Y NO SONÓ LA CAMPANA TORERA
Se han cumplido las 12 de la mañana del día 1 de agosto de 2026 y no sonó la Campana Torera de Fermoselle. Quedó enmudecida por el dolor justiciero que Vulcano, Dios del Fuego, le ha infringido sin pasión a todo un pueblo que en estos momentos se encuentra conmovido con lo que ha ocurrido en los últimos días.
Ya lo anunció el consistorio con un comunicado que la Peña El Pulijón aplaude, apoya y asume por lo oportuno y acertado que es. En él se nos anunció que:”Debido a la grave situación provocada por el incendio forestal que afecta a nuestro municipio y a buena parte de la comarca de Sayago desde el pasado 29 de julio, y ante la incertidumbre sobre su evolución, QUEDAN SUSPENDIDOS LOS ACTOS PREVISTOS PARA MAÑANA DÍA 1 DE AGOSTO, ENTRE ELLOS EL TRADICIONAL REPIQUE DE LA CAMPANA TORERA, que anuncia el inicio de nuestras fiestas de San Agustín, ASÍ COMO LA ENTREGA DEL LIBRO PREVISTA PARA ESE MISMO DÍA…en estos momentos entendemos que no procede celebrar actos festivos. Es tiempo de estar al lado de quienes han sufrido las consecuencias de este devastador incendio, de apoyar a las personas afectadas y de reconocer el extraordinario trabajo de todos los profesionales que continúan luchando contra el fuego…Confiamos en que la situación pueda normalizarse lo antes posible y que, cuando las circunstancias lo permitan, podamos volver a encontrarnos para celebrar aquello que hoy debemos posponer.
Hoy los fermosellanos nos hemos sentido, hasta cierto punto, humillados por los que desde las instancias superiores deberían velar por la seguridad y el bienestar de estas zonas que se encuentran deprimidas durante todo. Confiamos que así sea de una vez por todas.
A las 12 de la mañana, como se muestra en el audiovisual que Tadeo, un niño con raíces en este terruño, ha captado desde la mismísima plaza mayor. Sin gente, sin alboroto, en un silencio absoluto, el reloj del ayuntamiento cumplió con su obligación de dar las 12 campanadas, pero a continuación siguió el silencio roto por un “Viva San Agustín” que lanzó con energía uno de los pocos espectadores que allí se encontraba.
Un día triste y una fecha lastimosa para recordar. Fermoselle y sus vecinos superarán con esfuerzo y tesón lo ocurrido. Pues... la VIDA SIGUE.

