AÑORANZAS Y RAÍCES ENTRE LAS VIEJAS BODEGAS DEL PULIJÓN
Una vez más,
El Pulijón ha tenido la satisfacción de
colaborar con la Diputación de Zamora, poniendo nuestras instalaciones a
disposición del programa “Añoranza y
Raíces”, una iniciativa que busca mantener vivos los vínculos entre
nuestra tierra y quienes, por circunstancias de la vida, tuvieron que marcharse
lejos de ella.
En esta ocasión fueron catorce personas procedentes de Buenos Aires y La Habana las que se acercaron hasta Fermoselle para conocer un poco más de ese patrimonio que, aunque permanece silencioso bajo nuestros pies, forma parte inseparable de la historia y de la vida cotidiana de nuestros pueblos.
Durante su
visita pudieron recorrer el interior de las
antiguas bodegas del Pulijón, acompañados por su propia guía quien fue
desgranando con todo detalle la función que tuvieron estos viejos lagares y el
importante papel que desempeñaron durante generaciones.
Porque nuestras bodegas no son solamente espacios excavados en la tierra. Son también lugares de memoria. Entre sus paredes se conserva parte de la historia de muchas familias, de aquellos tiempos en los que el vino, el trabajo y la vida de los vecinos estaban estrechamente unidos. Explicar cómo se utilizaban estos lagares es, en cierto modo, recuperar una pequeña parte de la vida de quienes nos precedieron.
El Programa “Añoranza y Raíces” pretende
precisamente eso: estrechar los lazos con nuestros descendientes en el
exterior, mantener vivo el sentimiento de pertenencia y ofrecerles la
posibilidad de regresar, aunque sea por unos días, a la tierra de sus
antepasados y reencontrarse con sus raíces.
Su recorrido
por la provincia les ha llevado también a conocer Zamora capital, Toro, Salamanca, Benavente y Puebla de Sanabria,
descubriendo en cada lugar su riqueza cultural, histórica y patrimonial, pero
también buscando esas pequeñas huellas familiares que ayudan a comprender de
dónde venimos.
Y en ese viaje de regreso a los orígenes, El Pulijón ha querido aportar su pequeño granito de arena, abriendo sus puertas y compartiendo con ellos una parte de nuestro patrimonio más cercano: nuestras viejas bodegas, testigos de tantas historias y de tantas generaciones.
Nos alegra
haber podido formar parte, una vez más, de este encuentro entre quienes se
fueron y la tierra que, de alguna manera, nunca dejaron atrás.
Desde esta
página queremos agradecer a los responsables de esta iniciativa el que
nuevamente hayan confiado en el buen hacer de nuestra asociación.
























.jpg)






.jpg)




.jpg)


















