EL CAMINO QUE LLEVA A
BELÉN…
…ya está
instalado en Fermoselle y nos aproxima a las fiestas que en breve se celebrarán
entre creyentes y no tan creyentes (aunque éstos festejarán las fiestas del solsticio
de invierno). Su ubicación actual (anteriormente se instalaba en los soportales
de la plaza mayor) es el atrio que da acceso a la parroquia de la Asunción a
través de la puerta conocida como del Cabildo. En un espacio de unos 30 metros
cuadrados, en el que un pequeño grupo de mujeres: Toñi, Belén, Angelines y Soraya, junto a la Concejalía de Cultura y apoyadas
por D. Mariano, párroco de la misma, han empleado unos cuantos días para dejar
definitivamente instalado este Belén Monumental que disfrutarán los vecinos y
visitantes.


Durante muchas horas diseñaron
y situaron aquellas escenas imprescindibles en cualquier Belén de estas
dimensiones y características. Así,
trazaron el recorrido de caminos, calles y plazas; se marcaron las zonas en las
que iría el desierto con su oasis, las montañas y sus bosques, el valle y la
llanura con su río y se colocaron las escenas relacionadas directamente con el
Misterio Navideño: el Portal del Nacimiento con el Niño Dios, la Virgen María y
San José, sin que falte el pesebre, la mula y el buey; las dependencias de
Herodes; la cueva de la anunciación por parte del Ángel Gabriel a los pastores;
la posadas: el desplazamiento de los Reyes Magos, etc

A todo ello añadirán las decenas
de figuras , todas pintadas por el grupo
de mujeres, que darán vida al conjunto belenista y especialmente a las que conforman los zocos y las áreas más
habitadas y en las que desarrollarán sus actividades los artesanos y mercaderes
de la gente común. No faltan los panaderos, herreros, herradores, aguadoras,
carpinteros, alfareras, fruteras, afiladores, zapateros, taberneros y
cantineros, posaderas, al igual que
aquellas que nos recuerdan algunas de las labores caseras y del campo: la lavandera
con su tendedero de ropas, el pescador, la matanza del cerdo, la gitana con el
hijo, las pastoras con sus ovejas y cabras, el campesino arando con su pareja
de bueyes, el cazador, los jugadores de cartas, el mendigo, los niños jugando.
Por supuesto se complementarán con la Estrella de Belén, los ángeles, el musgo,
la iluminación…siempre buscando la ambientación más idónea para lo que se
persigue con el Nacimiento.
Por supuesto que no debemos
de quedarnos con el ropaje más o menos logrado del Belén. Debemos de dar un
paso más. Entrar en su significado, en la interpretación catequética.
Escribe el Papa Francisco: “El hermoso signo del pesebre, tan estimado
por el pueblo cristiano, causa siempre asombro y admiración. La representación
del acontecimiento del nacimiento de Jesús equivale a anunciar el misterio de
la encarnación del Hijo de Dios con sencillez y alegría. El belén, en efecto,
es como un Evangelio vivo, que surge de las páginas de la Sagrada Escritura. La
contemplación de la escena de la Navidad, nos invita a ponernos espiritualmente
en camino, atraídos por la humildad de Aquel que se ha hecho hombre para encontrar
a cada hombre. Y descubrimos que Él nos ama hasta el punto de unirse a
nosotros, para que también nosotros podamos unirnos a Él.”
Pues
que así sea y que esta escenificación navideña que se abre a fermosellanos y
simpatizantes nos llene de alegría plena durante las próximas fiestas.
Os invito a disfrutar del Belén mecánico construído por el fermosellano Manuel Velasco Trabanca y la entrevista realizada hace unos años. ¡Muy interesante!