sábado, 3 de mayo de 2025

 FOLK

(REVISTA 50 ANIVERSARIO)

La XXXVIII Muestra de Música y Danza Tradicional ha reafirmado, una vez más, el firme compromiso del Pulijón con la preservación y promoción del folclore castellano y leonés. Lo que comenzó con la organización de tres Certámenes de Tamborileros ha crecido hasta consolidarse en una cita imprescindible para los amantes de las tradiciones populares.


Por la plaza mayor de la Villa han desfilado algunos de los nombres más emblemáticos del panorama etnográfico regional. Desde la autenticidad de Mayalde hasta la fuerza expresiva de Vanesa Muela, pasando por la calidad interpretativa de Jambrina con Habas Verdes y el sabor tradicional de La Bazanca, el escenario se ha llenado de sonidos que hunden sus raíces en la memoria colectiva del pueblo.

Junto a estos destacados intérpretes, un nutrido grupo de agrupaciones de danza —provenientes en su mayoría de las provincias de Zamora y Salamanca—incluidos los componentes de la Asociación de Tamborileros “Juan de la Encina” y el grupo infantil “Ocellum Durii”, ambos de Fermoselle, han aportado el color y la elegancia de sus trajes tradicionales, así como la energía y el rigor de unas coreografías que han sabido transmitir la vitalidad de nuestras raíces.


Música, danza, tradición y emoción se han dado la mano para convertir esta edición en una auténtica fiesta del alma popular, corroborando que el Pulijón continúa haciendo del folclore una de sus más firmes señas de identidad.

jueves, 1 de mayo de 2025

 FRANCISCO GALIANA HERNÁNDEZ

(EXALCALDE DE FERMOSELLE)

 Días atrás visitó Fermoselle una joven pareja unida a la familia de Francisco Galiana Hernández. Siempre escucharon a su tío expresar con pasión y cierta nostalgia sus sentimientos sobre los años pasados en la Villa así como la labor tan importante que había realizado. Ahora han querido comprobar in situ esas vivencias viajando a Fermoselle y pasear por sus calles y plazas a la vez que visitar sus puntos más emblemáticos, entre ellos las bodegas de la Asociación Cultural “El Pulijón”, momento que recoge “Guerra de Colores” con su cámara.

Pues aprovechando esta visita y debido a la relación personal y epistolar que mantuvo Galiana con nuestra Asociación hago una breve biografía basada en el texto que aparece en el libro de Manuel Rivera Lozano titulado FERMOSELLE.

Francisco Galiana Hernández nació en San Felices de los Gallegos, una pequeña localidad de la provincia de Salamanca, marcada por la sobriedad castellana y el espíritu laborioso de sus gentes. En busca de nuevos horizontes, se trasladó a Fermoselle el 10 de noviembre de 1930. Aquí contrajo matrimonio, formó su hogar y residió durante cuarenta años, dejando una profunda huella en la vida local.

Desde el primer momento, Galiana demostró una vocación de servicio y liderazgo natural. El 24 de abril de 1948 tomó posesión como concejal electo del Ayuntamiento de Fermoselle. Su dedicación, energía y capacidad de organización no pasaron desapercibidas, lo que le llevó a ocupar diversas responsabilidades en la vida pública: fue nombrado alcalde-presidente del municipio, jefe local, delegado comarcal de Auxilio Social, consejero y diputado provincial. Su labor fue incansable, siempre orientada a mejorar las condiciones de vida de sus vecinos y a impulsar el desarrollo de una localidad que, en aquellos años, se enfrentaba a graves carencias estructurales.

El episodio que lo elevó al rango de figura casi mítica dentro de la memoria colectiva de Fermoselle fue su decisiva intervención para dotar a la villa de un sistema de abastecimiento de agua potable, una necesidad histórica que parecía inalcanzable por la complejidad técnica, la falta de medios y las difíciles condiciones de la época. A pesar de estos obstáculos, Francisco Galiana se entregó con determinación al proyecto, convencido de que la voluntad política y el compromiso con el bien común podían vencer incluso las barreras más duras.

Gracias a su liderazgo y a la colaboración de sus compañeros de consistorio, a su empuje personal y su fe en el futuro, el sueño de generaciones de fermosellanos se convirtió en realidad. La llegada del agua potable no solo resolvía un problema de salubridad y calidad de vida, sino que marcaba un antes y un después en la historia de la localidad, abriendo la puerta a nuevas posibilidades de progreso y bienestar. Fue una conquista social de un valor incalculable.

El reconocimiento por esta obra histórica no se hizo esperar. En sesión plenaria celebrada el 9 de julio de 1952, el Ayuntamiento de Fermoselle aprobó por unanimidad un homenaje en forma de placa conmemorativa, instalada en el consistorio, que recoge este emotivo texto:

“A don Francisco Galiana Hernández, alcalde realizador del abastecimiento de aguas, Fermoselle le nombra hijo adoptivo y alcalde honorario perpetuo.”


Este gesto oficial consagró su figura como una de las más relevantes de la historia contemporánea de Fermoselle, símbolo de entrega desinteresada, visión política y amor por la comunidad.

Con el tiempo, y tras finalizar su etapa pública, Francisco Galiana se trasladó a Puerto Rico, donde vivió sus últimos años. Allí enviudó, pero nunca perdió el vínculo afectivo con la villa que lo adoptó y a la que tanto había dado. A lo largo de los años realizó frecuentes viajes de regreso a Fermoselle, en los que compartía entrañables jornadas con familiares, amigos y numerosos vecinos que seguían reconociendo en él a una figura entrañable, respetada y admirada.

En una de esas visitas recogió “EL PULIJÓN DE ORO” distinción otorgada por la Asociación El Pulijón y aprobada en su asamblea general en 1983. En la foto que se aporta le acompañan, entre otros, el presidente de la Asociación y su amigo Antonio Regojo.



Del libro de Rivera trascribo estos datos sobre otros objetivos cumplidos durante su mandato de corregidor de la Villa: “ Además de la “traída de aguas” se preocupó también de la calidad, asistencia y aprovechamiento de la enseñanza, organizó y controló las fiestas de toros (dentro y fuera de la plaza), puso en marcha un ciclo de conferencias culturales, sociales y económicas a lo largo de cinco años, organizó el traslado procesional de la Virgen de la Bandera coincidiendo con las fiestas de Agosto, estableció la llamada merienda torera con el fin de recabar esfuerzos y ayudas, levantó el monumento a los caídos y un largo etcétera.”

Francisco Galiana Hernández forma parte del legado vivo de Fermoselle. Su ejemplo sigue siendo una fuente de inspiración para quienes creen en el poder transformador del compromiso cívico y en la fuerza de la voluntad cuando va guiada por el bien común.

miércoles, 30 de abril de 2025

 “DÉJATE LLEVAR POR ZAMORA” SE MATERIALIZA EN FERMOSELLE

La Asociación Cultural El Pulijón vuelve a sumarse al proyecto “Déjate llevar por Zamora”, una iniciativa impulsada por la Diputación de Zamora con el objetivo de dar a conocer la riqueza patrimonial, cultural y natural de nuestra provincia. En esta ocasión, un año más, tenemos el placer de abrir las puertas de nuestras bodegas históricas al público, ofreciendo una experiencia única en el corazón de Fermoselle.


Nuestras bodegas, excavadas en la roca y cargadas de historia, forman parte del legado vitivinícola que define la identidad de la Villa. Son un símbolo vivo del esfuerzo de generaciones que trabajaron la tierra y el viñedo, y que supieron transformar los frutos del campo en vino, uno de los pilares de nuestra economía y cultura tradicional.


Estas bodegas, completamente musealizadas, permiten al visitante realizar un recorrido por todas las etapas del proceso de elaboración del vino, desde el cultivo de la vid hasta el embotellado. Además, se exponen una gran variedad de utensilios y herramientas originales, tanto de las labores agrícolas como del trabajo dentro de la bodega, muchos de los cuales ya no se utilizan, pero que siguen siendo testimonio del saber hacer de nuestros antepasados.

La visita no se limita solo a las bodegas. Paseando por Fermoselle, el visitante podrá descubrir joyas arquitectónicas y paisajísticas como la iglesia parroquial, la Casa del Parque Natural de Arribes del Duero, el mirador del Torojón —con sus impresionantes vistas del cañón del Duero—, así como múltiples rincones llenos de encanto, callejuelas empedradas, casas tradicionales y vestigios medievales que invitan a perderse y dejarse sorprender.

La participación de la Asociación Cultural El Pulijón en este proyecto es fruto de nuestro compromiso con la preservación y difusión del patrimonio local. Creemos firmemente en la importancia de abrir nuestras puertas, compartir nuestra historia y fomentar un turismo cultural y sostenible que beneficie al conjunto del territorio.


Agradecemos profundamente a la Diputación de Zamora su labor constante en la promoción de nuestros pueblos y en la dinamización del medio rural a través de iniciativas como “Déjate llevar por Zamora”. Gracias a este programa, muchos de los tesoros de Fermoselle y del resto de la provincia salen a la luz y se ponen en valor, permitiendo que tanto zamoranos como visitantes foráneos descubran la enorme riqueza que atesora esta tierra.

Invitamos a todos a acercarse, descubrir y dejarse enamorar por Fermoselle, por sus bodegas, por su gente y por su historia. Porque conocer nuestro pasado es también una forma de construir un futuro con raíces firmes.

martes, 15 de abril de 2025

 SEMANA SANTA EN FERMOSELLE: SENCILLEZ, EMOCIÓN Y ALMA

La Semana Santa en Fermoselle, villa cargada de historia y misticismo, se celebra con una sencillez que, lejos de restar solemnidad, la convierte en una manifestación profunda de fe y recogimiento. No hay grandes alardes ni ostentaciones, pero sí un respeto hondo, un silencio que pesa y una emoción que estremece. Durante estos días, el corazón del pueblo late al compás de las imágenes sagradas que recorren, solemnes, las principales arterias de la localidad.

Los vecinos de Fermoselle no son meros espectadores. Viven cada instante con el alma en vilo, acompañando con recogimiento a las tallas que, desde generaciones pasadas, han sido testigos de su devoción. Y es precisamente en esos momentos, cuando la respiración se entrecorta por la intensidad del sentimiento, donde la Semana Santa fermosellana muestra su verdadero rostro.


Uno de esos instantes llega en la noche del Jueves Santo. A las once en punto, en el interior de la parroquia, los cofrades del Cristo de la Agonía se sitúan en fila en el pasillo central, sumidos en un silencio sepulcral. El sacerdote les invita al compromiso, y ellos, con voz firme y al unísono, juran guardar silencio durante toda la procesión. Un silencio que habla más que cualquier palabra, que cala y emociona.

La imagen del Cristo de la Agonía inicia entonces su recorrido. El momento cumbre de esta procesión se vive cuando la talla, portada con mimo por los cargadores, atraviesa el Arco medieval. El paso debe ser preciso, milimétrico, para que los brazos extendidos de la cruz no rocen los antiguos muros. El contraste entre la piedra centenaria y la figura del Redentor crea una escena sobrecogedora, de esas que quedan grabadas en la retina y el alma.


Con la madrugada del Viernes Santo llega uno de los episodios más conmovedores: el encuentro entre Madre e Hijo. En la confluencia de las calles Isidro Cabezas y Amargura, entre el resencio de la mañana y la quietud expectante de los penitentes, se produce ese cara a cara desgarrador entre Jesús y María. No se intercambian palabras, pero el silencio dice todo. Sus rostros tallados parecen contener una conversación profunda sobre el dolor, la pérdida y el amor infinito que los une. Un instante que invita a la reflexión más íntima.



Ya por la tarde, en las afueras de la villa, se celebra el entierro del Cristo Yacente. Junto al cementerio, la Virgen de la Soledad, con el corazón roto, acompaña a su Hijo en su último trayecto. Los cargadores, fieles al rito heredado de sus mayores, realizan las tres genuflexiones al son del grito tradicional: “¡A la una, a las dos y a las tres!”. Es un gesto ancestral que enlaza generaciones y mantiene viva la llama de la tradición.


No puede pasarse por alto la escena del Nazareno, que con paso lento y firme, se abre camino entre los fieles en torno al descendimiento. La estrechez del lugar, el peso de la imagen y la gravedad del momento, todo se conjuga para transportarnos al Vía Crucis del Señor, reviviendo su dolor en un atardecer que parece detener el tiempo.


Y como todo lo cristiano, esta historia de dolor y sacrificio encuentra su luz al final del túnel. O al principio, según se mire. En la Plaza Mayor, bajo la claridad de la mañana de Pascua, se celebra la Resurrección. Cristo resucitado es alzado ante un pueblo que lo abraza con la mirada y la fe. Es un momento de júbilo y esperanza, donde la tristeza se transforma en vida nueva. La plaza vibra con la certeza de que, tras el sufrimiento, siempre llega la luz.


Así se vive la Semana Santa en Fermoselle: con sobriedad, con respeto, con una emoción contenida que estalla en el interior de quienes la contemplan. Si deseas experimentar una vivencia auténtica, si quieres ser testigo de gestos sublimes y escenas únicas, ven a Fermoselle. Vuelve a tu casa con el espíritu renovado, con el alma más llena y el corazón más cerca de lo eterno.

lunes, 14 de abril de 2025

 MARIA DEL PILAR GARCÍA GÓMEZ

IN MEMORIAM

“Los designios de Dios son inescrutables”, hemos escuchado tantas veces esta expresión… y sin embargo, cuando el dolor nos alcanza de lleno, cuando lo inesperado nos golpea con fuerza, cuesta aceptarlo, cuesta comprenderlo. Hoy, en medio de la tristeza, nuestras mentes buscan respuestas, pero es el corazón, lleno de fe, el que debe hablar.

En esta hora de dolor, aún nos cuesta creer que nuestra querida Pilar —Mari Pili para todos nosotros— ha partido a la Casa del Padre. Se ha ido sin aviso, sin tiempo para el adiós, en un momento donde la vida le sonreía con esperanza y dicha, ilusionada por la próxima llegada de su nieta, con salud, con proyectos, con el alma encendida.

Pero Dios, en su infinita sabiduría, la ha llamado junto a Él. Y aunque nos duele, profundamente nos duele, confiamos en que su voluntad es perfecta, aun cuando no logremos entenderla.

Mari Pili fue una mujer ejemplar en todos los aspectos de su vida. Una madre entregada, una esposa fiel, una hija devota, una amiga entrañable, una cristiana de fe sencilla pero firme. Amaba a su familia con todo su ser y mantenía viva la llama de los valores que le fueron transmitidos, sobre todo el amor al prójimo y la humildad del corazón.

Fue, además, una servidora incansable en la vida social e institucional de nuestra comunidad. Durante muchos años, formó parte de la Junta Directiva de la Peña El Pulijón, asumiendo con responsabilidad y dedicación el cargo de Tesorera que heredó de su querido padre Emilio, quien ya la espera en el cielo junto a su madre Pilar. Su entrega desinteresada, su compromiso constante, su silenciosa eficacia fueron un ejemplo para todos nosotros.

Hoy queremos dar gracias a Dios por habérnosla regalado, por el privilegio de haber compartido su vida, su alegría, su compañía. Queremos también, en nombre de toda la Peña El Pulijón, expresar nuestro más profundo agradecimiento y reconocimiento por su entrega generosa y amorosa a esta institución, que tanto significaba para ella.

Mari Pili, tu familia, tus compañeros y amigos te lloramos, pero también te encomendamos a los brazos de Nuestro Señor. Estamos seguros de que ya gozas del descanso eterno prometido a los justos, y de que, desde el cielo, seguirás cuidando de los tuyos: de tu esposo, de tus hijas, y de esa nieta que, aunque no llegó a conocerte en este mundo, llevará tu luz en su alma.

Que los ángeles te reciban en la gloria. Que la Virgen María te cubra con su manto. Que tu alma descanse en paz, en la plenitud del Amor de Dios.

domingo, 13 de abril de 2025

 RESIDENCIA “CONCHITA REGOJO”

(REVISTA 50 ANIVERSARIO)

Durante muchos años, la residencia "Conchita Regojo" y la asociación "El Pulijón" forjaron una estrecha relación de colaboración y compañerismo. En especial, esta unión se fortaleció en la época en que la residencia era dirigida por las Hermanas Misioneras de la Concepción, con sor Javiera al frente. Bajo su liderazgo, se fomentó un ambiente de cercanía y solidaridad entre ambas instituciones, creando momentos inolvidables para los residentes y los peñistas.




Uno de los eventos más significativos de esta relación era la celebración de la misa funeral en la capilla de la residencia, un acto solemne en honor a los fallecidos vinculados con "El Pulijón". Esta emotiva ceremonia, que tenía lugar durante las fiestas, era un espacio de recuerdo y homenaje, donde la comunidad se reunía para rendir tributo a aquellos que habían sido parte de su historia.




Tras la misa, la tristeza dejaba paso a la alegría con la gran fiesta que reunía a residentes, voluntarios y miembros de la asociación. Entre risas y música, los bailes se convertían en un símbolo de vida y celebración.

 



Campeonatos deportivos, concursos y espectáculos de música en directo se organizaban con el único propósito de hacer más felices a quienes residían en el centro. Estos encuentros no solo ofrecían entretenimiento, sino que reforzaban el sentido de comunidad y pertenencia.




El espíritu de estos eventos sigue vivo en la memoria de quienes participaron directamente. La conexión entre la residencia "Conchita Regojo" y "El Pulijón" es un ejemplo de cómo la colaboración y el compromiso pueden marcar la diferencia en la vida de muchas personas, creando momentos que perduran en el tiempo.



miércoles, 9 de abril de 2025

 UN HOMBRE DE JUSTICIA CON ALMA FERMOSELLANA

Terenciano Álvarez fue un reconocido magistrado que formó parte del Consejo General del Poder Judicial como vocal entre  1.985 -1.990, desempeñando su labor con honestidad, rigor y compromiso con la justicia. Sin embargo, más allá de su brillante carrera profesional, Terenciano nunca perdió el vínculo con Fermoselle, el pueblo que marcó su infancia y al que siempre llevó en el corazón.

Llegó a Fermoselle, junto a sus hermanos, con 8 años, donde su padre, también de nombre Terenciano, ejercía como secretario del ayuntamiento. Aquella etapa dejó en él recuerdos imborrables: las calles empedradas, las cuestas (vivió en la calle del Mesón), las voces del pueblo, los juegos de niño por las estrechas callejuelas que tanto amaba. Aunque con el tiempo no fue un visitante frecuente, sí regresó en varias ocasiones, animado por su gran amigo Manuel Laguno. Juntos, especialmente en sus encuentros en Barcelona, evocaban con cariño la historia, las costumbres y las tradiciones de su querido Fermoselle, que ambos conocían y valoraban profundamente. También les unían entrañables amistades comunes en la tierra que los vio crecer.

Una de las conexiones más especiales que Terenciano mantenía con Fermoselle era a través de la Peña El Pulijón. Allí era acogido siempre como uno más, como un amigo querido, compartiendo fiestas, gastronomía, conversaciones llenas de sabiduría y también los típicos chascarrillos fermosellanos que tanto disfrutaba. En una ocasión, incluso ofreció una charla dedicada a las tradiciones del pueblo, dejando constancia de su conocimiento y amor por ellas. Su huella quedó también en el Libro de Oro de la sociedad, donde firmó una emotiva dedicatoria, y en la biblioteca del Pulijón, a la que donó una valiosa colección de libros.

En la revista del 40 Aniversario escribió sobre las bodegas lo siguiente: ”Como las últimas veces que he entrado en ellas ha sido en la Peña del Pulijón, me he acordado de los “pulijones”, en esa curiosa aplicación de los pellejos curtidos, obra también de la habilidad y paciencia populares.”

Años después de su fallecimiento, sus cinco hijos, sus sobrinos y todos sus nietos han decidido rendirle un homenaje muy especial. Se desplazaron hasta Fermoselle el fin de semana pasado para revivir su memoria en el lugar donde su historia comenzó, y cómo no, visitaron también la Peña El Pulijón, ese rincón que fue para él una segunda casa, especialmente durante las fiestas de agosto.

Allí fueron recibidos con afecto por el presidente de la Peña, Alberto, quien les explicó el funcionamiento de la sociedad y compartió con ellos historias y recuerdos de las visitas de su padre. Les mostró fotografías que se conservan en el álbum de la Peña, donde Terenciano aparece como un miembro más, sonriente, integrado, feliz.

Fue un momento de gran emoción para sus hijos, sobrinos y nietos, que agradecieron profundamente el recibimiento y el cariño con el que fueron acogidos. Volvieron a sentir viva la presencia de su padre y tío, reviviendo su vínculo con el pueblo y con la Peña. A través de este homenaje, la familia no solo honró su memoria, sino que también reforzó los lazos que siguen uniendo a Terenciano con Fermoselle y con todos aquellos que lo recuerdan con respeto y admiración.

Gracias a la familia Álvarez por este gesto tan hermoso, que honra la memoria de un hombre justo y profundamente humano. Y gracias también por mantener viva la conexión con El Pulijón, ese lugar tan especial donde Terenciano siempre encontró calor y amistad.

Agradecimiento especial a un hijo de Aurelio, hermano de Terenciano, por la magnífica organización de esta visita familiar.


martes, 1 de abril de 2025

 REIVINDICANDO LA APERTURA DE LOS MIRADORES EN LA PRESA DE ALMENDRA

Con relación al problema planteado con el cierre de los miradores en la presa de Almendra, copio un extracto de la información que dio LAS ARRIBES AL DIA a finales del mes de noviembre de 2024: “Uno de los principales recursos turísticos del Parque Natural Arribes del Duero, como es la presa de Almendra, ha dejado de serlo. La empresa propietaria de estas instalaciones, construida a mediados de los años 70 para la producción de energía eléctrica en la central de Villarino de los Aires, ha decidido prohibir la parada de vehículos en las dos zonas creadas para este fin.

La empresa alude el cumplimiento de la normativa para este tipo de infraestructuras. Más concretamente, desde Iberdrola han indicado que se trata de adaptar la presa de Almendra “a la normalidad de las infraestructuras hidroeléctricas españolas y europeas donde no está permitido estacionar en la coronación de la presa”. Asimismo, han añadido que “se están reforzando algunos elementos de protección para preservar la seguridad de las personas y de la instalación”.

De este modo, han sido valladas las dos zonas de acceso que hacían de miradores para miles de personas cada año, y se ha procedido a la colocación de señalización vertical y pintado horizontal de la zona de estacionamiento quedando prohibido incluso la parada de vehículos.”

A partir de esta decisión por parte de Iberdrola se ha creado una especie de plataforma que trabaja para revertir la postura de dicha empresa. Este grupo está constituido por diversas instituciones y asociaciones con base en un amplio entorno de la presa y que tiene como objetivo conseguir que el uso de ese espacio público vuelva a ser visitable como se ha venido haciendo desde los años 50.

La Asociación Cultural “El Pulijón” de Fermoselle se ha adherido a este conglomerado de entidades con el compromiso de colaborar en aquellas iniciativas que se presenten en el futuro. De momento estaremos presentes el próximo día 12 de abril en la “CADENA HUMANA sobre la presa”.