(RECORDANDO LAS FIESTAS DE 2023)
SESIÓN DE FOLCLORE QUE CREA AFICIÓN
Excelente sesión de música
tradicional la que nos ofrecieron el día 14 de agosto las agrupaciones “Don
Sancho” de Zamora y la asociación de “Tamborileros Juan de la Encina” de
Fermoselle” dentro de la XXXVIII edición de la Muestra de Música y Danza
Tradicional organizada por la asociación
cultural “El Pulijón” en la plazuela dede Santa Colomba, patrocinada por la
Diputación de Zamora. Vibrante exposición de sonidos, cantes y bailes que nos
retotrajeron a otras épocas vividas en estas tierras de Sayago y otras comarcas
zamoranas.


Con el aforo de sillas al
completo, mas un buen número de
espectadores que permanecieron de pie,
los de “Don Sancho”, grupo veterano y con mucho dominio de la puesta en
escena, nos deleitaron con un repertorio muy variado y apropiado para la
ocasión. Por destacar dos de las piezas más aplaudidas, el “Bolero de Algodre”
y las estrofas picantes del “día de Santa Águeda” interpretadas magníficamente
y con mucha gracia por parte femenina. Finalizaron su actuación con un
pasodoble bailado por el público asistente.
Manifestar que es todo un
lujo para la vista la hermosura y el colorida de su indumentaria tradicional
representativa de nuestras comarcas.
Los del “Juan de la Encina”,
un tanto disminuidos por diferentes circunstancias, y al no disponer de cuerpo
de baile, se centraron en interpretar algunos romances y piezas con flauta y
tamboril. El “Torito cariñoso” y la “Jota del Tío París”, entre otras, tocadas, junto a las cantadas, acompañadas de percusión
con panderetas, “Si vas al baile” de
Almeida de Sayago y el romance “Tísica perdida” de Nuez de Aliste se tradujeron
en una buena prueba de su valía y de su arte.
No pudo faltar en la
conclusión del espectáculo la pieza por excelencia en Fermoselle, su himno taurino denominado “La Coronela”.
Y una sorpresa que puso la
guinda. Tadeo, jovencísimo componente (9 años) del grupo “Juana I de Castilla” de
Tordesillas, que toca la flauta, el tamboril, la pandereta, el redoblante y
otros instrumentos de percusión, después de haber acompañado al grupo
anfitrión, solicitó poder bailar “La danza de la botella” en torno a la que se
movió, sin tirarla, con seguridad y perfección.
Es obligación de las
entidades públicas y de los grupos organizados el proteger y apoyar a estos
niños y niñas para que no se nos pierdan en el camino. Son nuestro futuro
dentro de las artes folclóricas.
Todos fueron aplaudidos de
forma muy calurosa. Desde allí se trasladaron hasta la sala noble del “Pulijón”
donde fueron agasajados con una cena típica de esta tierra: sopas de ajo,
choricillos a la cerveza y huevos fritos, sin faltar el vino y la limonada.
Gracias a la Diputación de
Zamora, al Ayuntamiento de Fermoselle, a los dos grupos participantes, a la
asociación “El Pulijón” y a cuantos colaboraron para que el resultado fuera tan
sensacional.