RTVCYL EN FERMOSELLE Y EN EL PULIJÓN


Es momento
de los agradecimientos a RTVCYL y su equipo, a los vecinos de Fermoselle por su
colaboración y a la Peña “El Pulijón” por la cesión de sus instalaciones.
Finalizaba el año 1.973 cuando un grupo de fermosellanos en el exterior tomaron la decisión de formar un grupo de trabajo de cara a la constitución de lo que sería la Asociación “Gran Peña Fermosellana El Pulijón”. Desde entonces no ha dejado de trabajar por y para Fermoselle y sus gentes teniendo como principio básico que aquí tienen cabida todas aquellas personas de bien. ¡Entrad y conoced al PULIJÓN!



Si hay un
día especialmente esperado por los fermosellanos, ese es el Lunes de Pentecostés.
Día catalogado como fiesta local junto al de la Virgen de la Bandera, el 8 de
septiembre ¿Motivo? La celebración de la romería del Cristo del Pino o de Santa
Cruz. Esta ermita que se sitúa a unos dos kilómetros del centro urbano, en un
paraje de extraordinaria belleza y desde el que se puede contemplar unas vistas
espectaculares del arribanzo y del caserío de Fermoselle, recibe cada año a
cientos de romeros que continúan con una tradición inmemorial que se conserva
tal cual se celebraba en sus orígenes.
Es una fiesta conformada por un fuerte componente religioso aderezado
con una importante parte lúdico-gastronómica que se vive con intensidad por
todos los participantes.
A las 10 de
la mañana partió la comitiva desde la plaza mayor. La encabezaban las
autoridades locales, presidida por el alcalde electo Alejandro Fermoselle, le
seguían el grupo de mayordomas ataviadas con un vistoso y colorido uniforme
apropiado para la ocasión y también los tamborileros de Juan de la Encina que
pusieron la nota musical y como primicia presentaron una tonada con letra y
música de Agustín Borges y cuyo estribillo dice:
En el
exterior cada grupo se dispuso a preparar lo típico de la mañana, es decir, el
chocolate con churros y bizcochos que todo el mundo asistente toma hasta
saciarse. Mientras, los romeros bailan jotas y cualquier otro ritmo que marquen
los tamborileros y la charanga. No podía faltar el juego del “Corro del Chocolate”
en el que una moza situada en el centro del corro con ademanes de elaborar el
chocolate es preguntada repetidas veces por el pretendiente desde el exterior con
este soniquete: “Señora María, ¿está hecho el chocolate?” Cuando ella responde
que “sí” el mozo la persigue mientras ella zigzaguea pasando entre los vanos de
quienes forman el corro con las manos entrelazadas y los brazos en alto intentando
no ser alcanzada por su perseguidor.
Llega el
mediodía. El ambiente se ha caldeado con el sol, que a esa hora aprieta con
intensidad y los romeros, muchos de ellos bajo los “cobertizos” que les
proporcionan cierto confort, se disponen a comer a base de embutido, jamón, tortillas,
queso y otros productos de la zona, sin que falte el vino de los Arribes.
Queda la
tarde, larga y calurosa tarde, que recibe a otros muchos romeros que no han
participado por la mañana pero que llegan con ganas de fiesta. Mientras
continúan los bailes, los diferentes colectivos encienden las lumbres que
servirán para asar la carne regada con el “chirri” que tan sabroso sabor le
proporciona a la hora de consumirla. Son muchos los kilos de costillas, panceta
y chuletas las que se colocan en las parrillas para ser degustadas por cuantos
se encuentran en la campa. Hay carne para todos incluidos aquellos que por
alguna circunstancia no han llevado nada para compartir.
Avanza la
tarde y a la puesta del sol se acerca por lo que se inician los preparativos
para el regreso a la villa. Todos los romeros se apiñan en un desfile festivo e
intenso que emociona a todos, participantes y espectadores, y que a “cámara lenta”
se dirigen hasta la plaza mayor entre bailes y cánticos sin que falte el de “Venimos
de Santa Cruz, olé, olé, de comer una merienda. De puro rica que estaba, olé,
olé, no nos ha sobrado nada…” Y de esta guisa, un año más, finaliza la romería
de Santa Cruz en Fermoselle.
Desde hace
unas fechas pululan por las redes sociales los carteles informativos convocando
a todos los amantes de la naturaleza a reunirse en Fermoselle el día 26 de
abril para participar en la XIV Jornada de Senderismo e Intercambio Cultural de
Folklore organizada por la Asociación de Tamborileros Juan de la Encina de la
localidad. Restan unos días para que Fermoselle se transforme, un año más, en corazón
de los Arribes. Por algo concita tantas adhesiones de caminantes de toda la comunidad autónoma.
Y es que Fermoselle, núcleo central de la comarca arribeña, reúne todos los
ingredientes necesarios para disfrutar de una jornada intensa: naturaleza,
gastronomía, arte, monumentos, folclore, calles y rincones mágicos, miradores
espectaculares, hospitalidad, es decir, un conglomerado de activos que solo en
esta zona se pueden encontrar.![]() |
| Grupo de Valladolid |
La parte mañanera
de la jornada se iniciará en el Punto, junto a la piscina municipal. La
convocatoria de salida está programada para las 9 y 45 horas, pero conviene presentarse un rato antes para
retirar los tickets de los restaurantes
mientras se degustan el licor café y los periquillos, productos típicos de
Fermoselle, ofrecidos por la organización y aderezados por los sones de la
flauta y tamboril que ambientan la espera. ¡No olvidarse de retirar el agua y
la fruta para el avituallamiento! Los saludos de rigor, las fotos y el
nerviosismo de los novatos completan una escena que quedará para el recuerdo. 
A
golpe de silbato el grupo de guías aleccionarán al personal con las normas
establecidas para todo el recorrido. No hay más tiempo que perder. Una
auténtica estampida de cientos de caminantes se lanzarán hacia las Cuatro
Calles, el Montón de Tierra y la Noria, ya a las afueras de la villa. La
serpiente multicolor transitará de cara al Duero por lugares tan pintorescos
como el Castañero, la Peña Lobo, Peitos y la Marina; retornando por la Senara, los
Olivicos, Fuente de María Abril y finiquitar el “paseo” en la Plazuela de Santa
Colomba.
Ahora
comienza el tiempo de la gastronomía. Tapas y vinos de los “Arribes del Duero”
por los diferentes bares (hay unos cuantos y cada uno con su especialidad). La
cita con la comida se ha establecido en torno a las 14 horas. Todos los restaurantes
ofrecerán el mismo menú que se concreta en “patatas con bacalao” de primero y “carne
estofada” de segundo. Dos platos que harán las delicias de los más exigentes
gourmets y que siempre han sido especialidades de cuchareo muy apreciadas por
los comensales. Y de sobremesa fiesta castellana a cargo de los diferentes
tamborileros.
Senderismo,
gastronomía…no podía faltar el toque cultural que se plasmará con la muestra de
folklore que cerrará la jornada. Para esta ocasión se cuenta con el grupo “Aires
de Aliste” de Pobladura de Aliste. Las danzas al son de la gaita de fole y la
colorista vestimenta tradicional de sus componentes estamos seguros que llamarán
la atención de los espectadores que regresarán a sus hogares con el objetivo
cumplido de haber disfrutado de tanta belleza acumulada durante unas horas en la
hermosa villa de Fermoselle.![]() |
| En las bodegas del PULIJÓN |
Antonio Gavilanes Pérez,
Vicepresidente de la Asociación Cultural “El Pulijón” de Fermoselle aportaba el
25 de octubre de 2005 el siguiente reportaje para el libro “LAS RAÍCES DE NUESTRA
FIESTA”, escrito por José Rubio Zori. En sus 565 páginas se recogen, entre
otros temas, los principales festejos taurinos populares de las diferentes
Comunidades Autónomas.
“Suroeste de Zamora. A 65 km de la capital y enclavado en el corazón de
los Arribes se sitúa Fermoselle,
antiquísima villa que parece cabalgar en equilibrio perfecto entre dos
corrientes de agua: Tormes y Duero. Y aquí, es estas tierras agrestes por
excelencia, de siempre se ha fundido el hombre al toro. No es una tierra de
toros, sino con toros. Una tierra en la que el espacio vital de sus habitantes
se desarrolla y se fundamenta en el toro. Una tierra en la que todos,
fermosellanos residentes y del exterior, tienen durante el ciclo anual su mente puesta en las fiestas
agosteñas, en las que, como pilar básico
y eje central, aparecen los festejos taurinos conformando el más variado y
atractivo abanico: encierros, novilladas, rejoneo, verbenas taurinas, suelta de
vaquillas, toro de fuego...
Pocos datos escritos existen sobre las fechas en que aparecieron los
festejos taurinos en Fermoselle. En este caso hay que acudir a la tradición
oral como fuente que testifica la antigüedad de los mismos. A mis antepasados
siempre les oí contar hechos acaecidos a sus padres y abuelos relacionados con
los diversos festejos en torno a los astados y de muy diversa índole, desde los
más serios, cual fueron faenas memorables de capote y muleta, de la suerte de
banderillas, de las estocadas hasta los gavilanes, pasando por otros
verdaderamente trágicos, llegando incluso al fallecimiento de aficionados, como
el caso de Dios (apodo de un fermosellano) y su “cuñado” que en la década de
los años treinta murieron a causa de las
heridas recibidas por un morlaco que una vez rotas las talanqueras se introdujo
bajo los tendidos y allí hizo de las suyas.
Volviendo a los documentos, podemos testificar que se conservan en
poder de personas privadas unos programas de mano editados hace un siglo en el
que se recogen, no sólo el anuncio de los
diversos festejos y actividades, sino también el saludo e invitación a
los “hermanos” portugueses a la participación en la fiesta. Así se continúa
haciendo en la actualidad.
Sí podemos decir a los cuatro vientos que en Fermoselle las fiestas de
los toros, con el paso de los tiempos han ido a más. De dos encierros y dos
novilladas de los años cincuenta, hemos pasado a los tres encierros, tres
novilladas sin picadores, un festejo de rejoneo y un concurso de cortes en este
año 2.005. Mientras en otras zonas grupos más o menos organizados y algunas
instituciones parecen querer acabar con nuestra fiesta tradicional, en la
localidad fermosellana, su promoción es evidente. Además se han mejorado sobre
manera las condiciones de defensa y protección de los astados: desaparecieron
las cachas, la superficie de la plaza se cubre con tierra, los chiqueros se
agrandaron, el mocerío respeta las reses y se deja actuar a los profesionales.

En la actualidad,
los festejos taurinos de Fermoselle se cuidan con mucho mimo, incluso los que
han aparecido con los tiempos modernos, es decir, las verbenas taurinas y la suelta de
vaquillas por diversas calles de la localidad, eso sí, bien cerradas para
evitar fugas y peligros no deseados.