jueves, 1 de octubre de 2026

 EL PULIJÓN ABRE SUS PUERTAS AL ENCUENTRO DE NUESTROS MAYORES

Nuevamente, la Asociación Cultural El Pulijón abrió sus puertas para colaborar con Cruz Roja Zamora en una jornada que tuvo como protagonistas a las personas mayores de nuestra provincia en el marco del Encuentro Provincial de Personas Mayores, organizado por la entidad provincial con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores en la que han participado 135 hombres y mujeres llegados desde distintos puntos de la provincia.



En esta ocasión, la aportación de El Pulijón fue poner a disposición de Cruz Roja sus cuatro espacios de “usos múltiples”, que durante buena parte de la jornada se convirtieron en aulas improvisadas para desarrollar los distintos talleres incluidos en el proyecto Voces en Red. Esta  iniciativa pretende acercar a las personas mayores al mundo de las nuevas tecnologías y, sobre todo, ayudarles a desenvolverse con mayor seguridad y confianza ante unas herramientas que cada vez forman una parte más importante de nuestra vida cotidiana. Los dispositivos de voz, la inteligencia artificial o la ciberseguridad fueron algunos de los asuntos tratados durante los talleres.



Para Cruz Roja Zamora, el encuentro tuvo además un significado especial, ya que supone el punto de partida del nuevo curso de actividades dirigidas a las personas mayores en la provincia. Un programa encaminado a favorecer el bienestar emocional, físico y social, fomentar la autonomía personal y contribuir a prevenir uno de los problemas que más preocupa: la soledad no deseada.



Y es que la soledad no siempre se combate con grandes soluciones. Muchas veces comienza a vencerse con algo tan sencillo como tener un lugar al que acudir, alguien con quien hablar y una ocasión para compartir unas horas.

Por eso, jornadas como la vivida en Fermoselle y en El Pulijón dejan mucho más que fotografías, talleres o nuevos conocimientos. Dejan conversaciones, risas, encuentros, amistades y recuerdos. Y quizá ese sea uno de los mayores valores de estos días de convivencia: recordarnos que nunca dejamos de necesitar a los demás.




Para la Asociación Cultural El Pulijón ha sido una satisfacción poder colaborar nuevamente con Cruz Roja y poner sus instalaciones al servicio de una actividad de estas características. Nos gusta que nuestra sede tenga vida, que sus puertas se abran y que sus espacios sirvan para acoger iniciativas que reúnen a las personas y mantienen vivo ese necesario contacto entre unos y otros.




Porque una asociación cultural no es solamente un edificio ni un conjunto de salas. Es, sobre todo, un lugar de encuentro. Un sitio donde ocurren cosas, donde se conversa, donde se aprende y donde las personas pueden sentirse parte de algo. Y eso adquiere todavía más sentido cuando hablamos de nuestros mayores. 




La autonomía, el bienestar y la lucha contra la soledad no deseada se construyen también con pequeños gestos cotidianos: sentarse juntos, conversar, reír, recordar, aprender y compartir.

viernes, 25 de septiembre de 2026

 EL PULIJÓN CON LA SEMANA 

DE MAYORES DE CRUZ ROJA

La Asociación Cultural El Pulijón de Fermoselle continúa, una vez más, poniendo su granito de arena y colaborando con las distintas instituciones y colectivos de la localidad y de la provincia. En esta ocasión, sus instalaciones de la calle Juan de la Encina se han convertido durante toda la tarde de hoy, 25 de septiembre, en punto de encuentro para las personas mayores de Fermoselle.

La jornada se enmarca dentro de la programación de la Semana de las Personas Mayores, organizada por la Asamblea Comarcal de Cruz Roja de Fermoselle, una iniciativa pensada para compartir, disfrutar y, sobre todo, favorecer esos momentos de convivencia y encuentro que tanta importancia tienen en la vida de nuestros pueblos.

Y qué mejor manera de hacerlo que alrededor de una mesa, compartiendo una comida-convivencia que sirvió para abrir una tarde repleta de actividad. Después llegó el momento de cambiar la mesa por el escenario, porque las instalaciones de El Pulijón acogieron la representación de la obra “El testamento de Nacho”, puesta en escena por el grupo local La Ronda.

La tarde continuó entre risas, comentarios y buen ambiente, hasta desembocar en una de esas partes que nunca pueden faltar cuando hay ganas de pasarlo bien: la música. El encargado de poner el broche final fue el DJ local Ángel, que consiguió animar el ambiente y hacer que más de uno se animara a mover el esqueleto.

Fueron, en definitiva, tres propuestas diferentes pero con un mismo objetivo: disfrutar en camaradería. Una comida para compartir, teatro para entretener y música para terminar la tarde con alegría.

A juzgar por los comentarios de los numerosos participantes —en su mayoría mujeres—, la propuesta fue recibida con entusiasmo. Los aplausos y las palabras de satisfacción dejaron claro que este tipo de encuentros son bien acogidos y que existe deseo de que actividades como esta tengan continuidad y vuelvan a celebrarse en los próximos años.

Desde Cruz Roja Fermoselle se pone precisamente el acento en esa finalidad. La Semana de las Personas Mayores busca “no solo ofrecer espacios de ocio y formación, sino también reconocer el papel fundamental que desempeñan las personas mayores en la sociedad y en la vida de los pueblos”.

Una filosofía que encaja perfectamente con la esencia de El Pulijón: abrir sus puertas, prestar sus instalaciones y contribuir, en la medida de sus posibilidades, a que Fermoselle siga siendo un lugar de encuentro, convivencia y participación.

Porque al final, más allá de las actividades concretas, lo verdaderamente importante es que durante unas horas hubo conversación, risas, recuerdos, música y ganas de estar juntos. Y eso, en un pueblo como el nuestro, también es una forma de hacer comunidad.

Felicitaciones para los organizadores y para los participantes.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

 AÑORANZAS Y RAÍCES ENTRE LAS VIEJAS BODEGAS DEL PULIJÓN

Una vez más, El Pulijón ha tenido la satisfacción de colaborar con la Diputación de Zamora, poniendo nuestras instalaciones a disposición del programa “Añoranza y Raíces”, una iniciativa que busca mantener vivos los vínculos entre nuestra tierra y quienes, por circunstancias de la vida, tuvieron que marcharse lejos de ella.

En esta ocasión fueron catorce personas procedentes de Buenos Aires y La Habana las que se acercaron hasta Fermoselle para conocer un poco más de ese patrimonio que, aunque permanece silencioso bajo nuestros pies, forma parte inseparable de la historia y de la vida cotidiana de nuestros pueblos.

Durante su visita pudieron recorrer el interior de las antiguas bodegas del Pulijón, acompañados por su propia guía quien fue desgranando con todo detalle la función que tuvieron estos viejos lagares y el importante papel que desempeñaron durante generaciones.

Porque nuestras bodegas no son solamente espacios excavados en la tierra. Son también lugares de memoria. Entre sus paredes se conserva parte de la historia de muchas familias, de aquellos tiempos en los que el vino, el trabajo y la vida de los vecinos estaban estrechamente unidos. Explicar cómo se utilizaban estos lagares es, en cierto modo, recuperar una pequeña parte de la vida de quienes nos precedieron.

El Programa “Añoranza y Raíces” pretende precisamente eso: estrechar los lazos con nuestros descendientes en el exterior, mantener vivo el sentimiento de pertenencia y ofrecerles la posibilidad de regresar, aunque sea por unos días, a la tierra de sus antepasados y reencontrarse con sus raíces.

Su recorrido por la provincia les ha llevado también a conocer Zamora capital, Toro, Salamanca, Benavente y Puebla de Sanabria, descubriendo en cada lugar su riqueza cultural, histórica y patrimonial, pero también buscando esas pequeñas huellas familiares que ayudan a comprender de dónde venimos.

Y en ese viaje de regreso a los orígenes, El Pulijón ha querido aportar su pequeño granito de arena, abriendo sus puertas y compartiendo con ellos una parte de nuestro patrimonio más cercano: nuestras viejas bodegas, testigos de tantas historias y de tantas generaciones.

Nos alegra haber podido formar parte, una vez más, de este encuentro entre quienes se fueron y la tierra que, de alguna manera, nunca dejaron atrás.

Desde esta página queremos agradecer a los responsables de esta iniciativa el que nuevamente hayan confiado en el buen hacer de nuestra asociación.

sábado, 19 de septiembre de 2026

 EL PULIJÓN ESTÁ DE CUMPLEAÑOS 

Hoy no es un día cualquiera. La Asociación Cultural El Pulijón cumple 53 años.

Más de medio siglo formando parte de la historia de Fermoselle, manteniendo vivas nuestras tradiciones, nuestra cultura y, sobre todo, una forma muy especial de entender la amistad, la convivencia y el amor por nuestro pueblo.

Han pasado 53 años de fiestas, encuentros, música, meriendas, excursiones, cultura, folklore, carreras, celebraciones y momentos compartidos. Generaciones de pulijoneros y pulijoneras que han ido dejando su pequeña huella para que esta asociación continúe viva y mirando hacia el futuro.

53 años dan para muchas historias. Algunas permanecen en las fotografías; otras, en nuestra sede, en nuestras bodegas, en nuestras calles y rincones de Fermoselle. Y muchas, las más importantes, en la memoria de quienes las vivimos.

Hoy también queremos acordarnos especialmente de quienes formaron parte de El Pulijón y ya no están con nosotros. Ellos también ayudaron a construir estos 53 años de historia.

Gracias a quienes comenzaron aquella aventura en 1973, a quienes recogieron el testigo y a todos los socios y socias que hoy continúan haciendo posible que El Pulijón siga adelante.

Que sigamos reuniéndonos durante muchos años alrededor de nuestras tradiciones, de nuestra cultura y de esa amistad que siempre ha sido nuestra mejor bandera.

¡FELIZ 53.º ANIVERSARIO, PULIJÓN!

 Alberto Gavilanes

Presidente de la Asociación

lunes, 7 de septiembre de 2026

 DE CÓMO LA VIRGEN DE LA BANDERA LLEGÓ A FERMOSELLE

Hoy, 8 de septiembre, Fermoselle se viste de gala para celebrar la festividad de Nuestra Señora la Virgen de la Bandera, patrona de la Villa. En este post no haré una panegírico de nuestra Madre sino que tomando como base lo publicado por Roberto Fariza en su libro “Historias y Leyendas de Fermoselle” trascribiré parte de lo que escribe sobre la llegada de la imagen a la Villa.

Dice así: ”Los misioneros que por los años de veinte y cinco, veinte y seis y veinte y siete evangelizaron en el reino de Portugal, eligieron por patrona de sus misiones, y con ella enarbolada en un estandarte, entraban en los pueblos y cantaban por las calles el Rosario. Librólos la Soberana Reina de muchos peligros de alma y cuerpo, y vueltos a Castilla la trajeron al convento de Valtanás.

Y con la ocasión de la nueva fundación en Fermoselle, la enviaron a este convento para que se colocase en nuevo altar mayor”… y continúa más adelante: “Existe otra teoría popular que dice que tres frailes viajaron andando a un convento en la ciudad de Guimarâes (Portugal) donde en aquella época se hacían bajo encargo grabados de imágenes en lienzos, paños, pendones,  y otras obras de culto religioso. Allí eligen como distintivo de su tarea apostólica un lienzo pintado con la imagen de la Virgen amamantando al niño Jesús; esta obra sería encargada y más tarde recogida por los mismos frailes, que tras colocarla en un estandarte o pendón la trajeron en procesión a la localidad de Fermoselle, recorriendo en su andadura numerosos caminos y sendas de tierras portuguesas, estos al ser divisados por los portugueses de las diferentes localidades por donde pasaban, exclamaban: ¡Ja vêm os frades com a bandeira!, (¡ya vienen los frailes de la bandera!). De ahí seguramente viene el nombre de Virgen de la Bandera.” Y así pudo ser.

En honor a su festividad aquí transcribo unas estrofas correspondientes al último día de su novena:

“Dulcísima es tu memoria

En convento del Bautista

Por ser Bandera que alista

Soldados para la gloria…

A vuestros pechos amorosos

Al Niño Dios estáis dando,

Y Él mismo está convidado

Que lleguemos presurosos.

De esta tan dulce memoria

No se aparte nuestra vida…


Por último sois Bandera

Donde todos se recogen,

Y están seguros, si escogen,

Penitencia verdadera.

Por tu gracia meritoria

En ella nunca desista…”

¡¡Que viva nuestra Virgen de la Bandera un 8 de septiembre de 2026!!

sábado, 5 de septiembre de 2026

 

JAMBRINA Y MADRID FOLK LLENAN DE TRADICIÓN

LA XLI MUESTRA DE MÚSICA Y DANZA

Espectacular. Así podríamos resumir la actuación del dúo zamorano Jambrina y Madrid, que ocupó el lugar preferencial en la XLI Muestra de Música y Danza Tradicional, organizada por la Asociación Cultural El Pulijón en Fermoselle el pasado 18 de agosto.



El escenario elegido para disfrutar de esta música no pudo ser más apropiado. Entre los muros del Santuario de la Virgen de la Bandera, en el Convento, las voces de Alberto y Pablo, acompañadas de sus instrumentos, sonaron con una impecable calidad y llenaron de emoción un espacio tan cargado de historia. El numeroso público asistente pudo disfrutar de una propuesta musical de raíz, cercana y auténtica.




Porque hay músicas que no necesitan grandes artificios para emocionar. Basta con escuchar el sonido de una gaita, una dulzaina, una flauta o un tamboril para que, casi sin darnos cuenta, nuestra memoria nos lleve a otros tiempos, a paisajes conocidos, a fiestas, bailes y celebraciones que forman parte de nuestra identidad y de nuestra memoria colectiva.

Durante su actuación, Jambrina y Madrid nos ofrecieron más de una docena de ritmos tradicionales, entre ellos jotas, habas verdes, pasacalles, brincaos, foxtrots, polcas y muñeiras, entre otros. Un variado repertorio que puso de manifiesto la extraordinaria riqueza y diversidad de la música popular de estas tierras.




A esta riqueza instrumental se sumaron las voces de Alberto y Pablo, que encajan perfectamente con la propuesta. Son voces que transmiten autenticidad y que consiguen que quien escucha no sea un mero espectador, sino que se sienta partícipe de aquello que se está contando y cantando.

Una buena muestra de ello fue su interpretación de “Yo me enamoré del aire”, una de las piezas más hermosas de la tarde, en la que las voces se entrelazaron con el sonido de las cuerdas, las flautas y las percusiones, creando uno de esos momentos en los que música y emoción caminan de la mano.



Con “La pájara pinta”, la actuación adquirió un carácter todavía más ancestral. En esta ocasión, el protagonismo recayó especialmente en la gaita de fole, cuyo sonido nos trasladó directamente a ese mundo rural en el que la música estaba presente de manera inseparable en las celebraciones, en los trabajos y en las relaciones sociales.

Tampoco faltó la versión instrumental de “La Coronela”, que fue reconocida y tarareada por muchos de los fermosellanos presentes. Un momento de especial complicidad entre los músicos y el público, que demostró, una vez más, que determinadas melodías forman parte de nuestra memoria y permanecen vivas generación tras generación.




Y, como no podía ser de otra manera, también hubo un recuerdo especial para Sayago y para el último incendio que asoló la comarca. Lo hizo a través de “Gamones Torregamones”, una pieza a la que se incorporó, para esta ocasión, una estrofa dedicada especialmente a nuestra Villa:


Fermoselle, Fermoselle,

Fermoselle, Fermoselle,
tierra con vino en lagar.

El que vuelva a Fermoselle,
el que vuelva a Fermoselle,
siempre quiere regresar.

Unos versos que fueron recibidos con especial cariño por los asistentes y que resumen, en pocas palabras, ese sentimiento tan fermosellano de quien, después de marcharse, siempre termina sintiendo la necesidad de volver.

Una tarde para recordar

La actuación de Jambrina y Madrid convirtió la XLI Muestra de Música y Danza Tradicional en una tarde especialmente enriquecedora en torno al folclore y a nuestras raíces. Alberto y Pablo supieron conducirla con cercanía, conocimiento y pasión, demostrando que la música tradicional continúa teniendo un enorme poder para reunir, emocionar y mantener viva nuestra memoria.




Desde El Pulijón solo podemos agradecer a nuestros amigos Alberto y Pablo que compartieran con nosotros su música y que nos permitieran disfrutar, en un lugar tan especial como el Santuario de la Virgen de la Bandera, de una tarde en la que tradición, cultura y emoción estuvieron más unidas que nunca.

Agradecemos a E.Seco su aportación de imágenes y video.

jueves, 3 de septiembre de 2026

CUANDO INFORMAR SE CONVIERTE EN CREATIVIDAD:

LOS CARTELES DEL PULIJÓN

Hay cosas que anuncian que agosto ha llegado a Fermoselle. El movimiento en las calles, el regreso de quienes viven fuera durante buena parte del año, las conversaciones sobre lo que está por venir… y también los carteles que, poco a poco, van llenando de color nuestros espacios y poniendo nombre y fecha a cada uno de los momentos que traerán las fiestas.



Porque en Fermoselle la fiesta no comienza únicamente cuando suena la campana torera. Empieza también antes, cuando aparecen los primeros anuncios, cuando uno se detiene ante un cartel para saber qué habrá ese día y, casi sin darse cuenta, comienza a hacer planes.

El Pulijón conoce bien esa tradición y cuida especialmente su manera de comunicar todo cuanto organiza durante las fiestas patronales. Actividades culturales, gastronómicas, deportivas, folklóricas, musicales y de ocio van apareciendo de forma ordenada y cronológica para que socios, vecinos y visitantes puedan conocer qué les espera cada jornada, dentro y fuera de la asociación.

El blog del Pulijón (https://elpulijon.blogspot.com/), Facebook y WhatsApp se convierten así en una especie de pregón moderno. Por ellos circula la información y, de alguna manera, también circula la ilusión por lo que está a punto de suceder.



Pero si hay algo que hace especiales estos anuncios es su forma de presentarlos. Los carteles del Pulijón no son simples avisos. Detrás de cada uno existe un trabajo creativo y una manera muy particular de entender la cartelería.

Su autor es Alberto Gavilanes, presidente de la asociación, que año tras año pone imaginación, dedicación y muchas horas para conseguir que cada composición sea diferente. Colores, fotografías, dibujos, textos y pequeños detalles se mezclan en diseños personalizados que llevan impreso su sello personal.



El resultado son carteles alegres, originales y llenos de vida que, además de cumplir con su función informativa, consiguen transmitir algo del ambiente que se respira en Fermoselle cuando llegan sus fiestas.

Y es que un buen cartel no solo dice qué va a ocurrir. También puede despertar un recuerdo, arrancar una sonrisa o hacer que alguien piense: «Este año tampoco me lo pierdo».



Quizá por eso el Pulijón ha querido ir un poco más allá y conservar algunos de estos carteles. Los guarda con ese cuidado que se tiene por las cosas que, con el paso del tiempo, adquieren un valor especial. Algunos están enmarcados y forman parte de la exposición permanente que puede contemplarse en el espacio de usos múltiples de la asociación.



Lo que en su día fue un anuncio para una actividad concreta se convierte así, con el paso de los años, en un pequeño pedazo de nuestra memoria.

Porque detrás de cada cartel hay una fiesta, una fecha, una actividad y muchas historias. Están quienes participaron, quienes acudieron, quienes lo prepararon y quienes, simplemente, se encontraron con él en una esquina y supieron que aquel día había algo que no podían perderse.



Los carteles del Pulijón son, en definitiva, pequeños testigos de cómo hemos vivido nuestras fiestas. Una colección que crece con los años y que permite comprobar cómo han cambiado las actividades, los diseños y los tiempos, pero también cómo permanece intacta esa ilusión por anunciar, compartir y vivir juntos el mes grande de Fermoselle.




Porque las fiestas pasan, los carteles se guardan y los recuerdos permanecen. Y, quizá dentro de unos años, alguien vuelva a mirar uno de ellos y descubra que, entre sus colores y sus letras, todavía queda guardado un pedacito de aquel agosto.