era “moco de pavo” y que la dificultad aumentaba a medida que iban pasando los concursantes. Finalmente se dio paso a los competidores en grupos consiguiendo llegar al jamón siendo aplaudidos por una plaza casi con lleno absoluto.
LA VERBENA
Este viernes se inició el ciclo de verbenas populares organizadas por el Ayuntamiento. A media noche el público concentrado en la Plaza Mayor recibía con cierta expectación a la orquesta EME-3, formada íntegramente por personal femenino. Desde los primeros compases se percibía que la actuación alcanzaría un sobresaliente. Y así ocurrió. Con un espectáculo bien montado en las que las tres cantantes del grupo ofrecían en su coreografía ritmos trepidantes, con cambios constantes  de vestuario, se metieron a los bailones en el bolsillo. Hubo momentos, vistos desde los tendidos, desde donde otros muchos siguieron la fiesta, en los que la plaza parecía haberse transformado en una inmensa discoteca. Y la fiesta verbenera continúo hasta bien entrada la madrugada.  
Iº ENCIERRO INFANTIL
Excesivo nerviosismo se notaba en caras y gestos de los niños, y por qué no decirlo en las de padres y abuelos, a la espera del encierro con toras para menores. No había finalizado el desfile de peñas y el recorrido estaba repleto de corredores infantiles que expectantes ansiaban la salida de los “morlacos”. Anunciado para las once, el largo recorrido del desfile obligó a la organización, en este caso la Peña El Pulijón, a retrasarlo media hora. Se cumplían las once y media cuando cientos de niños, con el rebujo del periódico en la mano, se apostaban a medio recorrido junto a la hornacina donde se encuentra San Agustín, patrón de los festejos fermosellanos, para entonar el “A San Agustín pedimos…” (¿Copiaron los pamplonicas de nosotros?). Mientras, “Fari”, el ganadero, su mayoral y pastores atendían minuciosamente al ganado enchiquerado en un pajar cercano. Los miembros de la Cruz Roja se apostaban en lugares estratégicos para actuar si fuere necesario. Socios y simpatizantes del Pulijón se distribuían por diferentes puntos para apoyar la seguridad. En las terrazas se abría el paso necesario para facilitar la carrera de astados y peques. Las aceras eran copadas por los espectadores. Todo se encontraba preparado, pero una escapada en falso de la manada obligó a los pastores a bregar de lo lindo para retornarlos  de nuevo al pajar. Los músculos se tensan por momentos. Se inicia el primer canto al Santo…el segundo y el tercero. Los más fuertes se suben hasta el Arco para apretar aún más el atasco producido por la multitud de corredores. Roberto, tamborilero del Pulijón, anuncia la salida a base de toque de trompeta. Saltos, estiramientos de músculos, latidos del corazón a cien, miradas fijas en el cañizo que tapona la salida y…al griterío del ¡ya,ya,ya! aparecen los tres novillos simulados por debajo de la arcada enfilando calle abajo. El caballista intenta que no se den la vuelta. Los niños, a carrera limpia, como recién llegados de la Olimpiada que acaba de finalizar, desafían las astas de los animales con una intrepidez que ya desearían tener otros corredores afamados. Al pasar junto al local del Pulijón se para uno de los novillos metiendo el miedo en el cuerpo al numerosísimo grupo de espectadores. El riesgo se palpa en el ambiente. La chiquillería continúa con lo suyo, es decir acosando a los morlacos a diestro y siniestro. Mientras el novillo más veloz llega a la plaza, el segundo se aposta junto al bar España, impidiendo que nadie suba o baje si no es arriesgando el tipo. Interviene el caballista consiguiendo arrastrar a los dos retrasados al coso de la Plaza Mayor. Capotazos de rigor a cargo de un “sobresaliente” y de varios espontáneos para embocar al ganado Calle Arriba. Lo tienen muy difícil, pues el gentío infantil cada vez es mayor. Las reses se acobardan y de vez en cuando se paran con los más pequeños a los que les hacen carantoñas…pero por unos segundos, pues son arrastrados lentamente tirando de ellos los corredores más avezados. Llegan de nuevo al Arco. Un breve receso para reponer fuerzas y los novillos braman mostrando su bravura. El encierro de reinicia nuevamente. Vuelven las carreras, los empujones, el ¡que vienen, que vienen!, los apresuramientos, algún revolcón que otro, los sustos, las carreras bonitas de los más atrevidos, en fin, una composición taurina digna de cualquier noticiario de televisión que se precie o portada de medios escritos. Comentarios de este tipo : “Para mí, lo mejor de la fiesta”, “hay que alabar esta fórmula de que arraiguen nuestras tradiciones en los más pequeños”, “Nunca había visto cosa igual, lo que me he divertido” cierran nuestra información taurina. El viernes nos espera para el 2º encierro. ¡Va por todos, pequeños maestros!   

ROMERÍA DEL EMIGRANTE
Los miembros del Pulijón, desde la Residencia se encaminaron hasta el paraje donde se encuentra la escultura del Emigrante, situado a la entrada de la localidad, junto a la carretera que proviene de Zamora y a un kilómetro aproximadamente de la Plaza Mayor. En esta zona ajardinada se instaló la obra escultórica de Ricardo Flecha y que representa a un hombre con maleta en mano y hatillo al hombro simulando su despedida del pueblo, vivo reflejo de miles de fermosellanos que de esta guisa debieron abandonar su terruño para ganarse la vida. Las autoridades locales (no todas, pues la oposición no parece estar de fiesta) acompañadas por el Delegado Territorial de la Junta, habían salido desde el consistorio a las 7,30 de la tarde. Durante el recorrido se fueron sumando a la comitiva la gente que esperaba en las bocacalles adyacentes de la arteria principal de la villa. Verdad es que, a pesar de la importante afluencia de público, se observa que cada año se pierden unidades por lo que creemos se debe estudiar la fórmula de hacer más atractiva esta romería. Sobre un altar portátil se ofició la eucaristía de campaña muy participativa con los cánticos de los fieles. Al son de las gaitas y tamboriles de la Asociación Juan de la Encina se repartieron cacahuetes y limonada ofrecidos por el Ayuntamiento una vez concluido el acto.