martes, 30 de junio de 2026

 D. HERMINIO RAMOS PEREZ

IN MEMORIAM

Con la partida de D. Herminio Ramos Pérez, Zamora y Sayago despiden a uno de sus más ilustres hijos y a un incansable custodio de su memoria. Maestro, historiador, cronista oficial, investigador y servidor público, hizo de la cultura una vocación y del amor a su tierra el eje de toda una vida.



Desde la humildad de sus orígenes como pastor hasta convertirse en una referencia imprescindible para comprender la historia y las tradiciones zamoranas, supo transmitir el conocimiento con generosidad, sencillez y cercanía. Su palabra, siempre dispuesta a enseñar, y su compromiso con la conservación del patrimonio permanecerán como un legado imperecedero.

La Asociación Cultural El Pulijón de Fermoselle tuvo el inmenso privilegio de compartir parte de su camino. Siempre encontró en D. Herminio una respuesta generosa, una colaboración desinteresada y una amistad sincera. Formó parte del jurado del primer Concurso de Tamborileros del Bajo Duero, impartió conferencias, participó en homenajes, escribió para nuestra revista con motivo del cuarenta aniversario de la Asociación y nunca dejó de alentar, con su palabra y su afecto, cuantos proyectos nacían para defender y difundir la cultura de nuestra tierra.



Todavía resuenan entre nosotros las palabras con las que quiso felicitar a El Pulijón, expresión de una amistad que nunca se apagó y que quedó sellada durante años con el intercambio de las tradicionales felicitaciones navideñas. Eran palabras sencillas, pero nacidas de un corazón agradecido, que revelaban la nobleza de un hombre incapaz de olvidar a quienes habían compartido con él el amor por la cultura.



Su recuerdo seguirá vivo en sus libros, en sus investigaciones, en la escultura que lo representa caminando por Zamora y, sobre todo, en la memoria de quienes aprendimos a amar nuestra tierra a través de sus enseñanzas.

Descanse en paz D. Herminio. Su vida fue ejemplo de servicio, su obra patrimonio de todos y su memoria permanecerá para siempre entre nosotros.

lunes, 22 de junio de 2026

 CUANDO LA TRADICIÓN SE CONVIERTE EN FIESTA

Así es, en realidad. Los tamborileros y pandereteras de Fermoselle, fieles a sus raíces y a la tradición que han heredado, han celebrado por todo lo alto el final de curso de la Escuela de Folclore que el Consorcio de Fomento Musical de Zamora mantiene activa desde hace años en la localidad.

Desde el pasado mes de octubre y hasta la finalización de las clases, los participantes han dedicado una jornada semanal al aprendizaje y perfeccionamiento de la gaita y el tamboril, la pandereta, el canto y el baile tradicional, todo ello bajo la experimentada dirección de Antonio, su profesor.

Y como todo esfuerzo merece su recompensa, además de los conocimientos adquiridos durante estos meses, hay algo que destaca por encima de todo: la armonía, el compromiso y la camaradería que se han consolidado entre los integrantes del grupo. Son valores que imprimen carácter, fortalecen los lazos humanos y mantienen viva la ilusión de quienes disfrutan compartiendo y preservando nuestro patrimonio cultural.

¿Y en qué se traducen todos esos esfuerzos que han desembocado en esta entrañable jornada gastronómica y festiva? En la satisfacción de comprobar que ha merecido la pena continuar con unos ensayos que alimentan y dinamizan el amor por nuestra cultura tradicional. Y eso no es poco.

Pero vayamos a los hechos. Tras la última sesión del curso, los miembros de la Asociación Cultural de Tamborileros «Juan de la Encina» se reunieron en un local municipal para compartir mesa, conversación y buenos momentos. Entre comida, bebida, canciones y bailes, fueron sonando algunas de las piezas trabajadas durante el año, en un ambiente tranquilo, distendido y cargado de compañerismo.


La celebración continuó posteriormente en una de las terrazas de la Plaza Mayor, donde prolongaron una velada que, sin duda, permanecerá en el recuerdo de todos los asistentes.

Desde la Asociación Cultural «El Pulijón» les deseamos un largo y fructífero futuro, continuando con la labor de preservar y potenciar los valores, las costumbres y la identidad del terruño fermosellano.

¡Enhorabuena!

(Imágenes de Roberto Fariza y video de Sara Garrido)

martes, 9 de junio de 2026

 MUJERES QUE MANTIENEN VIVA EL ALMA DE FERMOSELLE

De un tiempo a esta parte ha surgido con fuerza en la sociedad fermosellana un movimiento ciudadano que merece ser reconocido y valorado por todos. Se trata de un grupo de mujeres que, movidas por su profundo amor a Fermoselle y por su compromiso con las tradiciones y la vida de nuestro pueblo, han asumido un papel protagonista en la dinamización social y cultural de la Villa.

Con esfuerzo, dedicación y una admirable capacidad de organización, estas mujeres han sabido recuperar costumbres que corrían el riesgo de perderse con el paso del tiempo y, al igual han impulsado nuevas iniciativas que han enriquecido el calendario festivo y cultural de Fermoselle. Su trabajo constituye un ejemplo de participación ciudadana y de compromiso con la comunidad.

La huella de su labor puede apreciarse en numerosos rincones del pueblo. Han contribuido a embellecer calles y espacios públicos mediante originales ornamentaciones; han promovido la creación de un grupo de teatro que aporta actividad cultural y momentos de convivencia; han montado mercadillos solidarios, han recuperado celebraciones tan arraigadas como el Día de las Águedas y el Día de San Isidro; confeccionan cada año las tradicionales alfombras florales para la procesión del Corpus Christi y son también las artífices del belén parroquial y del árbol navideño que cada Navidad preside la Plaza Mayor, convirtiéndose en símbolo de encuentro y celebración para vecinos y visitantes.

Detrás de cada una de estas actividades hay muchas horas de trabajo, reuniones, preparación y esfuerzo compartido. Nada de ello sería posible sin una sólida unión entre sus integrantes, basada en la camaradería, la ilusión y la empatía. Son incontables las jornadas dedicadas a tareas artesanales, organizativas y culturales que, además de dar vida al pueblo, fortalecen los lazos personales y fomentan una convivencia enriquecedora.

Su labor trasciende la mera organización de actos y eventos. Gracias a su implicación se refuerza el sentimiento de pertenencia a la comunidad, se transmite el legado cultural a las nuevas generaciones y se mantiene viva la identidad de Fermoselle. En definitiva, contribuyen a hacer pueblo, a mantenerlo activo y a proyectar una imagen dinámica y acogedora de nuestra Villa.

Desde estas páginas de la Asociación Cultural El Pulijón queremos expresar nuestro más sincero reconocimiento y felicitación a todas estas mujeres por su entrega generosa y desinteresada. Su ejemplo demuestra que la participación, la ilusión y el trabajo en común son capaces de transformar la realidad y enriquecer la vida colectiva.


Les animamos a continuar por este camino, manteniendo vivo ese espíritu emprendedor que tan buenos frutos está dando y que, sin duda, seguirá aportando nuevas iniciativas y proyectos en beneficio de Fermoselle y de todos los fermosellanos.

sábado, 6 de junio de 2026

 ¡¡YA ESTÁ LA MADERA EN LA PLAZA!!

 «¡Ya está la madera en la plaza, ya está la madera en la plaza!». La expresión, cargada de simbolismo y emoción, vuelve a resonar por todos los rincones de Fermoselle. Son palabras sencillas, transmitidas de generación en generación, pero capaces de anunciar con precisión el inicio de uno de los momentos más esperados del calendario festivo de la Villa. Con ellas se proclama que junio ha comenzado y que, una vez más, el corazón de Fermoselle empieza a latir al ritmo de sus tradiciones más arraigadas.


Las maderas, dormidas desde el pasado mes de septiembre en pajares y corrales donde el tiempo parece transcurrir más despacio, despiertan ahora de su largo letargo. Poco a poco van apareciendo en la Plaza Mayor, emergiendo como las obreras de un inmenso hormiguero que, guiadas por una sabiduría ancestral, conocen perfectamente la tarea que les aguarda. Allí reposan ordenadas según sus dimensiones y características: tablones, vigas, pendolones y talanqueras aguardan pacientes el momento de ocupar el lugar que les corresponde dentro de una obra singular que se repite cada año y que, sin embargo, nunca deja de despertar admiración.

Cada pieza tiene una función determinada. Ninguna sobra, ninguna resulta insignificante. Todas cumplirán fielmente el cometido para el que fueron concebidas, obedeciendo las indicaciones de quienes, con experiencia heredada y manos expertas, dirigen el complejo montaje. Es un trabajo colectivo donde la tradición y el conocimiento popular sustituyen a los planos y manuales, y donde la memoria de los mayores continúa guiando los pasos de las nuevas generaciones.


Desde los primeros días de junio la Plaza Mayor se va transformando por completo. Lo que habitualmente es un espacio abierto de encuentro y convivencia comienza a cubrirse con un entramado de madera que ocupa toda  su superficie. Las talanqueras o puntales fundamentales ya han sido colocados, erigiéndose como las vigas maestras que sostendrán la estructura de los tendidos. Sobre ellas irá creciendo, día tras día, una construcción efímera pero extraordinaria, fruto del esfuerzo común y del orgullo de todo un pueblo.

Poco a poco, ante la mirada curiosa de vecinos y visitantes, el ágora fermosellana se convertirá en un auténtico coso taurino, original como pocos pueden encontrarse en nuestra geografía. No se trata únicamente de una plaza para la celebración de festejos taurinos; es mucho más que eso. Es el escenario principal donde convergerán actos, galas, encuentros, celebraciones y momentos de convivencia que darán vida a las fiestas estivales. En torno a ella girará buena parte de la actividad social de la Villa durante los días más esperados del verano.


Cuando llegue agosto y los tendidos estén completamente terminados, las gentes de Fermoselle ocuparán cada rincón de esta singular construcción con la naturalidad de quien regresa a su hogar. Desde allí compartirán conversaciones, recuerdos, chascarrillos y anécdotas acumuladas durante todo un año. Volverán a encontrarse familiares, amigos y vecinos; se renovarán vínculos y se fortalecerá ese sentimiento de pertenencia que caracteriza a quienes aman esta tierra.


Porque esta plaza de madera no es únicamente una estructura levantada para unas fiestas. Es un símbolo vivo de la identidad fermosellana. En cada tablón y en cada viga se encuentran reflejados el esfuerzo, la ilusión y el legado de quienes nos precedieron. Constituye una parte esencial del patrimonio inmaterial de la Villa, una herencia que nuestros antepasados supieron conservar con esmero y que han transmitido hasta nosotros para que continúe formando parte de nuestra historia colectiva.


Este rincón popular, que rezuma fermosellanismo por todos sus poros, representa la unión entre pasado y presente. Es la prueba palpable de que las tradiciones sobreviven cuando una comunidad las siente como propias y las mantiene vivas con orgullo. Por ello, más allá de su utilidad festiva, la plaza de madera merece ser contemplada como un monumento a la memoria compartida, un símbolo imperecedero que recuerda quiénes somos y de dónde venimos, y que merece permanecer presente en el corazón de todos los fermosellanos durante cada día del año.

miércoles, 3 de junio de 2026

 EL PULIJÓN CONTINÚA CUMPLIENDO

Esa es la auténtica realidad de la Asociación Cultural El Pulijón, que continúa actualizando y adaptando algunos de los objetivos para los que fue fundada hace ya más de medio siglo. Entre ellos destaca el compromiso con la colaboración y el apoyo a aquellas asociaciones, colectivos y grupos que contribuyen a dinamizar la vida cultural, social y deportiva de Fermoselle.



En el caso que nos ocupa, durante los últimos días han sido dos las iniciativas que han contado con la colaboración de nuestra asociación: la I Concentración de Motos “Zamora sobre Ruedas” y el VII Festival de Tamborileros y Bailes Populares Charros. Como viene siendo habitual en nuestra trayectoria, las puertas de nuestra sede han permanecido abiertas, de manera desinteresada y sin ánimo de lucro, para acoger y facilitar el desarrollo de ambos acontecimientos, poniendo nuestros recursos al servicio de los participantes y organizadores.

La concentración motera ha supuesto una primera cita destacada dentro del calendario del motociclismo de Castilla y León durante la primavera. Este encuentro nace con la vocación de convertirse en un escaparate de la riqueza cultural, paisajística y gastronómica de la provincia de Zamora. En esta primera edición, el protagonismo ha recaído especialmente en el vino, uno de los productos más representativos de nuestra tierra, que ha servido como hilo conductor de las actividades programadas.


Esta es la valoración que los organizadores han publicado en las redes sociales:”Nuestra ruta continuó por uno de los lugares más emblemáticos y sorprendentes de la provincia: Fermoselle, conocida con razón como el pueblo de las Mil Bodegas.
Pasear por sus calles es adentrarse en siglos de historia, tradición y cultura del vino. Durante nuestra visita tuvimos la oportunidad de conocer dos de sus bodegas más representativas, y especialmente la impresionante bodega de El Pulijón, un auténtico tesoro excavado en la roca bajo la propia villa, testigo del esfuerzo y la forma de vida de generaciones de fermosellanos.


Estas bodegas subterráneas son mucho más que lugares donde se elaboraba y conservaba el vino; forman parte de la identidad de un pueblo que ha sabido conservar y poner en valor un patrimonio único en nuestra tierra.
Desde Zamora Sobre Ruedas queremos agradecer de corazón a nuestros guías, que compartieron con nosotros sus conocimientos, su tiempo y su pasión por la historia de Fermoselle, permitiéndonos descubrir cada rincón y comprender la importancia de este extraordinario legado.
Nuestro agradecimiento se extiende también a todo el pueblo de Fermoselle por la acogida recibida y por mantener vivo un patrimonio que merece ser conocido, admirado y protegido.
Experiencias como esta nos recuerdan que viajar no es solo recorrer kilómetros, sino descubrir historias, tradiciones y personas que enriquecen cada etapa del camino”.
¡Gracias, Fermoselle, por abrirnos las puertas de vuestro pasado y por hacernos sentir parte de vuestra historia durante unas horas!


Por su parte, el VII Festival de Tamborileros y Bailes Populares Charros muy bien organizado por Ismael Robles “Gallito” volvió a reunir tradición, música y folclore, contribuyendo a mantener vivo un patrimonio cultural que forma parte de nuestras raíces. La participación de músicos, bailarines y aficionados, venidos principalmente de la provincia  de Salamanca permitió disfrutar de una jornada de convivencia en la que las costumbres populares ocuparon el lugar que merecen dentro de la programación cultural de la comarca.




Con iniciativas como estas, la Asociación Cultural El Pulijón reafirma su vocación de servicio a la comunidad y su disposición a colaborar con todas aquellas propuestas que contribuyan a enriquecer la vida colectiva de Fermoselle. Porque la cultura, el deporte y las tradiciones son también una forma de construir comunidad, fortalecer la identidad local y proyectar hacia el exterior la riqueza de nuestro pueblo.



Desde el Pulijón agradecemos a los organizadores de ambas actividades el que hayan confiado en nuestra Asociación como entidad colaboradora.