domingo, 16 de agosto de 2026

 PULSO MUSICAL ENTRE TAMBORILEROS, CAMPANEROS Y DULZAINEROS

Titular muy  apropiado para definir al espectáculo folclórico  organizado por la Asociación Cultural “El Pulijón” en la plaza mayor de Fermoselle como inicio de la XLI Muestra de Música y Danza Tradicional (1ª parte). Difícil contemplar en el espacio de dos horas una conjunción de interpretaciones tan diversas y tan enraizadas en nuestras tierras.

Finalizadas las ocho campanadas  del ayuntamiento, Alberto, presidente del Pulijón presento el acto, a los intervinientes y expresó su agradecimiento a los colaboradores: Diputación de Zamora, Fundación “Conchita Regojo” y “Estuchados Prieto” de la familia Cortés Bartolomé.


El primero en intervenir fue un miembro de los diez que conformaban la agrupación de la Asociación Zamorana de Campaneros con un toque de llamada y atención para los espectadores.

Seguidamente, ocho tamborileros de la Asociación Cultural “Juan de la Encina” desgranaron parte de su extenso repertorio combinando la flauta y el tamboril, la pandereta y otros  instrumentos de percusión fabricados por ellos mismos. Canciones típicas de Fermoselle como “El torito cariñoso” y “Venimos de Santa Cruz” despertaron el sentir, sobre todo, de los mayores, recordando su etapa de jóvenes que por aquel entonces eran cantadas en calles y bodegas. No faltaron otras populares como la jota de “Los labradores” y la “Jota de Palazuelo”. Cantadas  y acompañadas con  panderetas interpretaron “La Molinera” y “A la Virgen del Carmen”. Momento muy emotivo fue la interpretación del “Aceitunero” como homenaje a tantos olivos que el pasado incendio se los llevó por delante. Como broche de su actuación nos dejaron “La Coronela”, himno taurino por excelencia de Fermoselle.

También hubo tiempo para que Alberto a la dulzaina y Tadeo a la caja, representantes en esta ocasión del Grupo  de Danzas y Percusión “Juana I” de Castilla”, de Tordesillas, y además componentes de los Tamborileros de Fermoselle, nos ofrecieron dos piezas de Valladolid: “El Zángano” y la jota medinense de “Los Novillos”.



La última parte le correspondió a la Asociación de Campaneros de Zamora. Fue un concierto didáctico muy bien expuesto por su presidente, Antonio, que mostró su amplio conocimiento en todo lo relativo a los diferentes toques religiosos y civiles, así como el significado de cara uno de ellos. Diez fueron los campaneros, alguno de ellos un tanto jóvenes y buena parte procedentes de la comarca de Sayago, quienes se dedicaron a repicar, con un dominio pasmoso, un par de campanas  montadas en una especie de escenario rodante. Al ser una novedad este tipo de actividad musical en Fermoselle, el público asistente se esmeró en su seguimiento y estuvo muy atento a las evoluciones de cada pieza. También los campaneros mostraron su apoyo a las localidades de Sayago afectadas por el fuego, con el repique utilizado para informar a los vecinos de alguna catástrofe, como la de hace unos días, que amenazaba a la población.


La noche caía sobre Fermoselle cuando finalizaba  este día que será recordado por los amantes de nuestras tradiciones. Todo se remató en las bodegas del Pulijón donde tamborileros, campaneros y socios degustaron unas sabrosísimas sopas de ajo elaboradas por un grupo de mujeres del Pulijón, con Mary a la cabeza, choricillos al vino y huevos fritos hasta hartar, regados por el tinto de Fermoselle y la limonada inmejorable del Pulijón presentada por Roberto Fariza y su equipo.

El próximo martes, día 18, la segunda parte de la Muestra de Folclore estará dedicada a Alberto Jambrina y Pablo Madrid Folk. Estáis invitados.

sábado, 15 de agosto de 2026

 FERMOSELLE CELEBRA LA FESTIVIDAD DE LA ASUNCIÓN

Hoy, 15 de agosto, Fermoselle, al igual que tantos pueblos y ciudades de España, ha celebrado la festividad de Nuestra Señora de la Asunción. Sin embargo, en nuestra villa esta fecha adquiere un significado muy especial. La Asunción no solo forma parte de la tradición religiosa, sino que es además la patrona y titular de la parroquia fermosellana, donde su preciosa y artística imagen ocupa un lugar preferente en el altar mayor y recibe durante todo el año la veneración y el cariño de los vecinos.

El 15 de agosto es también una fecha marcada en rojo en el calendario de muchos fermosellanos que viven fuera de la localidad. La tradición hace que sean numerosos los que aprovechan estos días de vacaciones para regresar al pueblo, reencontrarse con familiares y amigos y disfrutar de unas jornadas que, como cada año, coinciden con las fiestas patronales. Fermoselle recupera así durante estos días buena parte de su bullicio, con sus calles llenas de vida y con el regreso de quienes, aunque residan lejos, siguen llevando al pueblo en el corazón.

A las doce y media de la mañana de este sábado, y siguiendo la convocatoria realizada por el párroco, un numeroso grupo de feligreses abarrotó el templo parroquial para participar en la celebración de la Santa Misa en honor de Nuestra Señora de la Asunción.

La celebración estuvo presidida por D. Mariano, quien, con una brillante, precisa y cercana interpretación de las lecturas y del Evangelio, supo trasladar el mensaje de la Palabra y hacerlo llegar al corazón de los numerosos asistentes. Una celebración solemne, pero al mismo tiempo cercana, en la que no faltaron los momentos de emoción y recogimiento.

Uno de los momentos más entrañables llegó con las ofrendas, presentadas por un grupo de mujeres ataviadas con la tradicional indumentaria de nuestra tierra. Junto a ellas, unas palabras nacidas del corazón de la poeta local Iluminada Ramos pusieron voz a los sentimientos de un pueblo que, generación tras generación, mantiene viva su devoción por su patrona.

Finalizada la celebración religiosa, comenzó la procesión con la imagen de Nuestra Señora de la Asunción hasta la Plaza Mayor, encabezada por los Tamborileros “Juan de la Encina”, que con sus sones tradicionales acompañaron el recorrido, al igual que el párroco y autoridades locales..

Ya frente a la fachada de la Casa Consistorial, tuvo lugar uno de los momentos más característicos de esta jornada. Los vecinos realizaron el correspondiente depósito del óbolo personal, acompañado de una respetuosa inclinación de cabeza ante la imagen de la Virgen, como muestra de devoción y respeto.

Tras este momento, la comitiva regresó nuevamente hacia el templo parroquial. En el recorrido de vuelta, los Tamborileros “Juan de la Encina” interpretaron la tradicional canción de “Los Pajaritos de San Antonio”, poniendo música y tradición a una mañana tan señalada para todos los fermosellanos.

Ya en la entrada del templo, y mientras sonaban los acordes del Himno Nacional, la imagen de Nuestra Señora de la Asunción fue introducida nuevamente en la iglesia, dando por concluida la celebración religiosa.

Eran aproximadamente las dos de la tarde cuando finalizaba una jornada en la que Fermoselle volvió a rendir homenaje a su patrona. Una tradición que permanece viva, que reúne a los que viven en el pueblo y a quienes regresan durante estos días y que, año tras año, demuestra que las raíces y las costumbres forman parte inseparable de la identidad de Fermoselle.

Un 15 de agosto más, Fermoselle se encontró con su patrona y con sus propias tradiciones.

viernes, 14 de agosto de 2026

 ¿Y SI TOCA AQUÍ?

Y si toca aquí? Ya parece un tópico esta interrogación pero quién sabe si puede transformarse en realidad el próximo 22 de diciembre, una de las fechas más esperadas del año. Si así ocurriera, el hecho de haber adquirido un décimo del número 59509, vendido por la peña el PULIJÓN, nos llenaría de gozo el repartir tanta alegría entre personas conocidas. Además, en estos momentos no hay posibilidad de adquirirlo en ninguna administración pues está hecha la reserva del número entero que se intentará vender en totalidad con la ayuda de algunos socios que están dispuestos a colaborar en esa labor.

Este número es el cuarto año consecutivo que se vende a través de nuestra sociedad. Es verdad que no nos ha acompañado la suerte, de ahí la pregunta del principio. Se reparte por distintos lugares de España y hasta fuera de nuestras fronteras. Como dato curioso, en Tordesillas se distribuyen unas 40 series, es decir, un total de 400 décimos, bastante más de las se reparten en Fermoselle.

Si dejamos volar la imaginación y nos acompaña la Diosa Fortuna y San Pancracio, son muchísimos los hogares de socios y simpatizantes que recibirían una buena dosis de alegría, ilusión y refuerzo económico que no vendrían nada mal en estos tiempos que corren llenos de tan poca esperanza.

¡¡¡¡Suerte y esperanza!!!!

jueves, 13 de agosto de 2026

 



SUSPENDIDA LA RUTA MEDIOMBIENTAL

El Presidente de la Asociación Cultural “El Pulijón” de Fermoselle ha remitido a todos los socios el siguiente comunicado, en nombre de la Junta Directiva:

“Lamentamos comunicaros que la excursión a Caracosta, prevista para el próximo 18 de agosto, queda suspendida.

La actividad incluía la visita a la antigua caseta de producción de corriente, los parajes de Caracosta, la Falla del Peine, las orillas del río Tormes y otros enclaves de esta zona de los Arribes.

Desgraciadamente, toda esta zona se ha visto afectada por los incendios y, siguiendo las recomendaciones recibidas, no es aconsejable acceder todavía a estos parajes. Además, consideramos que, en las actuales circunstancias, no era el mejor momento para realizar una actividad de estas características.

Nos da mucha pena tener que suspenderla, especialmente porque era una excursión que Roberto había preparado con mucha ilusión, pero creemos que es la decisión más responsable y prudente.

Esperamos poder recuperar esta actividad más adelante, cuando la situación lo permita y podamos volver a disfrutar de estos maravillosos parajes en las mejores condiciones.

Sentimos las molestias y os agradecemos vuestra comprensión.”

miércoles, 12 de agosto de 2026

Y AQUÍ NUESTRA PANCARTA

Ayer, 8 de agosto, la Campana Torera enloqueció a las fermosellanos que se acercaron  a la Plaza Mayor y a la de la Plazuela para escucharla in situ y hoy presentamos la pancarta del Pulijón, diseñada y elaborada por Toño y Mary, que se paseará por todas nuestras calles durante los días de las fiestas patronales y que se  mostrará en la fachada del domicilio social con el objetivo de que fermosellanos y visitantes puedan  recibir los mensajes que deseamos transmitir en estas fiestas de 2026  a través de la misma.

En esta ocasión nos centramos en tres momentos muy recientes:

Finalizado hace unas fechas el mundial de fútbol, representamos a los dos países finalistas, España y Argentina, en sendos toros, con el resultado definitivo. Se aprecia que Argentina persigue a España plasmando lo que en realidad ocurrió en buena parte del partido.

Hacemos referencia al incendió que ha sumido en una profunda tristeza a Fermoselle y al resto de Sayago, poniendo en boca de dos paisanos que contemplan el encierro desde una empalizada del recorrido con el grito a coro de ¡NO MÁS INCENDIOS!



El tercer momento recoge el diálogo entre otros dos asistentes al festejo taurino  para reunirse en las bodegas del Pulijón a saborear unos vasos de fresquita limonada y un puñado de sabrosos chochos, lo que ya es habitual desde hace muchísimos años. Por supuesto, bodegas abiertas a todo el mundo sin ánimo de lucro.

Pues como grita la abanderada: que VIVA ESPAÑA y que pasen unas felices fiestas.

martes, 11 de agosto de 2026

 LIBRO DE FIESTAS DEL AYUNTAMIENTO  2026

Nos hacemos eco del Libro de Festejos “San Agustín 2026” editado por el Ayuntamiento en el que se recogen una serie de datos que vamos a desgranar en este post. Con este compendio no buscamos más que ofrecer a nuestros lectores una forma de consulta rápida. Vamos a por ello:

En la página 3 aparece el saluda del alcalde que finaliza con estas palabras: “Nuestro reconocimiento y apoyo a las peñas, que mantienen viva la llama de nuestras fiestas. A los visitantes, gracias por elegir Fermoselle, y a todos os invito a vivir intensamente estos días festivos”. Como nos damos por aludidos le expresamos nuestro agradecimiento. Gracias por el detalle.

-68 son las páginas que conforman esta publicación, incluyendo la portada y la contraportada.

-35 páginas para la publicidad con un total de 49 anunciantes.

-6 páginas dedicadas a la programación diaria (33, 35, 37, 39, 41, 49).

-4 al ciclo de conferencias (17, 18, 19, 20).

-2 al saludo de la Comisión de Fiestas (8, 9).

-2 a corridas de toros antiguas (22, 23).

-2 para el Encuentro Hispano-Luso (26, 27).

-1 al poema de Iluminada Ramos (2).

-1 al saludo del alcalde (3).

-1 a la Casa del Parque (21).

-1 a las actividades de la peña el  Pulijón (34).

-1 al pregón de fiestas (36).

-1 al encuentro interpeñas (38).

-1 al cartel de festejos festejos taurinos (40).

-1 a las Noches de San Agustín (42).

-1 a La Coronela (46).

-1 al torneo de baloncesto (48).

-1 a exposiciones (52).

-1 a Fermoselle (66).

En cuanto a la participación de personas o colectivos externos que aportan actividades  aparecen los siguientes:

-Casa del Parque 6 (días 5, 6, 7, 8, 9, 17).

 -Peña El Pulijón 5 (días 14, 18, 21 (dos), 22) y otras que no constan en el Libro.

-Héctor Magarzo 3 (días 14, 15, 16).

-Carlos Bartolomé 3 (días 17, 18, 19, cobradas).

-AECC Fermoselle 2 (días 16, 20).

-Asociación Residencia  Conchita Regojo 1 (día 14).

-Peña El Escándalo 1 (día 15).

-Peña El Resakón 1 (día 16)

-Peña Fenómenos 1 (día 17).

-“Cholo” 1 (día 18).

-Quintos del 66 1 (día 18).

-Peña Aviscueros 1 (día 19).

-Peña Desfasados 1 (día 19).

-Bernardo Rubio “El Boticario” 1 (día 20).

-Tropa Goofy 1 (día 20).

-Peña “Las Toreras” 1 (día 21).

-Peña El Descojone 1 (día 21).

Salvo error u omisión este es el resumen, más o menos ordenado, de lo que nos podemos encontrar en el Libro de Fiestas

domingo, 9 de agosto de 2026

 SAYAGO, NO TE RINDAS

Al  hilo del post anterior, nuestro socio Alejo nos envía su reflexión para rematar el lamentable tema del  incendio.  Con ese sentido  animoso que le caracteriza nos deja la esperanza de que la vida volverá a Sayago. Amigo Alejo, espero otras colaboraciones. Muy agradecido.

“Sayago abrasado

Lágrimas negras;

Pueblos buenos, tranquilos;

Formariz, Palazuelo,

Fornillos, Mámoles,

Pinilla, Fermoselle,

Cuantos otros…

Tragedia inmerecida

Dolor y angustia,

Mantener la esperanza

El paisaje negro

Mudara en verde

Volverán las jaras

El cantueso, la retama

El tomillo y el laurel.

Mudara a su hábitat

La fauna silvestre

Pájaros, rapaces

Perdices y conejos

Volverán…

Sayago no te rindas

Tu gente recia

Te salvará.

 SAYAGO, NO TE VAYAS: TE NECESITAMOS

Sayago, ennegrecido y desolado, llora lágrimas de sangre. Su tierra quemada transmite un sufrimiento difícil de reparar. Sayago vive en tinieblas, atrapado en una realidad de desesperanza y sumido en la desconfianza, mientras espera una mano amiga que quizá nunca llegue.


Y en una situación tan caótica, ¿cómo consolar al vecino de Mámoles que, desde su balcón, casi pegado a la iglesia, pierde su mirada en el horizonte y contempla, impotente, el desastre que se abre ante sus ojos? ¿Cómo explicar al labrador de Palazuelo de Sayago que su palomar, recién restaurado, haya quedado reducido a escombros por unas llamas incontrolables y caprichosas? ¿Qué decirle a la anciana que, protegida apenas por su sombrero de paja, camina casi sin rumbo buscando un par de ovejas que constituían su sustento diario? ¿Cómo aliviar el dolor de la ganadera de Fermoselle que contempla entre lágrimas sus alpacas convertidas en pavesas en cuestión de minutos?

¿Cómo hablarles de futuro a todas estas gentes de esa llamada “España Vaciada”, un término acuñado hace apenas unos años para describir una realidad que Sayago conoce desde hace más de un siglo?

Porque aquí la diáspora comenzó mucho antes. A principios del siglo XX, muchos sayagueses emprendieron camino hacia “las Américas”. Después, en los años sesenta, llegaron las grandes oleadas migratorias hacia los países europeos y hacia otras zonas de España donde las economías florecían y había oportunidades de trabajo. Familias enteras abandonaron sus pueblos en busca de una vida mejor.

Y nunca, nunca se pusieron los medios suficientes para detener aquella sangría.

Lo mismo que ha ocurrido durante décadas vuelve a repetirse ahora, agravado por una tragedia que ha puesto al límite a toda la comarca. Formariz, Palazuelo de Sayago, Mámoles, Fornillos, Pinilla, Fermoselle y tantas otras localidades han visto cómo un incendio voraz estaba a punto de engullirlas de una tacada.



No buscan un Sayago vaciado. Lo están dejando morir.

Y, para remate, aparece el gerifalte de turno declarando ante los medios, con una tranquilidad que resulta insultante, que “tiene que verse con normalidad cortar una zarza o un árbol”.

¡A buenas horas, mangas verdes!

Después de años de restricciones, prohibiciones y normas muchas veces alejadas de la realidad de quienes viven y trabajan en el campo, ahora descubrimos que había que actuar sobre la vegetación. ¿Ahora? ¿Después de que las llamas hayan arrasado nuestros campos, nuestros montes, nuestros animales y el esfuerzo de generaciones?

¡Pura desvergüenza!

Por eso invito al responsable de Agricultura a que, por unos días, traslade su confortable despacho a cualquier rincón de este Sayago herido. Que se siente aquí. Que camine por sus caminos. Que contemple lo que queda.

Que disfrute —si todavía es posible— del paisaje de los cantuesos, las jaras, los alcornoques, las encinas, las retamas y unos olivos que, en algunos lugares, parecen haber desaparecido por arte de magia.

Que respire profundamente.

Que se empape de los aromas que flotan en el aire y que ahora se mezclan con el olor de la ceniza y se quedan pegados a la ropa.

Y que, desde aquí, desde nuestra tierra, se pregunte qué habrá sido de la flora y de la fauna de este Sayago. Que descubra, quizá por primera vez, una tierra que posiblemente muchos de quienes toman decisiones jamás hayan pisado.

Después, que invite al resto de sus acomodados compañeros, de todos los niveles y administraciones, a hacer lo mismo.

Que vengan. Que vean. Que escuchen. Que recojan con sus propias manos la sangre ennegrecida de un Sayago que se muere entre la incompetencia, la pasividad y el abandono de quienes se proclaman elegidos por el pueblo, pero que demasiadas veces parecen olvidar que fueron elegidos para servirlo.

Que se acerquen aquí. A mi Sayago. A tu Sayago. A nuestro Sayago.

No son momentos para palabras huecas ni para discursos vacíos de contenido. La situación es insostenible.Los vecinos no quieren lamentaciones.

 Exigen hechos. Exigen medidas concretas para que la pobreza de esta tierra pueda transformarse en oportunidades, en riqueza, en empleo y en futuro. Exigen soluciones reales, duraderas y, sobre todo, inmediatas. Hoy. No mañana. Porque mañana, como tantas otras veces, quizá ya sea demasiado tarde y las promesas vuelvan a olvidarse.

Y que no nos vengan ahora vendiendo que vivimos en un paraíso al que han concedido pomposos títulos de Parque Natural y Reserva de la Biosfera. Que se guarden esas titulaciones si no sirven para mejorar la vida de quienes habitan esta tierra. Porque Sayago no necesita más etiquetas. Sayago necesita vida.

Necesita que dejen trabajar a sus agricultores y ganaderos. Necesita cuidar sus montes y sus campos. Necesita población, servicios, oportunidades y futuro. Necesita que quienes toman decisiones comprendan que conservar un territorio no significa abandonarlo a su suerte, sino permitir que quienes lo habitan puedan vivir dignamente de él.

Dejen en paz a sus vecinos, sí, pero no para que sobrevivan resignados, sino para que, cuando pasen los años, puedan volver a disfrutar de estos parajes como lo hicieron cuando eran niños.

Porque, a pesar de la pobreza y de las miserias que siempre acompañaron a esta tierra, aquellos niños eran —o intentaban ser— dichosos.

Era otro Sayago. Un Sayago pobre, sí. Sayago humilde. Pero un Sayago vivo. Un Sayago donde se podía respirar, trabajar, convivir y descansar. Hoy, después del fuego, solo queda una pregunta que nos golpea por dentro:

¿Qué Sayago queremos dejar a nuestros hijos?

Yo lo tengo claro. No quiero un Sayago vacío. No quiero un Sayago abandonado. No quiero un Sayago convertido en un recuerdo. Quiero un Sayago vivo, cuidado, respetado y con futuro.

Por eso, hoy más que nunca, lo proclamo alto y claro, con el corazón roto pero con la esperanza todavía intacta:

""SAYAGO, NO TE VAYAS. TE NECESITAMOS.""

sábado, 8 de agosto de 2026

 EL TOQUE DE LA CAMPANA:

 FERMOSELLE VUELVE A LATIR

Todo vuelve a la triste normalidad. Si hace exactamente, es decir, el día 1 de agosto se suspendió por parte del consistorio el tradicional toque de la Campana Torera debido al pavoroso incendio que acababa de devorar buena parte del territorio del arribanzo, ahora es el propio ayuntamiento quien convoca a la ciudadanía a reunirse en la plaza mayor y en la de Santa Colomba para celebrar tal acontecimiento


Y así debe de ser ya que hay tradiciones que resisten el paso del tiempo porque no pertenecen al calendario, sino al corazón. Como cada año, en este caso con unos días de retraso, se repite el mismo instante: las doce de la mañana; el ocho de agosto; el mismo escenario, la Plaza Mayor; el mismo protagonista, la Campana Torera del Ayuntamiento; el mismo campanero, Emilio (que este año y como novedad, después de finalizar el toque tras 12 minutos sin parar, nos deleitó con un brevísimo repique –me dice- “como propina”); el mismo propósito, anunciar el comienzo de las esperadas fiestas patronales de San Agustín. Y todos esos elementos, tan sencillos y a la vez tan cargados de simbolismo, se funden en un sentimiento profundo que solo los fermosellanos pueden comprender en toda su dimensión.

Se dice que, a esa hora exacta, todos los hijos de Fermoselle, los que viven en la villa y los que un día partieron buscando nuevos horizontes, dejan por un momento lo que están haciendo y regresan con el pensamiento a su pueblo. Las distancias desaparecen. El sonido metálico y vibrante que nace en lo alto de la torre del Ayuntamiento parece recorrer caminos, ciudades y países a la velocidad de la emoción hasta colarse en los hogares de quienes nunca han dejado de querer a su patria chica.

Porque Fermoselle no es solo un lugar al que se vuelve. Es un sentimiento que nunca se abandona.

Y la tradición, fiel a sí misma, vuelve a cumplirse. La Plaza Mayor se llena de vecinos, visitantes y fermosellanos llegados de todas partes. Todos miran hacia la fachada del Ayuntamiento, casi desafiándola con la vista, aguardando la aparición del campanero. El silencio se adueña de la plaza. Apenas se escucha un murmullo contenido. Los rostros reflejan emoción, las miradas permanecen clavadas en lo alto y la respiración parece detenerse por unos segundos.

Entonces ocurre. Las manos del tañidor comienzan a mover el badajo de la campana con un ritmo frenético, poderoso, inconfundible. El tan, tan, tan... rompe el silencio y estalla sobre la plaza como un auténtico pistoletazo de salida. Es un sonido que no solo se escucha: se siente. Vibra en las piedras centenarias, rebota en los balcones, atraviesa las calles y se instala directamente en el corazón de quienes lo esperan durante todo un año.

La emoción contenida se transforma inmediatamente en aplausos, abrazos, sonrisas y lágrimas discretas. Se cruzan felicitaciones, se alzan los brazos, suenan los primeros vivas y la alegría se desborda. Las fiestas ya están aquí. Fermoselle vuelve a encontrarse consigo mismo. Aunque con una herida que se encuentra en yagas.

Esta situación, es verdad que mucho más moderna, se repite entre el vecindario de la Plazuela con el mismo ritual.

Pocas tradiciones conservan tanta autenticidad. No hay artificios, ni grandes montajes, ni efectos especiales. Solo una campana, un campanero, una plaza repleta de ilusión y un pueblo entero compartiendo el mismo sentimiento. Un espectáculo gratuito, sencillo y, precisamente por eso, irrepetible. Una ceremonia que cada fermosellano guarda en su memoria como uno de los momentos más intensos del año.


Este año no hubo reparto de los “Libros de Fiestas” pues se inició unos días antes.

Así es Fermoselle. Todo permanece igual porque hay cosas que no deben cambiar nunca. La campana vuelve a cumplir con su misión, despierta la emoción dormida durante meses y, desde lo más alto de la torre del Ayuntamiento, saluda a su pueblo e invita a vivir, un año más, las fiestas de San Agustín y parece decir:

“Y mientras suene la campana,
Fermoselle vivirá;
porque un pueblo que no olvida
jamás dejará de soñar.”

Que el sonido de la campana siga siendo, por muchos años, el latido que reúne a todos los fermosellanos, estén donde estén.

Desde El Pulijón os deseamos unas muy felices fiestas de San Agustín. Que la alegría, el reencuentro, la tradición y el orgullo de ser fermosellanos llenen estos días de momentos inolvidables. ¡Felices fiestas!